Ponte un alma
si la encuentras
Pierde nuestro continente
a una gran poeta:
Blanca Varela
Una de las figuras más valiosas de la poesía
peruana contemporánea, Blanca Varela, falleció a
los ochenta y dos años, de causas naturales, en la
ciudad de Lima. Aunque su obra era conocida y
admirada en los círculos literarios de otros países,
llega a trascender a nivel internacional recién a
comienzos de este siglo XXI, cuando obtuvo el
Premio Octavio Paz de Poesía y Ensayo 2001, el
Premio Internacional de Poesía Ciudad de
Granada Federico García Lorca 2006 y el Premio
Reina Sofía de Poesía Iberoamericana 2007, entre
otros reconocimientos.
Nacida el 10 de agosto de 1926, ingresó a la
Universidad Nacional Mayor de San Marcos en
1942 para estudiar Letras y Educación.Allí conoció
a Sebastián Salazar Bondy,Javier Sologuren,Jorge
Eduardo Eielson, con quienes integró la
Generación del Cincuenta. En 1949 viajó con su
esposo, el pintor Fernando de Szyszlo, a París,
donde Octavio Paz la introdujo en la intensa vida
artística y literaria de dicha ciudad.Posteriormente
vivió en Florencia y en Washington,donde se dedicó
a la traducción y al periodismo. En los años
sesenta se estableció definitivamente en Lima.
En 1959 publicó su primer libro, Este puerto existe,
al que le siguieron Luz de día, en 1963 y Valses y
otras falsas confesiones, en 1972. Luego,entre otros
volúmenes, publicó Ejercicios materiales, El libro de
barro y Concierto animal. En 1978 apareció la primera
recopilación de su obra, Canto Villano, y una
de las últimas fue su antología de 1948 a 1998 ,titulada
Como Dios en la nada.
Sobre sí misma y su proceso creativo, ha confesado: "Entre mis temas recurrentes están el mar,el
tiempo y el color,desde el primer poemario hasta
el último.Y algo más,el equilibrio,la forma no es la
clásica [...] Tengo la absoluta preocupación de
ordenar.No creas que es un orden formal, pero sí
de poner las cosas en sus lugares, en los lugares
que yo creo que deben de estar;soy arbitraria también.
Tengo una gran necesidad de saber dónde
están las cosas, no puedo vivir en el caos. ¿Sabes
por qué? Tal vez porque mi esencia es caótica, la
única manera de alcanzar una dureza,una permanencia
dentro de mí es ordenando mi entorno.
Tengo una gran capacidad de delirio y de locura,
que tienen todos los seres humanos que piensan;
sin embargo,yo creo en el orden.Me gusta controlarlo
todo y a la vez tengo un gran autocontrol,yo
creo que sí.Creo que no soy en absoluto inteligente
cuando escribo poesía. Es una cosa absolutamente
de intuición y no sé cómo lo hago,indudablemente
es un conocimiento que he adquirido
[...] Funciona cuando trato los adjetivos, cuando
repito cosas, cuando uso algunos silencios y ciertos
elementos. Cuando me releo me doy cuenta
de todo esto."
Entre las muchas opiniones que ha suscitado su
obra reproduciremos las siguientes:
"Su poesía no explica ni razona.Tampoco es una
confidencia... Es una piedra negra tatuada por el
fuego y la sal,el amor,el tiempo y la soledad.Y una
exploración de la propia conciencia" (Octavio Paz).
"Huyendo de las academias o los oropeles del
mercado,ha urdido una obra lúcida y estoica,cuyo
propósito fundamental es transmitir al lector el
aprendizaje de la muerte en medio de la voracidad
de la vida" (Rocío Silva Santisteban).
"Yergue su poesía en legítima defensa contra las
coartadas del sentimentalismo, y el ámbito familiar
y los ritos sociales que enmascaran y asfixian la
naturaleza humana" (José Miguel Oviedo). |