La historia novelada
o la verdad para niños y jóvenes
René Valdés
Pocos escritores cubanos han dedicado su
vida a novelar o ficcionar el hecho histórico o la
vida de personajes que han sido protagonistas
del mismo.Dentro de ellos destaca, por su calidad
literaria y acierto al seleccionar los temas,
Julio M. Llanes, espirituano raigal que se dio a
conocer con un título que, prácticamente,
definiría su posterior obra: Celia nuestra y de las
flores, donde aborda nuestra historia reciente
con elevado lirismo y poder de síntesis.
Pero no es del libro citado, ni de Canción
para una sonrisa, ni de Sueños y cuentos de la
niña mala, ni de El día que me quieras que voy
a hablarles; les hablaré del último libro escrito
por Julio M. Llanes con la vehemencia y la
admiración que un creador siente por otro. Las palomas de Guillén es el título, y mediante
sus páginas pude acercarme más al mundo
espiritual del inagotable Nicolás Guillén, a las
motivaciones de su poesía, a sus relaciones
humanas, a la sicología de un poeta que
alumbró, como un relámpago, la manera de
ser de todo un pueblo.
La capacidad imaginativa de Julio M. Llanes
está más que demostrada, pero en Las palomas
de Guillén alcanzan cotas desconocidas al
bordar con prosa cristalina y fresca el retrato
de un hombre cuya vida y obra están fundidas
al destino de su patria. El uso de la primera
persona convierte al texto en un hechizo
del que no se puede escapar una vez abierto
el libro: "Mi vida es un paloma que gira en círculos
y se aleja. / Cierro los ojos: la paloma
regresa flotando sobre el recuerdo". Son los
brevísimos párrafos que dan inicio al libro. A
partir de ahí el libro alcanza un vuelo que no
cesa hasta la última página. Seis capítulos o
estancias le son suficientes al autor para
entregarnos el devenir de una existencia marcada
por el sufrimiento y la alegría, por el desconcierto
y la esperanza. Las más altas virtudes
de Guillén están dibujadas en este libro
singular: su inteligencia y rebeldía, hasta su
amor a la libertad y su decisión de luchar por
ella.
Las palomas de Guillén es el libro de la evocación,
una fabulación que acude a las palomas,
que tanto gustaban al poeta para develar
aspectos poco abordados de su vida,
angustias de su infancia y juventud, luces y
esperanzas en la relación con sus contemporáneos,
así como el romántico irredento que
siempre habitó en él: "Los atardeceres me
ponen melancólico. El sol rojizo y moribundo
se refleja en las alas de mis palomas de una
manera inquietante. Y yo, romántico empedernido,
sin poder quitarme la cáscara del
siglo XIX como un adolescente enamorado, a
ratos recuerdo a Bécquer, finalmente invoco a
Neruda". Son palabras que el autor pone en
boca de Guillén pero no festinadamente sino
como producto de una investigación exhaustiva
que lo lleva a tal afirmación.
El texto ha sido editado con amor y talento
por la Editorial Cauce, de Pinar del Río, que sortea
los escollos de una edición masiva para
entregarnos un buen producto sencillo pero
hermoso. Posee un prólogo del estudioso de
Guillén y profesor emérito de la Universidad de
Toronto, Keith Ellis,que reconoce los aciertos de
esta mirada sobre la obra y vida de nuestro
Poeta Nacional.
Este libro de Julio M. Llanes es depositario
de toda una sabiduría narrativa que dota a
sus páginas de una altísima categoría literaria.
A través de un depurado lenguaje y un
absoluto despegue de folclorismos y humaradas
grotescas. Queda entonces el resultado
de una rigurosa investigación histórica y
literaria para construir un monumento lírico
narrativo a nuestro Poeta Nacional.
Con ángeles ausentes
Anele Arnautó Trillo
Quizás te canses de mirar cómo el tren nunca se detiene,quizás
abandones la estación, quizás vengas por este camino y también
notes que ya es primavera.
MICHEL ENCINOSA FÚ
Dieciocho cuentos integran Vivir y morir sin ángeles (Ediciones
Unión, 2008) –con un sugerente diseño de cubierta a cargo de Elisa
Vera–, escrito por el joven narrador y editor Michel Encinosa Fú (La
Habana, 1974), quien posee ya una larguísima lista de premios y
libros publicados, entre los que sobresalen Sol negro (Extramuros,
2001), Niños de neón (Letras Cubanas, 2001), Veredas (Extramuros,
2006), Dioses de neón (Letras Cubanas, 2006),Dopamina sans amour (Abril,2008),Enemigo sin voz (Abril,2008),El cadillac rojo y la gran mentira (Loynaz,2008) y Todos tenemos un mal día (Loynaz,2008).
Sin lugar a dudas, Vivir y morir sin ángeles contiene cuentos
desiguales, de estilos y temas diferentes, que conforman universos
muy singulares. En este libro, según la nota de contracubierta
escrita por Yoss, Michel Encinosa "se transmuta en
cronista del surrealismo nuestro de cada día. Son relatos sofisticados
y viscerales, elegantes y demoledores, que sobre todo
trascienden el realismo sucio… porque suciedad es palabra
torpe e insuficiente para captar los tragicómicos destinos de
esta quebrada galería de extraños y a la vez cotidianos personajes.
En estos textos palpita la oscura zozobra de la existencia.
Soledades.Desilusión. Angustia.
"Estos cuentos son realistas, no obstante persiste en algunos de
ellos, tal vez subyacente, la fuerza de lo sobrenatural –tan propia de
las obras de ciencia ficción de Michel Encinosa–, lo cual se hace particularmente
visible en "Las naranjas más caras", en mi criterio el
mejor relato del cuaderno. En él un vendedor callejero es advertido
por un curioso personaje vestido de blanco –versión de la muerte sin
capa ni guadaña– de que morirá al vender su última naranja.A partir
de entonces comienza el proceso de la compra-venta y cada naranja
simbolizará para el comerciante un año de su vida:"Estas naranjas
se parecen a los años en la vida de uno,algunos okay, otros a reventarse.
Esa tan bonita,digamos.Un olor que ni la gloria.Es como el año
en que conocí a Carla.Y esa otra,manchada,el año que pasé después
que ella me dejó. […] Esa medio seca se parece al viejo antes de
morirse" (p.89).
También "Retorno a la imagen" contiene elementos fantásticos al
narrar la historia de un pintor urgido de ganar dinero al cual le encargan
un retrato a partir de una fotografía de cierta jovencita a quien le inventa
un nombre y un pasado,y que comienza a aparecer en sus sueños.
Un curioso triángulo amoroso se presenta en el relato "Naturaleza
demasiado muerta con muchacha ídem en el cambio de estación",
en el que lo sobrenatural se percibe como crisis emocional de un personaje
cuya pareja ha muerto y él continúa viéndola,lo cual crea un
conflicto con la relación que luego establece con otra muchacha.
El contenido romántico con una alta dosis de lirismo de esta historia
contrasta con otros cuentos de estilo mucho más directo, como
"Días ordinarios" y "Todas las armas del mundo", con personajes
humanos y retorcidos a la vez,que hablan sin tapujos ni sentimentalismo
de sus andanzas sexuales y de todo tipo.
Mención aparte merecen algunos relatos que tienen un significativo
contenido social.Me refiero a "Elfo" y "Lucía".En el primer caso se
destapan problemas raciales sufridos por un pequeño niño negro
que se siente rechazado por toda su comunidad e incluso por su propia
familia, por lo que se refugia en las famosas historias de El señor
de los anillos, con personajes extraños que tienen una vida irreal de
ensueño,magia y aventuras.Sospecha que existe para su pesar algún
culpable:"Quizás uno tan lejano y oscuro como Sauron,el Gran Malo.
Sí, porque los malos siempre son oscuros. Siempre son negros. El
negro es el color del poder maligno, la muerte, lo peor. El color del
miedo. José Carlos es un niño aterrado de sí mismo" (p. 186). En el
segundo caso se muestra la vida de tres niñas que juegan en un
parque muy cercano a su casa,donde la madre prepara la comida,
cuando la mayor de las pequeñas desaparece y el mal se viste de
un uniforme respetable.
Otros temas se reflejan en el libro, tan variados como cada cuento.
Por ejemplo, en "Aquí yace cualquier nombre" se evidencia el
doloroso problema de la emigración ante insatisfacciones laborales
y creativas, en "Para tocarla en ti misma" y varios más está presente
la homosexualidad femenina, en "El tercer ojo del loco" se recrea el
mundo de los rockeros y sus conflictos,y en "Algo más que la noche
se plasma –magistralmente– la honda huella de pesar que deja la
muerte de varios miembros de una familia tras un fallido intento de
salida ilegal del país en bote hacia el Norte.
Este libro nos convida con tristeza,pero también con gran calidad
artística, a sumergirnos en situaciones que nos rodean y a veces no
podemos aquilatar, en este mundo de placer y angustia donde en
ocasiones la gente duda de los ángeles.
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