Omar Pérez

Omar Pérez . Nació en La Habana, en 1964. Poeta, músico, ensayista y traductor. Publicó, entre otros textos, los libros de poesía: Algo de lo sagrado, 1996; Oíste hablar del gato de pelea, 1999; Canciónes y letanías, 2002; Lingua Franca, 2009; y Crítica de la razón puta, 2009, Premio de Poesía Nicolás Guillén; y el libro de ensayos La perseverancia de un hombre oscuro, 2000, Premio Nacional de la Crítica.

 

Jabón de limón

Como un chiste sigue al otro como una cerveza a la otra como se encuentran cuatro ojos en una sola mirada, así tributo al hombre interesanto y su ópera, no trato d emular lasaña sino que sí sino que no. Trato y hecho.

Dublinarse? Sí, prosternares no, sería procrastinares, poco profesional y mucho protocolar como ñame con corbata o peor aun corbata sin ñame, corbeta sin ñunfa, escorbuto mental.

Rito, ripio y rima. Monos a la ópera, de rama en rama, d palabra en palustre structura de ilustre palurdo y peleón. Famoso como un peo d Atanasio y Eutanasio la cuestión. Jabón d limón.

Así comenzó. Aquí voy con la vista aglutinando glúteos en barrio d marihuanegros. San Leopoldo. Jíbaro, Fígaro e Ícaro. Y y. Y. Soñé que un mundo sin reglas, a la vuelta d la esquina, pero la esquina no vuelve. Regresa esquinita, no seas pesadilla. D películas de violencia estoy ahíto por regla. Providencia, clarividencia, mínima persistencia. Hasta la victoria siente.

Oh malecón anegado d una miserable prosperidad, oh callejuelas insolubles asumidas como catarsis urbanística sin urbanidad ninguna. Urbano, primate con apellido, dígase González y se habrá dicho todo. A voz en cuello me lo callo.

El despertar d un hombre no lo exime d sus errores pasados y futuros pero aquilata los presentes. Et dona ferentes… Recalo! On peut tout critiquer, natural y mente. D todas formas van a hablar. Cómo no podrían? Se vienen a las manos las costumbres y una d ellas es lavárselas a expensas d los exploradores.

Existe el detector d mentiras, pero y el d verdades? Este personaje, por ejemplo y por lo menos y por lo más o menos del asunto no es culpable d lo que se le imputa, la puta que lo parió. Inocente como padre natural. Otros malcriaron su conducta. Se le dice déspota con denotado y denodado despotismo intelectual. D eso nado.

Está lloviendo sobre mojado. Dejad en paz al héroe, despejadle. Qué mal gusto predicar religiones con el bate en la mano y cara d yo no fui. Yo lo fui, como billete prendado d otra mano, d una misión distinta, yo mismo queda atrás: billete devaluado. Souvenir. Yo me recuerda.

En cambio d hora y pronóstico, sin instituciombres que lo aprehendan, el hombre nuevo no ha llegado a viejo. No ha llegado aún. Salió, dice la madre y espéralo sentado. Que para juzgar d criminales a los buzos del vero ma non trovato, no hay mejor cuña que la sardina en lata. Estas criaturas alcanzan en el improperio velocidades cercanas a las del sonido pero lejanas de la luz. Misterio.

Suerte d jet lago desfasaje el que los viajeros duerman mientras los pilotos velen dormidos y al despertar no se halla nadie a quien contar la travesura. Todos duermen. Punto y seguidilla d lo humano. Es por eso que os invito a mi caza, a realizar una lectura, en voz alta, de Finnegan’s Wake y otra del Socialismo y el hombre en Cuba, en alta más voz todavía. Traed vuestros vicios, llevad vuestros vacíos.

Y no digáis «hasta que la muerte os o nos o los separe», pues la muerte no escinde sino la vida efectúa las nítidas separaciones. La muerte entonces une y reúne. Luna llena, luna nueva, hombrenuevo y hombre lobo. Decálogo y Licántropo. Quién sale a matar en las noches d la conciencia sino el alma manchada d impotencia? D indiferencia a malafé malasangre malaleche: movimiento hacia la inocencia. Van juntas las dos casas.

La caricatura caritativa d la política, caricato y caricate de la acción, los programas y ex-tatutos. Extatuas. Tatuajes estáticos d la tierra. No te muevas. Arriba las manos, siempre las manos. A veces, entre el dolor nuestro y el de los demás fluye una corriente selectiva. Y entre goces? Cuáles goces?

«Esto es para que gocen!», seguraba la cantante y el volumen del micrófono superaba al del coro espantáneo. Me doy cuenta, para q una circunferencia tenga lados, hay que picarla, por lo menos, a la mitad y suponer que el lado B es igual al lado A, el vacío igual a los fenómenos y las feromonas a las ceremonias del pleistoceno social y los plebiscitos raciales: trivial tribal. Play ball!

Me doy cuenta d que a mayor intensidad d la críptica, menor inmensidad dl guerrillero erótico, como una sinfonía en cincuentaycuatro movimientos, como una serie nacional concebida por administradores industriales y tribunos d playa internacional. Varados. Paradero d directores sin orquesta. Orquesta sin dirección ni acápite telefónico. Una voz lejana, un poco fa: «Sincronicen sus relojes. Armonicen sus celulares ». Sin tony zen sed. Gin tony fíquence.

Me doy cuenta y cuerda en casa del ahorcado. El muy mentado, rentado, rendido y exportado. Parametrado, paramount y metro goldies meyer lansky en litoral bananero. D vuelta al pasado? Dios no lo quiebra, ojalá se te apague!

En cuanto al limoral, figura marcuseana, ahí también se aplanan los planos, se plisan los plenos, pleamar d angustias antediluvianas. Apres moi! Basta cruzar la calle, San Lázaro, mítico encomio, nkame y nosocomio. Por donde desfilaban presos, entre ellos el Maestro Infinito, hoy pasarelan deportivos limosneros, bien instruidas putas, así lo reconoce la municipalissade. Barrio en dos mitades, d un lado el mar, d otro los mareados. Telenovelas? Drume mobila phone para llamar a Escobar desde Gervasio. Peregrinos a la Merca, opio d los pueblos, ocio d los párvulos. Una cuna, d la civilización, yo va comprá.

Una d las cagacterísticas más notables d tan bolliciosa zona es, sin lugar a budas, el amor d los locales por los extranjeros. Xenofílicos, d lengua sifilina, ofrecen incluso lo que no tienen: paz, amor, vivienda. Pingorescos.

Tanto nadar para morir en Das Kapital, plusvalijas d viento chicharrón. No hay dimensión, hombre: chicharritas. Bicicleta d gladiolos, compro cualquier pedacito de oro!, botellas vacías, el lumpenproletariazo se difunde a ojos bizcas, Buenavista social bluff, Macduff y McDonald con niño. Renacimiento tardío para inmobiliarias. Y a este tiempo llamarán antiguo, se io fossi fuoco… Oh, my ghost!

Profecías mallas no hacen mella en quien se coma el millo. Futurolobotomía, ya lo vimos en el paseo d derrumbe en derrumbe, burumba en borrasca. Leamos las borras del café. Mulatonas del centro histórico te leerán las manos, arzovísperos d la fe señalarán los ruteros taxis del avenir, arúspices errantes d la bilogía molecular especularán con el espéculo. Célula madre que los parió.

Frankestein, sabías del superman y del supertravesti, los transensuales transeúntes d nuestro nirvana reciclado como picadillo de soyel- que-soy, hijos d la diosa, prostitutores y prostitutrilces. Un bel dí vedremmo.

Quién propone la vergüenza? El carmín d tus mejillas no es sonrojo sino óxido rojo. Banderas rosas ondean en la bahía como espantapájaros d las avenidas. Comamos periódicos, queso tipo Jauja, comamos vagabundos. Very Crismas! Es un cheque a favor d la virginidad d la idea, otrora pureza. Embora, quién compra la virginidad? Poesía varada en la rada, mermada y meada. Mar melada.

Si una letra puede cambiar toda la letra. Simiente. Si no miente. Write or wrong. Té y King, junco y martirio. Se va el man y cero.