Siempre la muerte, su paso breve
Reynaldo González
Siempre la muerte...
en versión que la devuelve al origen
¿Recuerda cómo comenzaba Siempre la muerte, su
paso breve, la novela que dio a conocer a Reynaldo
González novelista? Pues regresa, ahora devuelta a su
versión original.El autor le incluyó una nota introductoria
que la muestra como "víctima colateral" del llamado
"quinquenio gris". Es una de las seducciones de la Feria
del Libro 2010. La Letra del Escriba entrega en exclusiva
un fragmento de su primera parte.
Nota del autor
Si cada novela tiene su propia novela, Siempre la
muerte, su paso breve no desdice esa afirmación. Escrita
a mis veintisiete años, su conclusión, a finales de 1967,
coincidió con hechos que anunciaban un decenio
negro –atenuado con la denominación "quinquenio
gris"– que desgarró la vida cultural cubana, con más
furia desde los años setenta. Tenía en mis manos un
texto experimentador, con asuntos desaprobados por
la imposición moral y estética que comenzaba a normar
no solo el qué sino el cómo de la literatura. Había
sobradas razones para el pánico. Se acercaba el cierre
del premio literario que validaría mi relato, lo entendí
como la última posibilidad antes de que se precipitaran
sucesos peores, y así ocurrió. Procedí a una poda tan
dramática como el título, acorté la presencia de
Silvestre, el gran transgresor entre mis protagonistas.
Goma y tijera hicieron que mi cuarto de trabajo semejara
una mesa de montaje cinematográfico. Guardé los
trozos amputados, también como se hace en el cine.
Entre los cambios incluí una vuelta a la redacción
tradicional, que antes burlaba con fehaciente júbilo.
La novela fue avalada por la Primera Mención del
Premio Casa de las Américas 1968, pero vehementemente
desatendida por la crítica oficiosa. Sin embargo,
tuvo ediciones en Francia, Alemania y Polonia, entonces
inusuales para óperas primas de escritores cubanos, y
una fervorosa recepción de mis colegas. Un manto de
silencio nos cubrió al libro y a mí. Sólo veinticuatro
años después decidieron reeditarla. Para entonces le
había ocurrido algo memorable: la lectura amistosa,
apasionada y rayuélica de Julio Cortázar.Le vio el vínculo
con los relatos de mi libro Miel sobre hojuelas (1964):
similar atmósfera presagiosa, idénticas características
de los personajes, una expresión fragmentaria y polifónica,
elementos que lo cautivaron. Así nació la
segunda edición cubana de Siempre la muerte, su
paso breve (1982). Catorce años después –y en esta
ocasión más de veinticinco–, además de mantener
las sugerencias cortazarianas, devolví la novela al
proyecto inicial, con la fusión de descripciones y diálogos
en párrafos solamente enlazados por comas,
alternancia de tiempos y de voces, provocaciones al
"lector activo" que Julio deseaba, y sometí el conjunto
a una redacción nueva. Ya sé que esos malabarismos
no se acostumbran, pero ahora es, definitivamente, la
novela que quise escribir.
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Ciego del Ánima dice el cartel que usted lee
difuminado por la velocidad, antes de que el
ómnibus entre por calles cargadas de polvo y
frene, estrepitoso, delante del hotel, usted ocupa
una habitación, deja en ella sus pertenencias y
observa al salir el cemento gris de los rodapiés y
el lavabo inmediato a la cabecera de la cama,
atraviesa una multitud de vendedores importunos,
empieza a caminar, camina por esta ciudad
plana y sencilla, que extiende con esfuerzo sus
vías y multiplica casas en formación de barriadas
convenientemente alejadas del centro para ocultar
desmañadas construcciones de zinc, cartón
piedra y tabloncillos recogidos entre sobrantes
madereros, a mí no hay quien me haga pensar
más, no pienso más, que si me dejo llevar, como
están las cosas, sabe Dios adónde voy a parar,
situándose en el extremo sur puede observar trillos
y caminos curveados que ascienden hasta la
loma donde culmina la ciudad,amontonamiento
de mármoles y enrejados,irreproducible estela de
ventanas, portales, tendederas con ropas flotando
en el escaso aire de este mes de julio, y cómo
te las arreglas, porque yo, con menos ajetreo en
mi casa, desde que amanece es piensa que te
piensa, dentro de las casas y en los patios guardados
por tapias habita una humanidad que
aparenta dormir en noches agoreras,allá tú,vas a
parar en tísica o en loca, que si encima del trajín
de la casa una deja que las preocupaciones la
colmen, arregladas estamos, lo mejor es no pensar,
camina usted y observa esos hombres y
mujeres y las cosas que les sirven, un mundo de
cajones y latones, cercas de tela metálica, conductos
eléctricos que se multiplican por huecos
mal barrenados al entrar en las casas y cómplices
junturas entre tablas hasta confundirse en una
maraña de buena vecindad que sirve luz a quien
no la paga ¿pero tú puedes no pensar?, en los
patios jaulas con curieles, conejos, gallinas que
escarban de la mañana al atardecer y aturden
con cacareo de cluecas y perros revueltos en permanente
concierto de ladridos, nadie sabe por
qué ladran los perros, hay que poder, no es de
amigos lo que está pasando, una acaba de oír
una bola y ya viene la otra, el apagón de anteanoche,
los petardos, el zapatero preso, los
muertos entongados en el crucero Hatuey, si la
Universidad cerró y los estudiantes andan desgaritados
y balaceados en La Habana,si mataron
a Fidel en la Sierra,el chivatazo,el Nene de Ángela
se fue a la Sierra,eso lo que se sabe,porque con
el arreglo de los partes oficiales más callan que
dicen,canteros construidos con ladrillos y botellas
semienterradas que ofrecen sus culos brillantes
para cuidar crisantemos, maravillas, jazmines,
brujitas,y manitas de la reina, cada día se enreda
más la cosa, ahora lo que pasa en esa casa llora
ante los ojos de Dios, la muerte de esa mujer y si
traen al hijo o no lo traen, ayer dijeron que lo
traían, a lo mejor la policía se compadece y después
lo suelta, mira que tú eres ingenua,Flora, lo
traen al velorio, entierra a su madre y se lo vuelven
a llevar, por esta cruz que va a ser así, qué te
apuestas, y podrá darse con un canto en el
pecho si después le vemos la cara,no sería el primero
que se esfuma,ojos que te vieron ir y no te
vieron volver,excusados hechos con anuncios de
Forhan's,Coca-Cola,Mejoral que mejor mejora, y
pasta Gravi, alejados de las casas, rodeados de
tilo americano para disimularlos,¿tú crees que se
salve?, ay, hija, ahora, como todo el mundo anda
con el brete del chiquito y no pueden callar el
runrún lo traen, después lo declaran preso por
peligrosidad, lo trasladan a una cárcel en sabe
Dios dónde y a otra cosa mariposa, de todos
modos quiero verlo, y yo, en cuanto tienda estas
piezas voy un rato al velorio,observe usted la ciudad,
sepa que tiene una calle comercial donde
encuentra desde una camiseta enguatada en
pleno verano hasta un exprimidor de limones,
los escaparates de los comercios compiten en
lujo y en provocación, piense cuánta gente
puede detenerse ante la vidriera de una tienda
del centro, uno compra, otro sigue su camino y
usted, solo en su cuarto de hotel, siente el peso
de la soledad, sale a caminar y también se para
ante una figura de porcelana, una corbata,
anuncios de cigarrillos, de una pasta dental, la
roja lengua de un oso de peluche,la transparencia
ambarina de un gran pomo de perfume que
gira sin detenerse, a su lado alguien camina
hasta el parque donde viejos y niños se solazan,
o entra al aturdimiento de una tienda en rebajas
para sentir su soledad en compañía,al mirarse de
reojo en un espejo ve a una niña que ha creído
quedarse sola,hace un gesto brusco con la cabeza
hasta encontrar a su madre unos pasos más
allá, le agarra la mano, señala una muñeca vestida
de japonesa, de pronto esa multitud se conmociona
porque hallaron un hombre muerto a
cuchilladas en el traspatio de un establecimiento,
entre latones de basura y cajas de cerveza, su
curiosidad le impele a acercarse,observa el agua
rojiza que arrastra papeles y colillas de cigarros
entre baldosas quebradas hacia el contén de
unas piedras, por las huellas de sangre diluyéndose
colige que el crimen ha sucedido poco
antes del descubrimiento del cadáver y que la
víctima forcejeó con el asesino,junto a la muchedumbre
observa en silencio cómo se llevan el
cuerpo inerte, unos a otros se miran desconcertados
y siguen presurosos hasta perderse en el
mercado, en oficinas, en escondrijos, porque es
así que en una multitud hay muchos ojos para
ver el cuerpo de un hombre muerto entre cajones
y latones de basura y esos mismos ojos se
detienen en la roja lengua de un oso de peluche
y la transparencia ambarina de un gran pomo
de perfume que gira y gira sin detenerse, en su
papel de intruso usted se suma a la discreta
estampida, de los sitios del centro elige el parque
de granito pulido en contraste con las aceras
cuarteadas del Ayuntamiento, coincide con
los comentarios de quienes en el asesinato
suponen un asunto de faldas,un ajuste de cuentas,
y quienes lo asocian con circunstancias de la
confrontación política, de día el parque es de los
viejos conversadores y conservadores y de las
tatas que enamoran mientras los niños juegan y
cogen el sol, si es lo que digo, en Ciego del
Ánima todavía hay gente que anda desprevenida
para como está la situación, qué bárbaros,en
otros pueblos sin la mitad de este movimiento la
gente se queda en sus casas,es mejor no provocar
a las autoridades, no la vayan a coger con
uno y le salen la vida, pero aquí la gente todavía
pasea, dan vueltas en el parque, se miran con
desvergüenza,buscándose los ojos, insinuándose,
y no es que sean descreídos de lo que pasa en
la Sierra y esta guerra sorda en la ciudad, el parque
es lo único que tienen,es un anticipo de algo
que va a pasar, las muchachas del barrio
Maidique o de La Loma vienen a que vean las
telas que compraron en la quemazón de La
Revoltosa y cosieron de correcorre, y vienen
ellos, se apostan en la esquina, van del
Ayuntamiento a la consulta de Serrano, del
quiosco Amargo hasta La Confronta, suenan los
palos en las aceras para advertir que no quieren
buscarse líos,o sí quieren buscarse líos, al parque
todavía se puede venir a verle las pantorrillas a
Bebita Alvarado, que las tiene muy buenas, la
gente recuerda el alboroto que se armó cuando
se postuló para reina del carnaval y no salió pero
se hizo famosa por lo puta que es, también se
sienta a coger fresco, lo único que dan gratis
además de la retreta de la banda municipal
que repite lo mismo de ayer qué volumen los
acordes cansados qué volumen siempre lo
mismo qué volumen tiene Carlota y cuando
acaba la rumbita sueltan el himno y uno tiene
que janearse en seco y si recuerda qué volumen
cuando corren los bayameses no lo dice porque
está la patria que os contempla orgullosa y esas
cosas qué volumen no son de broma ni para los
jodedores de la Juventud Católica que varían la
letra sobre la patria orgullosa por el volumen que
tiene Carlota, sentados en el banco que dice
Cortesía de Trinidad y Hermanos...
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