Trazos de una poética en los cuatro primeros Cuadernos de Apuntes de Martí
Caridad Atencio
Apenas abrimos el Cuaderno de apuntes número 1 nos sorprenden líneas como esta: “El pensamiento obra sin la voluntad de pensar. A veces quiero pensar y no pienso y a veces pienso sin querer, y entonces de las cosas no quedan sino las imágenes”.(1) Razonamiento o reflexión que prueba, como curioso primer botón de muestra, la naturaleza poética del intelecto de Martí, pese a inclinaciones filosóficas y metafísicas, y que describe el carácter intuitivo e irracional del pensamiento en la poesía.(2) Él nos la coloca allí en los inicios como fundamento de su indeclinable temperamento lírico. “Su conocimiento y expresión de la realidad se ven siempre mediatizados por el sentimiento subjetivo, que es en él la potencia predominante.”(3) Dicha “idea marca el comienzo de sus juicios sobre la poesía y conformará el inicio de una verdadera poética explícita [...] en estos apuntes personales que se completaría posteriormente, tanto a través de críticas, prólogos o con su propia obra lírica”.(4) El predominio de la imagen en seres como él viene necesariamente acompañado de la emoción, cualidad primera de la poesía y que él describe en los apuntes con un término curioso y un tanto personal: “Sentimentalidad: palabra mía: que en la observación de la naturaleza he creído necesaria y he usado, con esta propia fuerza de invención y sentido propio que su individual inteligencia da –en todas sus operaciones racionales– al individuo”.(5) El sentimiento subjetivo es en él condición predominante al conocer y expresar la realidad que le circunda. En tal sentido y con esas potencialidades no tardará en reconocerse como un todo. Luego de expresar “YO: esto es: Una personalidad briosa e impotente, libérrima y esclava, nobilísima y miserable, divina y humanísima, delicada y grosera, noche y luz. Esto es cada alma. Esto es cada hombre. Entremos en esto”, concluye: “Para un libro yo”.(6) Corroboramos más allá de los impulsos metafísicos de su temperamento lírico, la intuición que lleva a cabo Martí del individuo como mundo, como universo, que luego se erigirá en uno de los temas capitales de su poesía. Así quedan diseminadas en los sitios menos pensados de estas anotaciones que nos muestran al escritor sin su obra: “forma suprema de lo sagrado: la señal y el vacío”(7) y casi desde el comienzo, su grandeza de espíritu, el anhelo de absolutos romántico que atraviesa buena parte de su lírica, la vocación de apostolado y de sacrificio, y el precepto artístico de la sinceridad:
¿A qué grandes ocasiones dedicarse? ¿Dónde inspirarlas? ¿A quién sino a sí, volver los ojos? ¿Dónde la lucha grandiosa, no envilecida o ridiculizada por el interés? ¿Dónde el espectáculo maravilloso? ¿Ni como, como en obra de fragua, doblar el libro de leyes, o el de cuentas, para abrir, a modo de autómata, el libro de la naturaleza? Preferible es no ser, –a no ser sincero.–(8)
Dicho afán de absoluto puede venir acompañado de la conciencia de lo pasajero o factual del saber humano, del cuestionamiento de la trascendencia: “Tanto esfuerzo –para dejar a lo sumo, como memoria de nuestra vida, una frase confusa, o un juicio erróneo, o pa. q. los q. los q. fueron montes de dolor parezcan granillos de arena, en los libros de un historiador!”(9) Como vemos, esta variedad de ideas, de cualidades líricas inexcusables y otras ya más propias de nuestro escritor, que aparecen a ratos en los Cuadernos de apuntes, aquí están comprimidas, amalgamadas. Dichas notas, conservadas en libretas con precaria organización, construyen “un diálogo de Martí consigo mismo, su sinceridad queda fuera de dudas. Aún cuando su forma sea inacabada, un cuaderno íntimo es más creíble que una alocución que debe satisfacer a un público”.(10)
En este viaje por sus cuatro primeros cuadernos aparecen realzadas otras cualidades en el escritor, dígase la inclinación por la laboriosidad constante, que Martí, como otros grandes artistas, erige en precepto ético. Enuncia en el Cuaderno de apuntes n. 4: “entregados al trabajo no hay manera de que la pena nos venza. El trabajo, y el bienestar espiritual que produce, son la más dulce venganza de los que nos hacen sufrir. Pero hay veces en que el sufrimiento es tan acerbo que quita toda la capacidad para el trabajo: ‘cette afreause maladie d'amour!’ dijo Musset –¡Espantosa enfermedad!–“.Juicio estrechamente vinculado a las ideas que sobre este asunto expresó Charles Baudelaire: “Para curarse de todo, de la miseria, de la enfermedad y la melancolía no hace falta más que el gusto por el trabajo”. “Hay que trabajar, si no por gusto al menos por desesperación, ya que está comprobado que trabajar es menos fastidioso que divertirse.”(11)
Apreciamos cómo nuestro escritor al tiempo que va forjando su personalidad poética va mostrando los fundamentos de su ética.14 Ya en el primer acápite de este ensayo habíamos insistido en la preponderancia de lo ético dentro de casi todas sus cualidades como escritor, incluso, es capaz de sacarlo a colación al tratar cualquier tema por lo específico o abstracto que parezca.(12) En tal sentido en unos apuntes sobre el hecho de la pena de muerte y los argumentos favorables del periodista, crítico y novelista francés Jean-Baptiste Alphonse Karr (1808-1890), Martí ya se muestra preocupado por las complejas relaciones entre ética y justicia.(13) En el análisis de la personalidad de José Espronceda nos demuestra que está seguro de que los malos y los buenos ejemplos siempre provocan lecciones de carácter moral. Y procede, desde estos primeros cuadernos, al acopio de máximas ajenas y propias que curiosamente van conformando su bagaje ético. Va bebiendo la ética en la fuente nutricia de los clásicos: “Obrar bien es lo que importa –Calderón”. Entre esta cita del gran escritor español y de una confesión, como otras muchas en los cuadernos que marcan el camino de su vida: “Mi corazón no tiene fuerzas más que para la virtud”, se conforma una especie de mosaico de trasfondo moral, engalanado con unos versos apostólicos del Dante que siente suyos, que le fascinan y se los apropia,(14) y la siguiente divisa de la casa de Borgoña: “Haz lo que debas: suceda lo que quiera”.(15) “Mientras más se profundiza el movimiento, más tiende a aproximarse a la impersonalidad de la abstracción [...] y vemos cómo se sustituyen poco a poco las observaciones [...] acerca de sí mismo por consideraciones tanto más generales cuanto que son más íntimas”.(16) Muchas veces estas máximas operan como preceptos de verdad que se convierten en puntos de mira desde los que se proyecta su personalidad: “Fidarsi e' bene ma non fidarsi e' meglio”.(17) Su intelecto vivo incesantemente lee, genera, extracta, tamiza, fija y “el yo se expande y se consuela” en manuscritos que se erigen “como pretil contra el peligro de la escritura”.(18) Los Cuadernos de apuntes primeros constituyen también cuadernos de clase, de trabajo, donde adquiere, consolida y sistematiza un conocimiento. Recordemos en este sentido las lecciones de Griego y Filosofía y las copias de programas de estudio que los mismos recogen, pruebas de su paso por la Licenciatura de Filosofía y Letras en universidades españolas.
Para quien ha estudiado la génesis de la poesía del escritor es muy curioso verificar la presencia de reflexiones que nutren con creces la proyección ideotemática e ideoestética de su lírica. Entre ellas podemos mencionar el debate entre el amor y el placer con las respectivas demonización y endiosamiento de la mujer: “¿Qué importa una hora más, si nos ha dado/ Algunas horas de placer?“.(19) Esta vez observamos una frase a medio camino entre la meditación-aseveración y el verso. Las argumentaciones en torno al tema de la muerte, que tanto le atrae, no le impiden este desboque racional: “’La velada de las armas’ llamaban los antiguos caballeros al religioso y digno recogimiento en que se abstraían los días anteriores al del combate. –Y en verdad, que la muerte es seria y debe ser tratada seriamente.– Es un crimen no oponer a la muerte todos los obstáculos posibles.”(20) Recuérdese que ya en los “Poemas escritos en España”, los cuales se hallan recogidos mayoritariamente en los Cuadernos de apuntes 1 y 2, Martí considera que la muerte es parte de la vida, que la muerte es una forma de la vida. Sus diferentes formas de irrupción de la vida en la muerte, y de la muerte en la vida en los poemas estudiados explican este razonamiento [...] Es muy recurrente en la generalidad de los “Poemas escritos en México y Guatemala” la presencia de la interrelación muerte-vida. El poeta la asume insuflando el plano expresivo de los más diversos procedimientos poéticos. Esta interrelación no sólo es incorporada por el escritor al plano ideotemático, sino que le sirve como base para la inusual proyección expresiva y filosófica. La interrelación de la vida y la muerte es el elemento semántico expresivo, que sin llegarse a constituir en tema de los textos, prima dentro de los 27 poemas de la muestra.” Tales conceptos, al “concebirlos en unidad Martí obvia las transiciones, insinúa los calcos, un concepto está continuamente convirtiéndose en el otro, y más, en muchas ocasiones un concepto es el otro. Lo que evidencia que en estos textos el carácter dialéctico de su pensamiento se ha profundizado.(21)
1 José Martí,Obras Completas,t.21,Editorial de Ciencias Sociales,La Habana,1975,p.14.No soy
osada al decir que esta frase fue un cercano rumor para Eliseo Diego cuando escribió:"Luego
de la primera muerte,señores,las imágenes." Poema "El segundo discurso:Aquí un momento"
en En la Calzada de Jesús del Monte, antología Nombrar las cosas, Ediciones Unión, La
Habana, 1973, p. 23. Una extensión de este aserto, también muy vinculado a la cita anterior,
con acercamiento a las ideas del movimiento surrealista francés, se halla en el Cuaderno de
apuntes n.18:"Y despierto en medio de la noche con esta frase en los labios.El pensamiento,
pues,continúa obrando durante el sueño.Y no sólo el pensamiento sino las cualidades artísticas
que lo afinan y condensan (acendran)." Ob. cit.,p. 400. "(La imaginación compone en el
sueño los elementos que ha recibido dispersos de la realidad)" Ob.cit. p.408.
2 Precisamente antes de este apunte encontramos unas líneas reveladoras que reconocen la
potencia creativa e irracional que se alberga en los sueños y la imantación del poeta hacia ella:
"En el sueño, la memoria obra sin el freno del raciocinio ni de la voluntad". José Martí,Obras
Completas,t.21,p.48.
3 Carlos Javier Morales, La poética de José Martí y su contexto, Editorial Verbum, 1994,
Madrid,p. 335.
4 Denia García Ronda, "La crítica literaria martiana hasta 1881" en Revista Universidad de la
Habana,n.245,La Habana,enero-diciembre de 1995,p.105.
5 José Martí,Ob.cit.,Cuaderno de apuntes n.2,p.69.
6 "En los Cuadernos la preocupación poética es central en relación a la pregunta por el
yo como señala Julio Ortega, 'en la poesía moderna, la reflexión sobre el instrumento es
también una pregunta por el yo'". Ariela Erica Schnimajer, "La cocina del artista: Los
Cuadernos de Apuntes de José Martí", en Anuario del Centro de Estudios Martianos,n. 24,
La Habana, 2001,p. 238. La base existencial de un recurso muy personal de su poesía: el
uso de las imágenes de recurrencia de lo propio en lo propio, puede hallarse en esta
misma página y en el apunte en cuestión: "Ni un instante de transición conmigo mismo.
Puesto en mí,entro en mí.Yo quiero saber lo que soy [...] es preciso que yo,puesto en mí,
me vea por mí a mí mismo.Que me analice yo en quien soy: que yo me sepa a mí: que
sobre la convicción de la absoluta independencia, con mi voluntad de mi naturaleza
valerosa o débil, funde yo mi propio conocimiento, rompa yo toda otra idea de vanidad
o egoísmo." Ejemplo de estas imágenes en los propios Cuadernos: "Yo, -embriagado en
mis penas,- me devoro, [...] Y buitre de mí mismo,me levanto,/ Y me hiero y me curo con
mi canto". Cuaderno de apuntes n. 1,Ob. cit., t. 21, p. 21. "Han ahogado en mi sangre mi
carrera". "Con mis mismas espinas me corono." Cuadernos de apuntes n. 1,Ob. cit., t. 21
p.28."Te miro y no me extraña/ si tu vives en mí,¡que venga estrecho/ A mi gigante corazón
mi pecho!" Cuaderno de apuntes n. 1,Ob. cit., t. 21,p. 32.Y una muy romántica, pero
también muy de Martí, mostrando un amplio campo de experimentación, buscando
intensidad expresiva: "Las alas tienen punta, -y cuando las tiendo, y rechazadas, vuelven
a mí, en mí se clavan.-" Ob. cit., t. 21,p. 197.
7 Roland Barthes, Roland Barthes por Roland Barthes, Monte Ávila Editores (traducción de
Julieta Fombona),1997,Caracas,p.90.
8 José Martí,Ob.cit., t.21,Cuaderno de apuntes n.4,p.143.
9 José Martí,Ob.cit.,Cuaderno de apuntes n.5,p.161.
10 Emilio Ichikawa,"José Martí y una metafísica de la Historia" (notas sobre sus Cuadernos de
Apuntes).Anuario del Centro de Estudios Martianos,n.19,La Habana,1996,p.152.
11 Charles Baudelaire, Diarios Íntimos,Ediciones Coyoacán,México,1999,pp. 86 y 50, respectivamente.
Más adelante en el Cuaderno de apuntes n.5,Martí nos refiere lo mismo con otras
palabras:"Veo que el trabajo es fuente de toda alegría,y todo pobre de ánimo es un verdadero
desertor.En esta batalla hay que morir sonriendo." Ob.cit.,t.21,p.184.Sus reflexiones sobre
el trabajo también denotan voluntad,constancia e ilusión ante el proyecto creativo:"El trabajo
me engolosina-/ El trabajo me pone alas./ A otros embriaga el vino; a mi el exceso de trabajo.-/
Del vino -espuma,del exceso de trabajo,poesías.-" José Martí,Cuaderno de apuntes n.
5,p.160.
12 En su poema "Obra y Amor", recogido en el Cuaderno de apuntes n. 4 incurre en aseveraciones
que contienen su ética,que sitúan la obra del hombre,su accionar en pos del mundo
por encima del amor, entendido como vanagloria y pretensión penosa o egocéntrica del
espíritu humano.Fijémonos como en este poema hay una curiosa variante que subrayo del
excelente verso de Heredia:"Sola el alma del es el centro":"La obra -delante,y el amor -adentro:-/
Y el amor,remolino avaricioso,/ El alma entera arrastra al hondo centro;/ La obra perece -
y el amor celoso,/ Luego que por su culpa el hombre yerra,/ Con culpa con vigor lo deja en
tierra.-" Ob.cit.,Cuaderno de apuntes n.4,p.137.
13 José Martí,Ob.cit.,Cuaderno de apuntes n.1,pp.22-26.
14 "Tu proverai sí come sa di sale/ lo pane altrui, e come é duro calle/ lo scendere e'l salir per
l'altrui scale." "Paradiso",Canto 17.Cuaderno de apuntes n.4 Ob.cit.,t.21,p.144."Probarás cuán
amargamente sabe/ El pan ajeno y cuán duro es subir/ Y bajar las escaleras." (traducción de
Luis Martínez de Merlo). Divina Comedia, Ediciones Cátedra, colección Letras Universales,
Madrid,p.631.Es evidente en la estrofa citada la ponderación del sacrificio ajeno y todo lo que
él implica.Igualmente este terceto es premonitorio del destino de desterrado del poeta.
15 Fijémonos en el hecho de la gravitación del deber en la máxima, un elemento recurrente
en su obra.
16Maurice Blanchot,Ob.cit.,p.212."A cada página se encuentran en él esas reflexiones de contenido
general y absoluto que tienen el aire de proverbios en potencia. Sacar de un hecho
particular conclusiones generales, es en Martí una verdadera necesidad, una reacción tan
natural que parece un reflejo".Claude Bouchet-Huré,"Las últimas notas de viaje de José Martí
(Algunas observaciones sobre el estilo)",en Anuario Martiano,n.1,p.17,La Habana,1989
17 Ob. cit., p. 154.También su honda vena apostólica le hace copiar en estos cuadernos este
profundo y bello fragmento del "San Juan Bautista" de Milton, inobjetable muestra de que
bebe su ética del bagaje humanístico de los clásicos:"When I was yet a child -no chidish play/
To me was pleasing:all my mind was set/ Serious to learn and know,and thence to do,/ What
might be public good,myself I thought/ Born to that end born to promote all truth,/ All
righteous things.-" (Ob.cit.,p.136):"Cuando era todavía niño -ningún juego infantil/ Me agradaba;
toda mi mente era un serio juego/ Para aprender y saber, y hacerlo desde entonces/
Puede que sea un bien público;Me creo/ Nacido para aquel fin,nacido para promover toda
la verdad,/ Todas las cosas justas." (trad.C.A.)
18Maurice Blanchot,Ob.cit.,p.209.
19 José Martí,Ob.cit.,Cuaderno de apuntes n.1,p.27.
20 José Martí,Ob.cit.,Cuaderno de apuntes n.4,p.151.
21 Caridad Atencio,Génesis de la poesía de José Martí,Centro de Estudios Martianos y Editorial
Universitaria Estatal a Distancia de Costa Rica,La Habana,San José,2005,p.197. |