Ciencia ficción y lo fantástico: una frontera PERMEABLE
Rinaldo Acosta
No se puede llegar a meter gente en una máquina sin
pensar en la naturaleza básica de la máquina y de la
gente.
Daniel F. Galouye:
Simulacron-3
Si hay un aspecto que fue descuidado por los
teóricos clásicos de la CF es el de su relación con lo
fantástico. La razón para esto estriba, tal vez, en
que,por un lado, los críticos y estudiosos de la CF
siempre aplicaron sus esfuerzos en tratar de distinguirla
de la fantasy, dentro de la cual es posible
que,incorrectamente,incluyeran a lo fantástico en
virtud de que en este lo sobrenatural no está validado
(y recordemos que era en torno a esta
noción de "validación", o naturalization, que era
construida la especificidad de la CF). Y, por otro
lado, los teóricos de lo fantástico, de Tzvetan
Todorov a Rosemary Jackson, han insistido siempre
en incluir a la CF bajo la rúbrica de "lo maravilloso"
(lo cual significa: del cuento de hadas, el
romance y la fantasía heroica).Y llamó aquí la atención
sobre la simetría de los respectivos acercamientos:
los teóricos de la CF no distinguen la fantasy
de lo fantástico,mientras que los teóricos de lo
fantástico no separan a la CF de lo maravilloso (es
decir, la fantasía misma). La explicación probable
de este hecho es que estos autores no estaban tan
interesados en definir al género,sino en destacar su
excepcionalidad. Es decir, no sólo estaban describiendo
a estos géneros,sino haciendo una subrepticia
apología de su género favorito.Pero lo cierto
es que estas tres formas genéricas están bastante
interpenetradas.
El clásico estudio de Rosemary Jackson,Fantasy:
the Literature of Subversion (1981), que a pesar de
su título se ocupa de lo fantástico, es un buen
ejemplo de la tendencia a clasificar a la CF como
una provincia de lo maravilloso, al tiempo que se
traza una rígida línea de demarcación entre este
último "modo" literario y lo fantástico. Así, para
Jackson no existe ninguna diferencia importante
entre Tolkien y Ursula K.LeGuin:ambos construyen
"universos secundarios",mundos "alternativos",
radicalmente distintos y autónomos, "relating
to the 'real' only through metaphorical reflection
and never, or rarely, intruding into it or interrogating
it".1
En la última línea encontramos uno de los conceptos
clave en la comprensión de lo fantástico
por R. Jackson: lo fantástico interroga lo real, es un
género "dialógico". Pocas páginas antes la autora
había escrito: "Unlike the marvellous or the mimetic,
the fantastic is a mode of writing which enters a
dialogue with the 'real' and incorporates that
dialogue as part of its essential structure",2 para unas
líneas más adelante insistir: "the 'real' is a notion
which is under constant interrogation".(p.23)3
Jackson incluye otros rasgos en su construcción
de "lo fantástico";pero si uno de los principios fundamentales
es que lo fantástico se distingue por su
capacidad de "interrogar la realidad" (¿desafiar los
conceptos recibidos de realidad?), entonces nuestra
tarea si no de desconstruir, al menos,erosionar
un poco los límites entre lo fantástico y la CF,no es
tan difícil.Porque no hay duda,para un conocedor
de este género, que unas cuantas obras y autores
de CF están muy cerca de lo fantástico en esta
orientación hacia la subversión de la visión ordinaria
de la realidad.El ejemplo clásico en este sentido
es Philip K.Dick,cuya obra,íntegramente,gira obsesivamente
en torno a dos interrogantes:"¿qué es la
realidad?" y "¿qué es lo humano?", y que ha devenido
famoso precisamente por su singular habilidad
para disolver los límites entre lo real y lo irreal,
todo dentro de un contexto de CF.En Ubik (1969),
una de sus novelas más conocidas,por ejemplo,la
frontera entre realidad y simulación se vuelve tan
fluctuante que al final ya no sabemos quién vive
en la realidad y quién en un universo sintético.En
general, las mayores similitudes con lo fantástico
las hallamos en las obras de CF de orientación
ontológica, que se plantean –implícita o explícitamente–
preguntas tales como "qué es un mundo",
"cómo está construido un mundo", etc. No tengo
reparos en reconocer que gran parte de la CF se
relaciona con el paradigma mítico-maravilloso, y
está un tanto distante de lo fantástico,pero la CF es
un género más heterogéneo de lo que algunos
teóricos parecían –y parecen– estar dispuestos a
admitir, y algunas obras y autores se acercan por
momentos a las preocupaciones de lo fantástico.
Una de las formas en que cierta CF erosiona
nuestra imagen habitual de lo "real" es cuestionando
la concepción moderna de un sujeto autónomo
y consciente, asentada en la filosofía de
Descartes.Veamos este diálogo extraído de Solaris
(1960),de Stanislaw Lem.Hay una escena en que el
protagonista,Kelvin,dialoga con el Gibarian "renacido"
(una "criatura F", en la nomenclatura de la
novela, es decir, una creación del Oceáno a partir
de la mente de los residentes de la estación):
-Tú no eres Gibarian.
-¿No? ¿Quién soy entonces? ¿Un sueño?
-No.Sólo una marioneta.Pero no lo sabes.
-¿Y tú cómo sabes quién eres? (§ 9)
En Simulacron-3 (1964), la novela de Daniel
Galouye que se anticipó al cyberpunk, unos científicos
han creado un mundo virtual con simulaciones
de seres humanos que creen tener libre albedrío
y se producen reflexiones como la siguiente:
Yo no era nada, no era más que un montón de
cargas simuelectrónicas.Y, sin embargo, tenía que
existir.La lógica no pedía menos.Pienso,luego existo.
Pero entonces,yo no era la primera persona en
mostrar preocupación e inquietudes por la posibilidad
de que nada fuera real.(§ 12)
En el momento culminante de la novela,
Douglas Hall (uno de los constructores del simulador)
insta a su amante Jinx,que proviene de la realidad
superior, a que retorne al mundo real al
que pertenece, antes de que se produzca la
desconexión del mundo simulado.Ella rehúsa y se
produce entonces el siguiente diálogo:
-Pero tú eres real, auténtica, verdadera [le dice
Douglas].¡Tienes una vida física completa ante ti!
-¿Y cómo sabes tú que la más real de las realidades
daría un resultado subjetivo si se la sometiera
a un análisis total? Nadie puede demostrar su existencia,
¿no es cierto? (§ XVII).
Y de este modo el autor logra poner entre comillas
la propia noción de realidad,que ya no puede
ser considerada simplemente un hecho consabido,
un allant de soi. (Este "entrecomillado" de una
noción cultural es un procedimiento típico de la
ciencia ficción, al que Darko Suvin denominó cognitive
strangement.) Luego, en la continuación del
diálogo,Douglas le replica: "Tú tienes un cuerpo y
un alma", a lo que Jinx responde no con palabras,
sino clavándole una uña en la mano (una irónica
alusión a la célebre réplica del Dr Johnson al obispo
Berkeley).
Un problema que tanto Jackson como otros
teóricos clásicos de lo fantástico eluden es el de la
calidad y eficacia de la interrogación de lo real (en
el género fantástico).Jackson cita como propiedades
de lo fantástico la "incertidumbre epistemológica",
la "incapacidad de fijar las cosas como explicables
y conocidas". Este es otro de los puntos de
divergencia y conflicto de lo fantástico con el paradigma
de la Ilustración. Pero para lograrlo no va
más allá de recurrir a imágenes y conceptos procedentes
de la visión mitológica del mundo.Desde
este punto de vista,¿cómo es posible no reparar en
la originalidad de las estrategias de la CF? Esta
pone en duda nuestras ideas recibidas sobre la
realidad sin renunciar a la posibilidad de explicarse
y comprender. Lo que se desprende de los textos
de Philip K.Dick y otros autores es que los conceptos
tradicionales que elaboró la Modernidad sobre
lo real y sobre el yo son limitados, lo cual es mucho
más interesante y desafiante, intelectualmente
hablando, que buena parte de la producción fantástica
usual.
De las cualidades que Rosemary Jackson atribuye
a lo fantástico muchas son discernibles también
en la CF,aunque bajo otra apariencia.Así,por
ejemplo,en lo fantástico el tema de la duplicación
del mundo se expresa en los motivos de los espejos,
reflejos, retratos y dobles. La CF procede a un
aggiornamento de estos temas, pero la duplicación
del mundo sigue siendo una de sus preocupaciones
fundamentales.El doble se presenta,por
ejemplo, bajo la forma de los "clones digitales",
como en la novela Permutation City (1993), de
Greg Egan.En Feersum Endjinn (1995),del escocés
Iain M. Banks, la científica Gadfium entabla una
discusión con su "constructo", una versión completa
de su personalidad almacenada en la Cripta
(el equivalente del ciberespacio en la novela de
Banks), pero que, dada la relatividad del tiempo
(más rápido en la Cripta) está varios días más evolucionada
que la Gadfium "real" (§ 7, 2). En
Aguardando el año pasado (1965),de Philip K.Dick,
el protagonista se encuentra con su "yo" del año
siguiente y mantiene un diálogo con él. Retomo
ahora la enumeración de los rasgos de lo fantástico
-siempre según la descripción de Jackson- presentes
en la CF: 1) el tema de la "fluidez de las formas
discretas" y el imaginario de la indistinción;2)
el oxímoron como tropo básico (esto también es
válido para la CF); 3) las subjetividades descentradas
y los dobles e identidades múltiples; 4) la literalización
de las metáforas, 4) concebir como
cosas los intervalos entre las categorías; 5) los
temas de la duplicación de la realidad (o "pluralización
ontológica del mundo", para usar la terminología
de Brian McHale) ya citados; 6) la relativización
de las nociones de espacio y tiempo (tan
frecuentes en la CF, aunque también en formas
distintas a las usuales en lo fantástico); 7) la preocupación
exclusiva con las fronteras y los límites;8)
el borrado de los límites de género; 9) las metamorfosis,
la exploración de las relaciones entre el
"yo" y el "no-yo"; 10) la emergencia de lo que
Jackson llamaba "formas inesperadas de subjetividad",
que en la CF adoptan las formas del cyborg,
el alienígena, el clon, el robot, la IA (inteligencia
artificial), etc., y que resultan canónicas para el
género en su conjunto;11) temas del yo y el no-yo
afines a los de la literatura fantástica (en la descripción
de Todorov, revisada por Jackson), y otros.
Una de las razones por las que tales similitudes no
saltan más a la vista es porque la CF apela por definición
a un imaginario no-tradicional,que presenta
los temas en versiones inesperadas,así como al
recurso al "efecto de realidad",que lleva al lector a
leer estas invenciones como posibilidades verosímiles,
en vez de como variaciones modernizadas
sobre un imaginario más antiguo.
Veamos,de modo somero,algunos ejemplos.En
el relato "Who Goes There?" (1938), de John W.
Campbell, Jr. (que sirvió de base para el guión del
filme La cosa [1980], de John Carpenter), el autor
concibe la existencia de una forma inteligente de
vida,venida de otro mundo,que tiene la capacidad
de mimetizar cualquier otra forma biológica,incluido
el hombre.La existencia de este ser está validada
en términos racionales, es decir, no estamos
ante una entidad sobrenatural, como en un texto
fantástico clásico.No por ello es menos evidente la
afinidad de los temas explorados en el cuento con
los principios de lo fantástico,tal como los enuncia
R.Jackson.Notemos,ante todo,que la historia está
organizada en torno a lo que Todorov llamó "los
temas del no-yo". En estos casos, explica Jackson,
"el yo sufre un ataque de algún tipo que lo hace
parte del otro". La "invasión, la metamorfosis y la fusión" son las modalidades principales que adopta
este principio narrativo,mientras que el ejemplo
emblemático de este tipo de historia sería el
Drácula de Bram Stoker.En el cuento de Campbell
se juega con la ansiedad suscitada por la posibilidad
de que la entidad o "cosa" alienígena acabe
absorbiendo a todos los científicos de la estación.
O más aún: que pueda "copiar" a un ave migratoria,
abandonar la Antártida, y llegar a difundirse
inconteniblemente por todo el mundo. La "cosa"
amenaza con la disolución de todos los límites que
protegen las identidades y con el retorno a un
estado caótico y pre-formal;es decir:es una clásica
instancia de ese imaginario de la "indistinción" que
Jackson identifica como esencialmente característico
del género fantástico. Historias construidas
sobre este mismo principio abundan en la CF. Los
tres estigmas de Palmer Eldridtch (1965),de Philip K.
Dick,es el primer ejemplo que me viene a la mente.
Palmer Eldritch,un exitoso industrial,regresa de un
viaje al espacio profundo con una nueva droga psicotrópica,
capaz de proporcionar a quien la tome
una experiencia alucinatoria indistinguible de la
realidad. Pero no tarda en descubrirse que lo que
verdaderamente sucede es que la persona queda
atrapada dentro de un universo particular, creación
de Palmer Eldritch, donde este tiene la posición
de un dios (se insinúa que el propio Eldritch
pudo ser absorbido o devorado por una deidad
durante su viaje por el espacio).Después de probar
la droga los personajes ya no regresan a la realidad
básica,sino que pasan de una alucinación a otra,y
en cada una puede manifestarse Eldritch, como
una especie de epifanía maligna. Nunca queda
completamente claro qué o quién es Palmer
Eldritch,pero Dick juega con la idea de que pudiera
ser como un "protoplasma" o una "enorme
boca",que necesita devorarlos a todos para perpetuarse
y expandirse. Y en esto es posible ver una
variación original sobre el viejo motivo de la invasión
alienígena. El filme Alien (1979) es otro caso
atendible: este es una especie de filme de horror
en que,sin embargo,no aparece ningún elemento
sobrenatural (está realizado enteramente de
acuerdo a los principios de la CF).La repulsión que
nos inspira la criatura extraterrestre que invade la
nave se explica por el hecho de que aquella utiliza
a los humanos como parte de su ciclo biológico,es
decir, no simplemente los destruye, sino que los
invade (se puede estar ya contaminado y, sin
embargo, seguir teniendo una apariencia humana),
volviendo poroso o anulando el límite -que
nos gustaría que fuera rígido- entre lo humano y lo
no-humano.