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REGRESO A CubaLiteraria
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Registro en publicaciones periódicas.


 

SocialSocial  fue, sin dudas, el órgano difusor del Grupo Minorista. Pero América Libre y Venezuela Libre también desempeñaron un papel importante. La segunda, subtitulada “Organo revolucionario latinoamericano”, fue fundada en 1921 por exiliados venezolanos, con una tirada reducida e irregular. A comienzos de 1925 fue prohibida por el gobierno de Zayas, pero reapareció en mayo del propio año, ahora dirigida por Rubén Martínez Villena. Contaba entre sus redactores a Agustín Acosta, Alejo Carpentier, José Antonio Fernández de Castro, Jorge Mañach, Juan Marinello, Julio Antonio Mella, ya por entonces un destacado líder estudiantil, Enrique Serpa y José Z. Tallet.  En el primero de los cinco números publicados bajo la dirección de los cubanos –el último correspondió a septiembre- diciembre de 1925— se hacía constar que la revista tenía como objetivo central combatir la tiranía que en Venezuela entronizaba Juan Vicente Gómez, pero además pretendía “encauzar la protesta contra el panamericanismo, arma solapada del imperialismo y cooperar en toda obra que tienda a robustecer la unión de los pueblos de América, de procedencia latina”. Por su parte América Libre fue fundada en abril de1927 por un grupo de profesores de la Universidad Popular “José Martí”, que había sido inaugurada en 1923  en el Aula Magna de la Universidad de La Habana, aunque funcionaba en diversos locales de varios sindicatos de la ciudad. Entre los profesores de esa universidad, que sólo reconocía como principios el antidogmatismo científico y la justicia social, figuraron Martínez Villena y Tallet entre los minoristas, y también Mella. La revista fundada, que tenía por subtítulo “Revista revolucionaria americana”, puede considerarse una continuación de Venezuela Libre, y fue dirigida también por Martínez Villena. Tuvo como propósito “luchar en la América por la liberación de su pueblo y en contra del imperialismo capitalista de Wall Street “. Su desaparición en julio del mismo año 1927 coincidió con la clausura de la Universidad Popular y con el inicio del  “proceso comunista”. Entre sus redactores figuró el minorista Fernández de Castro, junto a otros figuras  más jóvenes que ya comenzaban a alinearse junto a las fuerzas de izquierda, como Raúl Roa.
     Otras revistas donde los minoristas colaboraron  fueron la Revista de Avance (1927-1930), que tuvo entre sus editores a Marinello, Mañach, Lizaso y Tallet, y se convirtió en la más importante de las revistas cubanas adscritas a la vanguardia, el suplemento literario dominical del Diario de la Marina (1927-1930), dirigido por José Antonio Fernández de Castro,  Atuei (1927-1928) y Revista de La Habana (1930). No obstante, fue Social la publicación que acogió desde sus inicios al grupo en tanto éste se mantuvo con un nivel de cohesión, mientras que las mencionadas surgieron  cuando ya el minorismo  había pasado su etapa de mayor fuerza y repercusión.