
Escritor todo terreno
(Conversación con Reynaldo González)
Teresa Fornaris
Lo vi por primera vez, en los días de otra Feria del Libro, junto a una
amiga que –él sin saberlo– teníamos en común. Yo iba rumbo "al
Camagüey" y ellos quedaban en su "Ciego del Ánima" querido.Disfruté
la elegancia de su sentido del humor,sus observaciones precisas,dichas
con agudeza y en buen cubano. Coincidimos luego en otros eventos,
otras ferias,siempre marcadas por el gusto de esa chispa que lo acompaña.
Sin dejarse atrapar por los formalismos,aún desde la más absoluta
seriedad,Reynaldo González nos va llevando de una sorpresa a otra.
Ameno,repleto de anécdotas,excelente conversador,ha dejado para la
Literatura, numerosos textos, novelas, ensayos, valoraciones, que nos
acercan a un escritor cubano de gran versatilidad y afilado pensamiento.
Con seguridad otras preguntas quedarán,las dejo para los "curiosos"
que encuentren a Reynaldo –Feria mediante o no– en su camino.
REYNALDO GONZÁLEZ ZAMORA (1940) Premio Nacional de
Literatura 2003. Narrador, ensayista, crítico y periodista, es
uno de los más prestigiosos ensayistas cubanos.A su pluma
se deben textos medulares para el conocimiento de nuestra
identidad nacional y de nuestra cultura. Su prosa, siempre
documentada, se enriquece con un peculiar sentido del
humor, para abordar temas que van desde la historia y el
recuerdo a la inmediatez,valoraciones literarias y exaltaciones
de aspectos de la cultura cubana.
Tiene publicados, entre otros, los volúmenes
Contradanzas y latigazos (Editorial Letras Cubanas, 1983);
Llorar es un placer (Editorial Letras Cubanas, 1989); El bello
habano. Biografía íntima del tabaco (Editorial Letras
Cubanas, 2004); Al cielo sometidos (Ediciones Unión, 2001);
Envidia de Adriano (Ediciones Unión, 2003) y Espiral de interrogantes (Ediciones Boloña,2004).
En la presente edición de la Feria Internacional del Libro serán
puestos en circulación sus títulos Siempre la muerte, su paso
breve; Al cielo sometidos; Ensayos; Lezama,el ingenuo culpable;
Lezama,sin pedir permiso;El más humano de los autores;La fiesta
de los tiburones,y Cine cubano.El ojo que te ve.
Es miembro de número de la Academia Cubana de la Lengua
y correspondiente de la Real Academia de Lengua Española y
actualmente dirige la revista La Siempreviva.
Por los valores de su obra ha sido reconocido con el Premio
Nacional de la Crítica Literaria (1983,1988,1989,2001 y 2005),el
Premio Juan Rulfo de cuento (1993),el Premio Ítalo Calvino de
novela (2000), Distinción por la Cultura Nacional y el Premio
Nacional de Periodismo Cultural (2007). En el año 2003 le fue
otorgado el Premio Nacional de Literatura.
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En la mayoría de las fotos que te han tomado apareces risueño
–casi pícaro, diría–, sin embargo recuerdo una, en la que sólo te
muestras a la mitad ¿Es parte de la broma o es la broma completa?
Creo que fue una solución de última hora. Habitualmente mi ojo
izquierdo bizquea,pero exagera su vocación cuando estoy fatigado.
Andaba de recorrido largo por Italia y quizás ese ojo caprichoso le dio
faena al excelente fotógrafo de escritores Daniel Mordzinski, hasta
que halló la solución de asomarme a un panel negro.Seleccionaron
la foto para la portada de un almanaque con narradores de varios
países.La incógnita de la media cara atrajo más que las caras completas.
Puedes imaginar que cada persona tiene su mitad sombría,aunque
sea alguien sonriente.¿La sombra seduce más que la luz? Lo dejo
a tu dictamen,poeta.
Hace unos años Lisandro Otero te calificó de "polivalente". El
término me hace regresar a los elementos químicos de transición,
con sus valencias múltiples,y sus características como conductores
de calor, como catalizadores, con sus altas densidades y propiedades
magnéticas.¿Qué piensas de esta curiosa analogía?
"Polivalencia" ha resultado una palabra comodín en los últimos
tiempos.Se aplica en innúmeras circunstancias.Lisandro me conoció
en mis inicios de narrador y periodista.Para la revista Cuba me encargaba
trabajos que iban desde una reconstrucción histórica para el
número especial sobre Ché Guevara,a congresos,inauguraciones de
pueblos recién construidos y hasta la inseminación artificial (debí
explicar el tropiezo sexual-reproductivo-vacuno del falso celo).Si nos
atenemos a esos oficios y a mis incursiones en casi todos los géneros
literarios, me reconozco polivalente. Y si como indicas, todo se
permea de transiciones y valencias múltiples, lo aprovecho para
mi formación, todavía inconclusa. La definición total la tendré
cuando sea grande.Te mantendré informada..
El Libro, la Literatura, el Autor, el Lector:una cruceta movible en
el gran parque de diversiones que puede resultar la postmodernidad.
¿Estamos o estaremos en equilibrio? ¿Lo necesitamos?
Necesitamos por igual el libro, el desequilibrio y la postmodernidad,
cualquiera sea su acepción.A través del tiempo y de los adelantos
técnicos el libro demostró su obstinada permanencia, resistió el
fatalismo de los apocalípticos que a cada nuevo paso vaticinan el fin
del anterior.Son adversarios de la coexistencia y del pluralismo.Cierta
comprensión de la postmodernidad se acerca a un mestizaje de las
formas,un proyecto inclusivo,huir de una "pureza" que nos arrastraría
a considerar que ya llegamos.Desde el libro,la literatura,el autor y
la lectura, saludemos la ansiedad de cambio que en esta conversación
representamos con la postmodernidad. Lo contrario sería el
pensamiento único, la autocomplacencia y su consecuente inmovilismo.
Impondría el abandono de la sana inconformidad, la búsqueda
y el riesgo, acicates imprescindibles del ejercicio intelectivo.Vista
así, la postmodernidad no es un parque de diversiones, sino una
puerta al campo,la apertura de todos los caminos.
Para un escritor tan perceptivo y sutil ¿porqué sólo un libro
de poemas? ¿Saldaste deudas, dejaste otras con Envidia de
Adriano?
Ese poemario salió publicado por la pasión con que lo leyó mi
amigo Pablo Armando Fernández. En su origen fue un conjunto de
sonetos de amor con dos ejemplares,uno para cada amante,impresos
y encuadernados en secreto. Sonetos amorosos, evocación de
Quevedo,mi poeta preferido en la riada del Siglo de Oro.Pablo puso
el entusiasmo,lo prologó y fue publicado.No soy poeta,cometo poemas.
No es recomendable presumir de poeta en un país donde las
metáforas son una contaminación atmosférica.La poesía es algo que
no debe prodigarse en exceso. Nada peor que el poema rutinario,
ocasional,versos que nacen ya muertos,sin eco.Si un género literario
no debería conocer la prisa ni padecer el acicate de la inmediatez,es
la poesía.Sin embargo,vemos que soporta lo emergente y lo fatuo
En ocasiones el periodismo cultural (literario) va de lo insípidoinamovible
a lo catártico-irreal, ¿qué pautas/líneas/principios
debiera seguir para ser exacto/atinado/orientador?
Si te respondo en el tono solemne de la pregunta, me veo con
toga, birrete y dedo alzado. En literatura nada más frustráneo que el
vaticinio tribunicio.Mis colegas no merecen eso,ya tuvimos demasiado.
Cuba ha sido uno de los países donde más se pastoreó el arte, la
sobredosis de normativas nos dejó impermeabilizados. En el periodismo
literario, como en un conocido western,hay tres categorías: el
bueno, el malo y el feo. La primera se defiende sola, es y punto.A la
segunda le sobran pretensiones y le falta contención, es cargante,
oportunista y retórica, riza el rizo con lugares comunes de la propaganda,
sus "aciertos" son pasto del locutorismo "cultural".Como dice
una zarzuela, le falta "pundonor y lo que hay que tener". A la tercera
la vemos siempre en las periferias del verdadero arte, pedalea por
migajas,no concibe una posibilidad diferente.Si un "debe" entrara en
este panorama, sería hallar una cuarta categoría, que no adule ni se
encomiende, que profundice, comprometida consigo misma y con
un lector activo que merece un tratamiento diferente al que la endilgan.
No me lo adviertas,sé que caería mal por atravesada.
Aunque algunas revistas literarias superponen sus parcelas,
por lo general se dirigen a distintas zonas en la geografía de
nuestras letras.¿Crees que se cubre todo el panorama? ¿Cuál es
el espacio de La Siempreviva?
Después de un tiempo asolado por la falta de papel,han renacido
unas revistas y emergido otras. En esa oleada se instala La
Siempreviva.Con las excepciones de La Letra del Escriba,El Cuentero y
la reciente Amnios,la mayoría cubre disciplinas diversas,entre ellas la
literatura. Ese conjunto de intereses las califica como publicaciones
culturales,no solamente literarias.Sin pretensión de agotar el asunto,
ni andar en solitario, La Siempreviva quiere participar con informaciones
del pasado y del presente de las letras cubanas y extranjeras.Es
una chica joven,de ascendencia decimonónica pero intereses actuales.
Se sabe bella y saludable,solamente alérgica a la metatranca y al
teoricismo que amenaza con desquiciar la inteligencia.Su carácter y
sus preferencias las definirá su andadura.
Títulos como Llorar es un placer y Caignet,el más humano de los
autores,me hacen pensar en "el gran público", en la proporción
que representan dentro de ese espacio tan heterogéneo que es
"El Lector".Otras búsquedas también populares como la literatura
policíaca o de espionaje, la del "corazón", la de autoayuda, la
de misterio u horror, logran menos interés de los autores ¿Qué
cercanías y distancias tienen los escritores (de hoy) con ese público,
con esos temas?
Hace unos años tuve la impresión de que nuestros escritores (de
hoy) más que leer,se leían unos a otros para un resultado que era más
de lo mismo y dicho de igual manera.Partían de vivencias similares,
poco rigor en la selección de sus lecturas y una autocomplacencia
alimentada por la facilidad para publicar y equívocas orientaciones
de sus maestros. Pocos se atrevían a imaginar anécdotas que les
ocurrieran a otros, o en otros tiempos y lugares, una prueba
necesaria para un escritor.Tampoco traslucían conocimientos sobre
la cultura cubana en la que, supuse, deseaban instalarse. A propósito
de Llorar es un placer primero y ahora con Caignet, el más
humano de los autores, jóvenes escritores me comunicaron su
sorpresa ante circunstancias desconocidas, de las que no hallaban
información en libros y en la prensa. Del pasado tenían hitos,
efemérides, descalificaciones, pero no informaciones mesuradas.
Ignoraban realidades que conformaron a sus padres y abuelos,de las
que también ellos son deudores.Sin embargo,consumían a pasto y
sin escape el deje melodramático,la violencia y el esquematismo de
telenovelas y películas que son lo mismo con otro ropaje.Que se
desinteresen de libros policíacos y de horror,me sorprende,pues en
ese terreno existen obras cuyo desconocimiento sería un grave error
en la formación de presuntos literatos.Ya estaba acostumbrado a esa
sorpresa por la reacción ante mi ensayo histórico-literario Contradanzas y latigazos, y luego con mi novela histórica Al cielo
sometidos,en un terreno dominado por lo inmediato.La generalidad
de los "ensayos literarios" premiados y publicados por nuestras
editoriales dejan poco espacio para expandir la imaginación investigadora.
Parecería que el ensayista "escritor" deba ceñirse a temas de
la "escritura" en un sentido restrictivo.Mi interés en el emporio de los
melodramas no fue para familiarizar al lector con las partes febles en
esos mensajes de la industria cultural, sino hacerle comprender la
manipulación de las ansiedades y de la sentimentalidad popular,
presentes –omnipresentes diría– en nuestras pantallas pequeñas y
grandes.No me dirijo a un lector avisado, sino al "intoxicado de la
masa" y a los programadores inadvertidos o taimados que les
suministran el tóxico. Tratar con justicia a un creador del pasado
como Félix B.Caignet,sin ahorrarle críticas y precisiones imprescindibles,
trazar un fresco histórico de nuestra farándula y sus talentos
–no tan desdeñables como pretendió una falsa élite cultural–, no se
aleja de la equidad frente al predominio de reiteraciones y clichés
que banalizan los contenidos más altos.
Desde novelas, profundos ensayos, sonetos deliciosos, hasta
curiosas recetas de cocina, historias de culebrones y algunos
otros "placeres inocentes"… ¿qué nuevas aventuras literarias te
preparas? ¿Hacia qué rumbos nos quieres enrolar?
Una vez salido del maremagno que significa esta feria que me
dedican, me esperan los personajes de una nueva novela que ya
exige vida. Como sabes, he publicado más libros ensayísticos que
narrativos, pero me seduce la libertad de escribir mentiras, hacerlas
creer y disfrutarlas,pues no soy de los que padecen escribiendo,sino
todo lo contrario.
Continua...
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