Elvira Castillo Reyes
ELVIRA CASTILLO REYES (Sagua de Tánamo, 1963) es Licenciada en Derecho. Ha publicado el libro de poesía Tránsito (Letras Cubanas, 2004). Sus textos se incluyen en varias antologías y en revistas nacionales y extranjeras.

HAY UNA GOTERA DE AGUA
Hay una gotera de agua
una mujer que no duerme
libros cuyo significado
grandioso
no cambia nada.
Hay una Biblia que no se abre,
y un reloj de ajedrez
que no funciona.
Hay un anhelo y un pasado,
conecto los puntos
y se encienden las luces.
Eso, algún día,
responderá
todas mis preguntas.
EL TECLADO OBEDECE
El teclado obedece,
el budín espera a ser comido,
la voluntad se empeña en alejar
al espíritu exaltado.
Preguntas a medio dormir,
respuestas completamente dormida.
Luego llega el insomnio
tan molesto,
el acre sabor del somnífero,
finalmente,
unos ojos tan abiertos,
que no podrán ser cerrados
nunca.
QUÉDATE QUIETA
Quédate quieta,
son las once de la noche.
Ningún ruido,
salvo el cosquilleo de la
lámpara averiada.
Debo encontrar un hombre
que me acompañe.
Eso es toda una cruzada.
¿A quién quiero a mi lado
ahora que estoy
más despierta que nunca,
más libre que nunca
y más voladora?
El cuerpo no quiere
lo que quería
hace veinte años, ni siquiera diez,
el cuerpo quiere paz y tal vez
cierta perversión,
como
una piel
de la que alimentarse,
una piel que contenga una boca
que contenga una lengua
fresca.
El cuerpo quiere
ser poseído de raíz
como los primeros elementos.
Quedaron atrás las tonterías
con que engañaba la mente.
HAY TANTO QUE VER Y NO
Hay tanto que ver y no
puedes.
Hay tanta maravilla
que entender
y estás ciego como
un palo,
como un libro sin letras.
¿De mi locura?
cuanto podrías
saber,
¡la telaraña plateada,
el filtro!
que
todo lo convierte
en oro pálido
en blancas columnas,
como las que leí,
y que sostienen
el arco del mundo.
NO ME QUEJO DE MI LINAJE
No me quejo de mi linaje,
hombres ilustres y decentes
con la pluma.
No me quejo de mi tradición,
aunque nunca me han estremecido
sus dignidades.
Alguna metáfora,
salvo escasísima excepción.
Busco sin cesar un concierto de sapos.
El clima es duro, no es fácil obtener
sílabas celestiales.
No hay ajenjo en nuestras reservas,
no hay opio en nuestros fumaderos,
no hay frío que nos congele.
LA CAMA TIENE PINCHOS
La cama tiene pinchos,
de pronto levita,
la empujan
los horrores que dije,
la sensación de que
mi lugar
es el cuarto de escribir
para siempre
como una prisionera.
EL CALOR APLASTANTE NO ES LO PEOR
El calor aplastante no es lo peor,
el ventilador
gira incansable,
y su asta dejó
de ser azul.
Lo peor es no saber
qué es
peor.
Pero al menos sabes
mientras fumas y
sientes tu mano
correr por tu mente
y sientes tu mente
correr por tu vida
sabes que es
es lo mejor.
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