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MAYO
DE 1927: La revista
Social
publicó un capítulo del libro Biología de la democracia,
del minorista Alberto
Lamar Schweyer, en el cual justificaba con elementos seudosociológicos
la acción gubernamental de Machado. La dirección de la revista,
integrada por los minoristas Conrado
Massaguer
y Emilio
Roig de Leuchsenrig
hicieron pública una nota en la que discrepaban de los criterios
de Lamar. A la vez, éste envió una carta a Ramón Vasconcelos,
periodista de El País, que apareció el 4 de mayo, en la
cual, entre otros aspectos, afirmaba: “...yo
no soy 'minorista'. Creo en las 'minorías' de selección pero no
en los sabáticos. Ya el minorismo no existe. Es un nombre y nada
más”.
La respuesta de los minoristas fue una Declaración,
redactada y firmada el 7 de mayo de 1927 en el bufete de Emilio
Roig de Lechsenring y que reprodujo la revista Carteles
el 22 de mayo de 1927. La afirmación de Lamar Schweyer
sirvió para que el Grupo Minorista se cohesionara de nuevo, pero,
sin dudas, se fue produciendo una desarticulación de sus miembros,
en la misma medida en que, individualmente, sus participantes,
fueron determinando de manera definitiva sus respectivas posiciones
ideológicas. Así, Martínez
Villena
desplazó su actuación hacia los medios obreros y se fue desentendiendo
de las actividades culturales. Dos meses después de publicada
la citada “Declaración”, Machado desató el llamado “proceso comunista”,
en el cual estuvieron involucrados los minoristas Martínez
Villena,
Alejo Carpentier y José
Antonio Fernández de Castro,
que guardaron prisión. Otros, como el propio Carpentier, decidieron
salir al extranjero. |