América Latina: Casa y poesía
Lourdes González Herreroz
En medio de la no funcionalidad de un mercado
cautivo como el nuestro,en el que los libros de
editoriales extranjeras no se venden en las redes
de librerías y los de las cubanas no se encuentran
más que en algunas ferias internacionales de
libros, cuatro o cinco días, y sin la debida promoción
preliminar, el trabajo de la Casa de las
Américas es difícil y doblemente valioso, al insertar
en nuestras posibilidades de lectura aquellas
obras que mejor representan al territorio, y publicar
las obras ganadoras de su Premio, que posee
un amplio poder de convocatoria y nos permite
conocer aquello que ahora mismo se escribe, y a
veces se inscribe,en Latinoamérica,amén de interesarnos
en las obras de los que fungen como
jurados y nutren la extraordinaria biblioteca de la
Casa.
Esta institución cumple cincuenta años y ha
llegado así a su plenitud, con una formidable
herencia y un prestigio que avalan los resultados
de sus proyectos.
De esa forma y a esa edad, la Casa contribuye
a que la tentación y la vocación poética de
América convierta a sus hacedores en centros de
acción emocional, desde los cuales el hombre
americano va siendo conciente de la existencia
de sus semejantes: lectores y poetas.
Una mirada rápida en este dos mil nueve anuncia
que la soledad, tan manifiesta en siglos anteriores,
va tornándose compañía a la vista de los
diversos paisajes contentivos de sufrimientos,
bondades,complicidades y hermosuras.
Ya no son tan inocentes los poetas de América,
buscan cada vez más leer y ser leídos en medio de
variados sistemas editoriales que no satisfacen el
género; no obstante los poetas buscan llegar a
conocer a los prójimos de su tribu, formada por
realidades dispares y a la vez semejantes,y se estimulan
también reconociendo que,a través de las
nuevas tecnologías, pueden ahora disfrutar del
trabajo que gestan sus coetáneos o sus hermanos
mayores.
Las cimas continúan en América, pero las
rodean enormes olas batiendo en ardores juveniles.
Los máximos responsables son aquellos autores
que desde la cima observan y sienten el
mundo a través de la fragilidad de los poemas,es
a ellos a quienes miran los jóvenes mojados por
el agua de la alta marea.
Cabe resaltar que cuatro de nuestros países
componen una de las más vibrantes alas de la
poesía mundial, ellos son: Chile, México, Cuba y
Argentina. En sus pueblos nacieron poetas que
conocen la magnitud real de las palabras y hacen
o hicieron uso de una notable intimidad con ellas,
esparciendo entre nosotros las señales necesarias
para que Cortázar escribiera luego: En tanto horizonte
somos pedazos de América Latina.
Con el legado de poetas vanguardistas de la
talla de Vallejo, Jorge Luis Borges, Huidobro,
Neruda, Nicolás Guillén, la hoy inútilmente removida
Gabriela,Dulce María,y el intercambio posterior
con la vida y la obra de los poetas españoles,
entre los que cabe citar a Jaime Gil de Biedma,
Gloria Fuertes, José Ángel Valente y Antonio
Gamoneda, los heraldos de Latinoamérica y el
Caribe,nacidos entre las décadas del diez y el cuarenta
del pasado siglo son hoy los más leídos,buscados
y asimilados entre nosotros,y no hablo sólo
de mi generación, puesta a publicar veinte años
después de crear, sino de los más jóvenes poetas
que ahora tienen alrededor de treinta años.
Conquistamos a través de la lectura a un Pablo
de Rhoka, baleado a sí mismo a causa de la
pérdida:
Yo canto, canto sin querer, necesariamente,
irremediablemente, fatalmente, al azar de los
sucesos,como quien come,bebe o anda y porque
sí; moriría si no cantase, moriría si no cantase;
el acontecimiento popular del poema
estimula mis nervios sonantes, no puedo
hablar,entono,pienso en canciones,no puedo
hablar, no puedo hablar; las ruidosas, trascendentales
epopeyas me definen, e ignoro el
sentido de mi flauta; aprendí a cantar siendo
nebulosa, odio,odio las utilitarias labores erradas,
cotidianas, prosaicas, y amo la ociosidad
ilustre de lo bello; cantar, cantar, cantar... he ahí
lo único que sabes,Pablo de Rokha...
Conquistamos a José Lezama Lima y su sistema
poético para interpretar el mundo,a cuya frase:"la
imagen es la realidad del mundo invisible" no
todos nos rendimos, pero que dotó a la Isla, y al
mundo, de una escritura mítica que permite elevadas
estimaciones a la poesía cubana,y quien en
el nuevo año arribará a su centenario; a Octavio
Paz, Premio Cervantes, de escritura plural y trascendencia
segura; a Gonzalo Rojas, poeta fragmentario,
deudor del surrealismo,admirador de la
belleza;a Ledo Ivo,quien este mismo año obtuviera
el Premio Casa de las Américas de literatura brasileña,
y es uno de los más importantes escritores
de su país;a Olga Orozco,sutil,memoriosa;a Eliseo
Diego, el hombre de la Calzada de Jesús del
Monte, del grupo Orígenes, un poeta que cada
vez los lectores aprecian más,y que escribió:
La eternidad por fin comienza un lunes / y el día
siguiente apenas tiene nombre / y el otro es el
oscuro, al abolido. / Y en él se apagan todos los
murmullos / y aquel rostro qua amábamos se
esfuma / y en vano es ya la espera,nadie viene. /
La eternidad ignora las costumbres, / le da lo
mismo rojo que azul tierno, / se inclina al gris,al
humo,a la ceniza. / Nombre y fecha tú grabas en
un mármol,/ los rozas displicente con el hombro,
ni un montoncillo de amargura deja. / Y sin
embargo,ves,me aferro al lunes / y al día siguiente
doy el nombre tuyo / y con la punta del cigarro
escribo / en plena oscuridad: aquí he vivido.
Conquistamos también a Mario Benedetti, el
poeta de los enamorados y las conversaciones,
que en 1968 fundó y dirigió el Centro de
Investigaciones Literarias de Casa de las Américas;
los epigramas de Ernesto Cardenal; la antipoesía
de Nicanor Parra, uno de los primeros grandes
descontentos de la modernidad; a Jaime Sabines,
conocido como "el francotirador de la literatura"
por pertenecer a un grupo que transformaba la
literatura en realidad, sus versos libres acercan al
amor y aún persisten en las bocas de los amantes:
No es que muera de amor, muero de ti. / Muero
de ti,amor,de amor de ti,/ de urgencia mía de mi
piel de ti, / de mi alma, de ti y de mi boca / y del
insoportable que yo soy sin ti.
Conquistamos a Juan Gelman, el niño que
escribió a los nueve años y publicó a los once,un
poeta del que podríamos estar hablando algunas
horas, ya que ha hecho una constante renovación
de intenciones y lenguaje en su obra,
logrando libros enteros como Violín y otras cuestiones,
Cólera buey, Carta a mi madre y País que
fue será; a Rafael Cadenas, Premio FIL de
Literatura en Lenguas Romances 2009; a
Alejandra Pizarnik, la poeta argentina que hizo
de su vida una rápida y urgente ceremonia poética,
quizás más admirada en nuestros días que
en aquellos años en que paseaba las madrugadas
de París, quien nos asombra en el discurso
autobiográfico con el uso inesperado de sus
palabras y el énfasis en las oscuras vivencias que
interroga también hasta la concisión:
Ojalá pudiera vivir solamente en éxtasis,
haciendo el cuerpo del poema con mi cuerpo,
rescatando cada frase con mis días y con mis
semanas, infundiéndole al poema mi soplo a
medida que cada letra de cada palabra haya
sido sacrificada.
A José Emilio Pacheco, poeta que en el pasado
mayo recibiera el Premio Reina Sofía de Poesía
Iberoamericana,el mismo que escribió:
No amo mi patria. / Su fulgor abstracto / es inasible.
/ Pero (aunque suene mal) / daría la vida /
por diez lugares suyos, / cierta gente, / puertos,
bosques de pinos, / fortalezas, / una ciudad deshecha,
/ gris, monstruosa, / varias figuras de su
historia,/ montañas / y tres o cuatro ríos.
A Javier Heraud, con su cuerpo perforado por
veintinueve balas. A ellos se suman cada día
nombres que van en ascenso, hacia la cima. Un
ejemplo notable lo constituye la obra del colombiano
Juan Manuel Roca, Premio Casa de las
Américas de Poesía José Lezama Lima 2007 por
su antología personal Cantar de lejanía,quien en
varias entrevistas se ha reconocido en la tradición
latinoamericana que representan César
Vallejo y Juan Rulfo
:
A la hora en que el sueño se desliza / Como un
ladrón por senderos de fieltro / Los poetas beben
aguas rumorosas / Mientras hablan de la oscuridad,/
De la oscura edad que nos circunda.
Otra muestra destacable es el chileno mapuche
Elicura Chihuailaf,quien ha sido jurado del Premio
Casa y publicó en 1999 su Recado confidencial a
los chilenos, un texto en prosa que revela la cosmogonía
del pueblo mapuche, confinado en la
geografía y el espíritu del Chile moderno.
Desde la fecunda y desinhibida década de los
sesenta, las mujeres son protagonistas de los
espacios en que la poesía comparte mesa con la
vida.Nombres como Carmen Ollé,Gioconda Belli,
Idea Vilariño, la cada día más mencionada Blanca
Varela, o Cristina Peri Rosi, con su oración
aprehendida:
Líbranos, Señor, / de encontrarnos / años después,/
con nuestros grandes amores.
Ellas amplían la perspectiva del discurso
poético americano.Citaré, para así afirmar esta
opinión, a Carmen Berenguer y sus libros de
crónica social poética,que en el 2008 obtuvo el
Premio Pablo Neruda y de quien la Casa de las
Américas recién ha publicado su obra Naciste
pintada, singular prosa poética, hija del mestizaje
de los géneros
.
En Cuba nacieron dos poetas a los que aún
estamos despidiendo y apresando, uno en 1948
y el otro en 1957, suicidas ambos, trágicos de
nuestros días, de poéticas centradas, una en las
esencias literarias, el otro en la mixtura del lenguaje
popular y el poético, canalizadas ambas
por estilos diferentes, Raúl Hernández Novás y
Ángel Escobar.El primero dice:
No habrá lluvia de sol ni primavera / ni invierno
gris ni noche entumecida. / Porque no hay frío
que nos cause herida, / no habrá verano allá, ni
hogar ni hoguera. / Ni plenitud de anchura marinera
/ ni vacío de tumba reducida. / Tampoco
hay muerte allá,porque no hay vida,/ y sin vida,
no sé qué muerte hubiera. / Ni luz ni sombra, ni
verdor ni seco / páramo, ni calor ni cierzo hiriente,/
ni carne,allá,ni hueso desvestido. / Amemos
pues este conflicto,el eco / del silencio en la música
elocuente / que abriga nuestro espacio compartido.
El segundo dice:
No me has visto.Siglo.Siglo.Oh,prestidigitador. /
Al lado de la carpa inmensa venden / barquillos.
/ ¡Y algodones de azúcar! / Y dicen: "Ya estamos
hartos de tus opiniones." / No me has visto. No
has venido a preguntar por mí, / el de los dedos
cortados.Yo era dos muchachos / corriendo.Los
remos junto al agua blanca,/ el jadeo,sudorosos,
y el no hallar lo suficiente aquello / de las estatuas
sepultadas.Qué querías– / era correr sobre
las manos negras,los pies rotos / hasta el filo del
agua,hasta el filo del agua.
Los temas más tratados por nuestros poetas,
por las cimas,por las oleadas y quizás por los que
ahora mismo están sentados ante su primera
página en blanco, siguen siendo: la proyección
de la complejidad del mundo, las estructuras del
lenguaje, la multirreferencialidad cultural, la violencia,
las fronteras que separan o restringen, la
desacralización de lo sacralizado, o viceversa, la
sexualidad, el amor, la muerte, la tecnología y la
identidad.
No me ha sido posible incluir otros nombres o
enumerar otras características de nuestra poesía
por la brevedad necesaria. Pero las fronteras se
extinguen en las conciencias de América Latina,y
puede preverse un enriquecimiento de la poesía
a partir de esta corriente que fluye a través de
nuestros pueblos
.
Esperemos a que se distingan, en la luz intensa
del trópico, otros nombres, otras obras. Y demos
gracias a Casa de las Américas por la difusión que
proponen de una literatura plena,creada desde la
honestidad. |