Cuando la poesía lo arriesga todo
Allen Ginsberg
Revisando viejas revistas que guardamos con el celo del coleccionista, encontramos en el número 7 de Nicaráuac (1982) -excelente publicación cultural nicaragüense que se gestó en la entonces naciente Revolución Sandinista-, un poema traducido al español del escritor norteamericano Allen Ginsberg, «No envejezcas», que nos sigue conmoviendo como cuando lo leímos por primera vez. Es por eso que pensamos que merecía ser recuperado y ofrecido a los lectores de La Letra del escriba. Allen Ginsberg (1926-1997), nacido en una familia de origen judío y de definida vocación temprana para las letras, en su paso por la Universidad de Columbia conoció a Jack Kerouak y a William Bourroughs, con quienes formaría el núcleo central de la denominada Generation Beat, movimiento cultural que, a partir de mediados del siglo pasado, cuestionó con audaz rebeldía el sistema económico y social de Estados Unidos y su rÍgida ideología conservadora: su polÍtica guerrerista y represiva, su sometimiento al poder del dinero y al consumismo, sus intolerancias sociales y prejuicios morales y sexuales. Precisamente la obra de Ginsberg más famosa y que más escandalizó y sufrió prohibiciones, fue «Aullido», que se convirtió en el paradigma de esta actitud de protesta. En su texto «No envejezcas», a partir de la evocación de la muerte de su padre, Ginsberg nos traza una sensible y amarga imagen de la vejez como un destino inevitable.
No envejezcas
I
Viejo Poeta, la materia final de la Poesía brilla
levemente meses delante
Tiernas mañanas, los techos de Paterson
cubiertos de nieve
Vasto
El cielo sobre la torre del City Hall, las terrazas
de pasto del Eastside Park & las canchas
de tenis junto al río Passaic
Se han ido partes de nosotros mismos,
los departamentos de la hermana Rosa,
la secundaria de oscuros corredores
Demasiado cansado para salir a caminar,
demasiado cansado para terminar la Guerra
Demasiado cansado para salvar el cuerpo
demasiado cansado para ser un héroe
Lo real tan a la mano como el estómago
el hígado, el páncreas, los riñones
Tosiendo con la saliva gástrica
Matrimonios esfumados en la tos
Es difícil levantarse de la poltrona
Manos blancas pies pecosos un dedo azul
panza y grandes pechos colgando levemente
vellos blancos en el pecho
demasiado cansado para quitarme los zapatos
y los calcetines negros.
II
Ya no verá más Times Square
ni verá las marquesinas de los cines porno,
ni las estaciones de buses a medianoche
Ni la bola anaranjada del sol
levantándose entre las copas de los árboles
al oriente hacia el horizonte de Nueva York
Su sillón de terciopelo frente a la ventana
estará desocupado
No verá la luna sobre los techos
ni el cielo sobre las calles de Paterson.
III
Brazos gastados, rodillas débiles
80 años de edad, el pelo ralo y blanco
y las mejillas más huesudas de lo que me acordaba —
la cabeza inclinada sobre el pecho, los ojos abiertos
de vez en cuando, escuchaba—
Leí las Insinuaciones de Inmortalidad de Wordsworth
en la casa
«...viajeras nubes de gloria venimos
de Dios, que es nuestro hogar...»
«Es bonito», decía mi padre, «pero no es verdad».
«Cuando yo era chico teníamos una casa
en la calle Boyd, en Newark —y el patio
era un terreno baldío lleno de matas y hierba
crecida,
Siempre me preguntaba qué habría detrás de esos
árboles,
Cuando crecí, le di la vuelta a la cuadra,
y descubrí lo que había detrás —
una fábrica de pegamento».
IV
¿Y esto también me pasará a mí?
Sí, también te pasará a ti.
¿Y de mis brazos qué me dices?
Los vellos de tus brazos se volverán grises.
¿También flaquearán mis rodillas?
Sí, tal vez necesites muletas.
¿Y mi pecho se irá enjutando?
La piel de tu pecho se irá colgando.
¿Qué pasará con mis dientes?
Conservarás los de enfrente.
¿Y a mis huesos qué les toca?
Confundirse con la roca.
V
Mi Padre será enterrado cerca del Cementerio de
Coches
Cerca del Aeropuerto de Newark mi padre será
Enterrado bajo un anuncio de cigarrillos Winston
En la Salida 14 Autopista NJ Sur
Mi padre enterrado pasando el puesto de peaje
de la Carretera 1
Después de Refrigeración Mercantil concreto
en los pantanos de espadañas
después de la Cervecería Budweiser Anheuser-Busch
de ladrillo
en el cementerio B’Nai Israel detrás de una reja verde
de fierro
donde había una fábrica de pinturas y granjas
donde Pennick produce ahora sustancias químicas
bajo la Central Eléctrica de Penn
transformadores & cables, en el límite
entre Elizabeth y Newark, cerca de la tía Rosa
Gaidemack, cerca del tío Harry Meltzer
una tumba después de la de Ana, la esposa de Abe,
mi padre será sepultado.
VI
¿Qué puede hacerse acerca de la muerte?
Nada, nada
¿Dejar de ir a la escuela No. 6 en 1937?
¿Congelar el tiempo esta noche,
con un dolor de cabeza, un cuarto para las 2 A.M.?
¿Dejar de ir mañana al funeral de mi Padre?
¿No volver a Naropa y enseñar poética Budista
en el verano?
¿No ser enterrado en el cementerio que está cerca
del Aeropuerto de Newark un día de estos?
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