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PREMIO CASA: CONTRA VIENTO Y MAREA.
Lo logrado en este tiempo significa un trabajo sostenido contra viento y marea, expresó el poeta y ensayista Roberto Fernández Retamar, en la rueda de prensa que dejó inaugurado el programa de actividades del Premio Casa de las Américas correspondiente al presente año, cuya apertura oficial estuvo a cargo del escritor chileno Volodia Teiltelboim, uno de los decanos de las letras latinoamericanas.
Se recibieron 547 obras procedentes de veinte países, en los géneros convocados para este cuadragésimo
sexto certamen: Novela (146), Teatro (135), Literatura para niños y jóvenes (98), Ensayo artístico literario (28) y Literatura brasileña (140).
Como ya es habitual, el jurado sesionó en la ciudad de Cienfuegos y el fallo y el anuncio de los premios en las diferentes manifestaciones además de los premios honoríficos de poesía, narrativa y ensayo, José Lezama Lima, José María Arguedas y Ezequiel Martínez Estrada, respectivamente, se esperaban al cierre de esta edición de La Letra del Escriba.
Integraron el jurado: Santiago Gamboa (Colombia), Liliana Heker (Argentina), Hernán Rivera (Chile),
Anacristina Rossi (Costa Rica) y Eliseo Altunaga (Cuba), en Novela; Carlos María Alsina (Argentina), Alondra Badano (Panamá), Reinaldo Maia (Brasil), Arístides Vargas (Ecuador) y Rafael González (Cuba), en Teatro; Ana María Ramb (Argentina), Irene Vasco (Colombia) e Ivette Vian (Cuba), en Literatura para niños y jóvenes; Luis Chitarroni (Argentina), Monique Lemaître (México), Rubén Ríos Ávila (Puerto Rico), Alberto Rodríguez Carucci (Venezuela) y Nelson Herrera Ysla (Cuba), en Ensayo artístico literario; y Raúl Antelo, Eduardo Coutinho y Trabajara Ruas, en Literatura brasileña.
También serán presentados los libros ganadores del Premio Casa 2004, se desarrollarán mesas redondas
sobre la literatura brasileña y el nuevo ensayo latinoamericano, y Volodia Teitelboim ofrecerá una conferencia acerca de la vida y obra de Pablo Neruda, entre otras actividades.
OTORGAN PREMIOS NACIONALES.
Como suele suceder a finales del mes de diciembre e inicios del siguiente año, se dieron a conocer la mayoría de los premios que auspicia el Instituto Cubano del Libro y que serán proclamados oficialmente durante la XIV Feria Internacional del Libro de La Habana.
El Premio Nacional de Literatura 2004 fue adjudicado al narrador, ensayista y periodista Jaime Sarusky (1931), autor de títulos tan significativos como las novelas La búsqueda (1961), Rebelión en la octava casa (1967) y Un hombre providencial, esta última ganadora del Premio Alejo Carpentier 2001. El jurado que de manera unánime premió al también autor de El tiempo de los desconocidos (1977), Los fantasmas de Omaja (1986) y La aventura de los suecos en Cuba (2000) estuvo integrado por Reinaldo González ganador del alto galardón en el 2003, el poeta Mario Martínez Sobrino, la académica Ana Cairo, la narradora y ensayista Adelaida Fernández de Juan y el crítico Enrique Saínz.
Otro relevante Premio Nacional, el de Ciencias Sociales, también correspondiente al 2004, recayó en el investigador, ensayista y profesor universitario Salvador Bueno Menéndez (1917), según dictaminó el jurado integrado por María del Carmen Barcia (merecedora del importante reconocimiento en el 2003), los también historiadoresGloria García y Alejandro García Álvarez, el sociólogo Juan Luis Martín y el filósofo Miguel Limia, quienes en sus deliberaciones finales destacaron la larga y fecunda trayectoria del autor de Historia de la literatura cubana,
La letra como testigo, Figuras cubanas, Temas y personajes de la literatura cubana, Aproximaciones a la literatura hispanoamericana, De Merlín a Carpentier, Cuba, crucero del mundo y Ensayos sobre cubanos, entre otros muchos títulos.
Igualmente fueron conferidos los Premios Alejo Carpentier 2005 en los géneros de Novela (La visita de
la Infanta, de Reinaldo Montero), Cuento (La hija de Darío, de Adelaida Fernández de Juan) y Ensayo (Contra el olvido, otra lectura de la obra de Dulce María Loynaz, de Zaida Capote). Estos codiciados premios se vienen otorgando desde el año 2000, auspiciados por laEditorial Letras Cubanas, la Fundación Alejo Carpentier y el Instituto Cubano del Libro.
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