El Poe que se ha leído en Cuba
En el Bicentenario del nacimiento de Edgar Allan Poe
Lourdes Arencibia
Rodríguez
(fragmento)
Los innumerables lectores cubanos de Edgar
Allan Poe, (Boston, 1808 – Baltimore, 1849) celebran
en este 2009 el Bicentenario de su nacimiento.
Su corta y turbulenta vida de apenas cuarenta
años le permitió llegar a ser, empero, uno de los
más grandes cultivadores del cuento corto de
todos los tiempos,gracias en buena medida a que
llega a la literatura precisamente con imágenespuñetazo,
con un planteamiento emocional,y con
determinadas habilidades para manejar los planos
narrativos y, sobre todo, las posibles expectativas
de un público que lo ha seguido hasta hoy.
Total innovador del relato de suspense,perito en
iniciativas de terror,convencido de que respondían
a una demanda social no tanto de confesionario
como de reiteradas manifestaciones de la soledad,
con un escalpelo diferente, no obstante, del de
Dostoievski, Poe es además precursor del género
de ciencia-ficción y de la novela naturalista, aunque
trajese la impronta de la novela gótica alemana
y, muy a su pesar, de los representantes más
connotados del llamado romanticismo oscuro.
Como en una de sus conocidas frases con la que
estoy plenamente de acuerdo, Poe nos recuerda
que "una cosa es el efecto de la obra y otra el conocimiento
del proceso". Precisamente este trabajo
pretenderá acercarse a lo primero, puesto que
como señalara el crítico español Ángel Guerra en la
conmemoración de su primer centenario (1909),
"el mayor reconocimiento de su genio está en la
influencia que (su) arte ejerció".Como dato curioso,
Poe fue el primer escritor estadounidense que
intentó vivir de la escritura,lo que tuvo para él consecuencias
desastrosas ya que en su tiempo no
existía una ley internacional de derecho de autor
que le protegiera.De suerte que los editores estadounidenses
prefirieron piratear obras inglesas en
lugar de pagar a los creadores nacionales.
Por suerte para la comunidad hispanohablante
mundial, incluida Cuba, Poe fue en el siglo XIX y
principios del XX, el autor norteamericano que
más se tradujo al español. Pocos autores de la literatura
inglesa e incluso universal pudieron competir
con él en ese período,en número de lectores y
en popularidad. Es, además, uno de los contados
anglosajones cuya obra,que sepamos,se ha traducido
completa, y a nuestro continente le cabe el
honor de tener entre sus hijos a ese traductor: el
argentino Julio Cortázar.
Para tratar de imaginar qué Poe se ha leído en
Cuba en todos estos años es necesario pasarle el
ojo,aunque no pasar revista,a las traducciones que
se vendieron en las librerías de nuestro país,sobre
todo a partir de 1967 –me parece que ninguna de
factura nacional–; mirada empero por fuerza
incompleta,por las limitaciones que me impuso la
insuficiente información recopilada en los catálogos
del Instituto Cubano del Libro, donde no se
menciona al traductor, o de datos extraídos del
catálogo de las bibliotecas de la capital,aunque la
legislación de los derechos de autor y del traductor
así lo prescribe. La oferta cubana moderna abarca
las Aventuras de Gordon Pym, en edición de 1968
de la Biblioteca del Pueblo; Los crímenes de la calle
Morgue –de la que Jorge Luis Borges se maravillaba
al comentar que de esa sola narración, escrita
en 1841,había surgido en su opinión,todo el género
policial–,cuya edición cubana corrió a cargo de
la colección Dragón,en 1969; las Narraciones completas,
publicadas en la colección Huracán de la
editorial Arte y Literatura, en 1973.Obsérvese que
no es casual que esta edición cubana de Narraciones… esté encabezada por "El cuervo",
escogido "por ser éste tal vez, el más representativo
de los poemas del autor,por sus valores intrínsecos
y por la profunda relación que guarda con la
temática de muchas de sus mejores narraciones."(1)
El escarabajo de oro y otros relatos fue publicado en
1997 también por ese sello cubano.En la narración
que da título al volumen se explota por primera
vez lo maravilloso en el campo de la ciencia, y por
ello Poe gana asimismo punto de iniciación para la
novela científica.
Y por supuesto,tenemos en las Obras Completas de José Martí,sus versiones inconclusas de los poemas
"El Cuervo" y "Anabel Li", tan exhaustivamente
comentadas por el avileño Félix Flores Varona en
el ensayo titulado:Edgar Allan Poe y las traducciones
martianas, una investigación muy seria que no
vacilamos en recomendar. Fue publicado por el
sello editorial Ávila del Centro provincial del Libro
de Ciego y se acaba de dar a conocer en la exitosa
presentación que la Sección de Traducción
Literaria de la Asociación de Escritores de la UNEAC
convocara en la Sala Villena en homenaje al
Bicentenario de Poe.
Maestros del género policial como Robert Louis
Stevenson,Georges Simenon,Wilkie Collins,Arthur
Conan Doyle, Gilbert Keith Chesterton, Nicholas
Blake,Raymond Chandler o Dashiell Hammett,son
deudores directos del norteamericano tanto
como los iberoamericanos Manuel Vázquez
Montalbán, Alfonso Hernández Catá,Paco Ignacio
Taibo, Jorge Luis Borges, Adolfo Bioy Casares,
Rubem Fonseca,Ricardo Piglia,Mempo Giardinelli,
Rafael Ramírez Heredia,Ramón Diaz Eterovic y,por
supuesto, Lino Novás Calvo, Daniel Chavarría,
Leonardo Padura, Ignacio Cárdenas Acuña,
Gregorio Ortega o Luis Rogelio Nogueras,una relación
que ni por asomo podría tomarse por un pase
de lista.Padura apunta que "desde sus mismos orígenes
(…) Edgar Allan Poe establece las normas
que regirán durante muchísimos años la forma
básica de una tipología narrativa. La creación
de Poe, el chevalier Dupin,es considerado el primer
detective verdadero de la verdadera literatura
policial."(2)
"De Edgar Allan Poe y Wilkie Collins a Dashiell
Hammett y Raymond Chandler –sigue afirmando
el criollo gestor del personaje de Mario Conde–, la
novela policial cumplió, en un intenso siglo de
vida, el importante proceso que va de un ejercicio
literario racional,propio de la modernidad,a la condensación
literaria de la violencia y el crimen inmanente
en la sociedad contemporánea. Los años
que marcan la distancia entre Los crímenes de la
calle Morgue (Poe, 1848) y El largo adiós (Chandler,
1953), fueron de un esplendor inusitado para un
género narrativo que, recogiendo las armas de la
novela gótica,el folletín de aventuras por entregas
y hasta de las novelas del Far West, creó un esquema
estructural tan preciso y sutil que logró desplazar
a todas las formas de la literatura genérica para
convertirse en referencia y modelo de la narrativa
popular y de consumo en la sociedad moderna y,
por si fuera poco,en sustento literario de una parte
considerable de la producción cinematográfica,
especialmente norteamericana. La existencia de
un enigma fue un hallazgo fundamental,patentado
por Poe,y se convirtió en recurso clave sobre el
que se asentaría todo el desarrollo de esta literatura
y una parte importante de su capacidad de
penetración en el gusto de sus lectores"(3)
Empecemos por señalar que Poe quizás no
hubiera sido nunca Poe ni en Francia,ni en España,
y tal vez ni en Hispanoamérica,como apunta agudamente
el profesor Julio César Santoyo, de la
Universidad de León,"de no haber existido la temprana
versión que de sus Historias Extraordinarias
hizo Charles Baudelaire".De hecho,como se señala
en el estudio abarcador que han hecho los españoles
de la obra del norteamericano "durante
decenios no se tradujo a Poe sino a Baudelaire".(4)
Para el anecdotario, Charles Baudelaire, autor
también de una biografía publicada en 1856, con
el titulo de Edgar Allan Poe,su vida y su obra,y de un
célebre prefacio que acompañó el primer volumen
de su trabajo dedicado a la suegra de Poe,
Maria Clemm,se animó a traducir al norteamericano
porque estimaba que "era uno de los poetas
más grandes de (aquel) siglo", allá por los años 40
del XIX;pero la primera versión que dio a la estampa
en 1848,estaba tan llena de errores que el propio
traductor se avergonzó de ella y pasó los cuatro
años siguientes estudiando inglés con el único
objetivo de seguir traduciéndolo y de hacerlo bien.
Sin abarcar su obra completa, llegó a traducir no
obstante 47 relatos en cinco volúmenes con éxito
inmediato,críticas elogiosas y rápido agotamiento
en las librerías europeas. Algunos críticos consideraron
esas traducciones tan buenas como el original
y otros señalaron que gracias a este trabajo,
Baudelaire había salvado su propia cara literaria en
pleno declive.Con razón o sin ella, lo cierto es que
hasta hoy se siguen reimprimiendo las versiones
del autor de Las flores del mal;que la influencia que
tuvo el bostoniano sobre los simbolistas franceses,
y a través de ellos con los surrealistas,es innegable;
y que durante muchos años una buena parte del
Poe que llegó a manos del lector hispanohablante
no fue sino retraducciones de las de Baudelaire.
Julio Cortázar, de quien acaba de conmemorarse
el 25 aniversario de su desaparición física, es
hasta el presente, a juicio de la mayoría, el mejor
traductor que haya tenido Poe a la lengua española,
y no por gusto acaba de salir una cuidadísima
reedición de su traducción de las Obras Completas en homenaje también al 200 aniversario Poe(.5 )
La poesía no retraducida de Poe –como
memorialista imprescindible de algunos de los
entresijos más oscuros del ser humano para
quien, según sus propias declaraciones, la ejecución
de un poema era una operación intelectual,
no un don de la musa– se empezó a conocer
en el mundo hispánico a principios de siglo
XX mucho después que el resto de su obra y
puede decirse que el mérito inicial correspondió
en buena medida a traductores/poetas latinoamericanos
como José Martí, Carlos Olivera,
Guillermo Stock y Juan Antonio Pérez Bonalde
que de este lado del Atlántico nos lo entregaron
directamente del inglés y no pasando por
las traducciones francesas de Baudelaire como
había ocurrido antes en España.
"The Raven" apareció por primera vez en el
Evening Mirror, de Nueva York, del cual era Poe
por entonces director adjunto. Pero en Cuba, la
primera edición (1887) de "El Cuervo", en traducción
del venezolano Pérez Bonalde, fue la
que más contribuyó a su fama en la isla. Lleva
una introducción firmada por Santiago Pérez
Triana, de la que me parece importante resaltar
los párrafos siguientes que ya nos permite
hacernos una idea de las calidades del traductor
y de la traducción que no por gusto se consideró
durante mucho tiempo, antes de que
conocieran las de Cortázar, una de las mejores a
español:"Obra muy ardua es (…) la de la simple
versión de una composición de Poe a cualquier
idioma,y su magnitud aumenta si es al español,
es decir de una lengua monosilábica a una lengua
polisilábica y grave. Y casi es pretender
milagros el querer vencer no sólo esas dificultades
sino el conservar (…) intacto y completo
todo el sello original del artista creador. (…)
Pérez Bonalde no sólo ha conservado la idea,
sino que ha logrado mantener la cadencia y el
ritmo, de modo tal que aún sin entenderla,
pudiese un inglés conocer la composición, si la
oyese bien leída en castellano…"
Para concluir, deslizo algunos comentarios
sobre el Poe de Martí. Son varios los retos que
esperaron al cubano cuando asumió este proyecto
analizado exhaustivamente en el ya citado
ensayo de Félix Flores. Uno de los más señalados
es la transferencia del ritmo y la rima que
son muy importantes en la poesía de Poe.En "El
Cuervo" es alta la cantidad de desviaciones del
esquema métrico establecido.Entre las limitantes
generales que muestra la traducción martiana
de "El Cuervo" vale citar el acondicionamiento
al verso alejandrino. Martí llegó a reproducir
en toda su extensión el patrón rimático básico
del poema de Poe en sólo dos estrofas. En el
resto de las estrofas la rima se traduce libremente.
En el artículo "Dialéctica del contenido y la
forma en la traducción de la poesía", de Mario
Barros y otros autores, a propósito de "El
Cuervo" se dice lo siguiente: "En él,Poe utilizó el
verso hexadecasílabo de ritmo trocaico en
estrofas de seis líneas. Se destaca la división en
dos octasílabos fácilmente distinguibles en las
líneas primera y tercera. El sexto y último verso
de cada estrofa es octasílabo siempre y contiene
el estribillo,de extraordinaria importancia en
el poema."
El verso inglés es predominantemente yámbico
y "El Cuervo" está escrito en metros trocaicos,
de manera que al asumir Martí la traducción
de un poema escrito en un ritmo inusual,
como es trocaica la tendencia de las palabras
en la lengua inglesa e ir éstas en el discurso normalmente
precedidas de monosílabos inacentuados
o sílabas también inacentuadas,aunque
despliega creatividad y destreza en su empeño,
se ve imposibilitado de transmitir íntegramente
la riqueza de Poe. A pesar de todo, la propuesta
martiana no carece de méritos y ojalá la hubiera
concluido.
1 Edgar Allan Poe: Narraciones completas, La Habana,
Ediciones Huracán,1973,t.1,p.17.
2 Leonardo Padura Fuentes:Modernidad,posmodernidad
y novela policial, Ediciones Unión,La Habana ,2000. p.24.
3 Leonardo Padura Fuentes: "A manera de prólogo",
Variaciones en negro. Relatos policiales iberoamericanos
(Antología de Lucía López Coll y Leonardo
Padura), Editorial Arte y Literatura, La Habana , 2001,
pp. 5-12.
4 Cf. J. J. Lanero y Secundino Villoria: Literatura en
Traducción -Versiones españolas de autores americanos
del s.XIX. Edgar Allan Poe.Universidad de León, 1996,pp.
93-131.
5 Lourdes Arencibia: "Julio Cortázar, traductor de Poe"
(en prensa ),Matanzas, número dedicado al 25 aniversario
del fallecimiento de Julio Cortázar |