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19ª Feria Internacional del Libro Cuba 2010

Nueva edición de la gran fiesta del libro tan esperada por todos los cubanos

Uno de los más importantes y populares acontecimientos culturales que se desarrollan en el país, la Feria Internacional del Libro de Cuba, se realizará esta vez del 11 al 21 de febrero, en Ciudad de La Habana, bajo el lema "Leer es crecer". Luego se extenderá a quince ciudades de todas las provincias,incluido el Municipio Especial de la Isla de la Juventud;primero desde Pinar del Río hasta Sancti Spíritus, entre el 24 y el 28 de febrero; y del 3 al 7 de marzo, desde Ciego de Ávila hasta Guantánamo. Será clausurada en Santiago de Cuba el domingo 7 de marzo.

Esta nueva realización del evento, su 19 edición, estará dedicada a los autores María del Carmen Barcia, Premio Nacional de Ciencias Sociales 2003, y Reynaldo González Zamora,Premio Nacional de Literatura 2003.El País Invitado de Honor será en esta ocasión Rusia.

Como ya se ha vuelto habitual, la feria tendrá como principal recinto la Fortaleza de San Carlos de La Cabaña y, por segundo año consecutivo, serán subsedes el Pabellón Cuba y la Feria de Rancho Boyeros,así como las 46 librerías de la capital,las cuales abrirán al público una semana antes de comenzar la feria y pondrán a la venta más de 250 novedades editoriales;ofrecerán igualmente todos sus inventarios de años anteriores, lo que permitirá una oferta de más de mil títulos en cada una de ellas. Para el disfrute de los niños funcionarán dos Pabellones Infantiles "Tesoro de Papel", uno en La Cabaña y otro en el Pabellón Cuba.

Considerada como el acontecimiento más trascendente del movimiento editorial cubano desde su primera edición en 1982, la Feria Internacional del Libro brinda un espacio de participación e intercambio para todas las entidades y profesionales vinculados al mundo de las publicaciones, así como ha devenido lugar de encuentro de los autores con los lectores cubanos.

A partir del año 2000 comenzó a realizarse ya no sólo en la capital sino también en otras ciudades,hasta llegar a tener cuarenta sedes a lo largo de todo el país; y este evento ha sido respaldado en todos estos años por una producción anual de libros que, aún en las más difíciles condiciones,ha alcanzado alrededor de los cinco millones de ejemplares,suma que abarca los catálogos de las más variadas temáticas de todas las editoriales del país más las publicaciones del Sistema de Ediciones Territoriales,que funciona en todas las provincias para la promoción de sus autores.

El programa de actividades literarias comprende presentaciones de libros, coloquios y conferencias sobre distintos temas; encuentros académicos de editores y traductores; la entrega de los Premios Nacionales de Literatura,Ciencias Sociales,Edición y Diseño del Libro;y se efectuarán las premiaciones de los concursos nacionales Nicolás Guillén y Alejo Carpentier,además de presentarse el libro del Premio Iberoamericano de Cuento Julio Cortázar. Funcionará también el espacio Lecturas en la Red, para potenciar la relación entre la literatura y las nuevas tecnologías.

Como parte de la feria se incluirán muestras de arte, ciclos de cine con filmes basados en obras literarias,presentaciones escénicas y musicales, fundamentalmente vinculados a la producción cultural del país invitado de honor, Rusia, que participará con una nutrida delegación compuesta por relevantes figuras.A esto se sumarán descargas de trovadores y los conciertos musicales "Antes del Cañonazo" en su sede habitual, la plaza de San Francisco en la Cabaña.

La literatura rusa en la feria del libro cubana

Marilyn Bobes

Reconocida como una de las más sólidas y relevantes de la historia universal, la literatura rusa protagonizará el interés de los cubanos durante la próxima Feria Internacional del Libro, que se celebrará en la Isla durante los meses de febrero y marzo.

Tradicionalmente los lectores de este país han tenido acceso a los grandes monumentos de las letras de esa nación, cuyos vínculos con la nuestra se remontan a los inicios del proceso revolucionario cubano, cuando la política editorial se abrió a la publicación de las más diversas obras del panorama universal, cuyos valores estéticos ameritaran su inclusión en los catálogos de nuestras editoriales.

Pushkin, Tolstoi, Gorki, Sholojov, Chéjov o Bulgákov son autores nada extraños en esta zona del Nuevo Mundo, donde las manifestaciones artísticas de la antigua Unión Soviética eran presencia habitual en las librerías y cines y gozaban del reconocimiento y la demanda de amplios sectores de nuestra población.

Actualmente existen en Cuba una gran cantidad de personas con perfecto dominio de la lengua rusa. Esto permitirá que en la próxima Feria pueda establecerse una comunicación, más allá de las traducciones que, para homenajear al país invitado, el Instituto del Libro y sellos como Ediciones Unión, pondrán a disposición del público en sus stands.

La literatura en Rusia tiene sus orígenes, como casi todas, en una tradición oral hasta la introducción del cristianismo en el año 959, que permitió la popularización del alfabeto, creado por los misioneros bizantinos Cirilo y Metodio. En el siglo XI, todas las tribus de los eslavos orientales formaban parte de la Rus de Kiev y poseían una lengua única, el ruso antiguo, hasta que en el siglo XIII, con la división del estado, empiezan a desarrollarse otras lenguas como el ucraniano y el bielorruso.

El primer libro del que se tiene noticias en idioma ruso es el manuscrito en cera Códice de Novgorod, salmos que abordan temáticas como la glorificación de la belleza y el poder ruso, la denuncia de la autocracia de los príncipes y la defensa de los principios morales. Pero los especialistas han coincidido en calificar al XIX como el siglo de oro de la literatura rusa, cuando la poesía y la prosa llegaron a sus más altas cumbres a través del romanticismo y el realismo literario.

En esta época vive ese grandioso poeta que fue Alexander Pushkin, cuya reforma de la escritura se tradujo en la ruptura de las tradiciones con sus excelentes poemas líricos y épicos, obras dramáticas en verso, prosa brillante y cuentos, también versificados. Pushkin es uno de los autores que los cubanos tendrán a su alcance en la Feria. Asimismo, en esta primera mitad del siglo XIX, sobresale el narrador Nicolai Gogol,conocido entre los lectores cubanos, especialmente por su obra Almas muertas. En la segunda mitad de dicho siglo aparecieron, sin embargo, una pléyade de autores como León Tolstoi, Fiodor Dostoyeski e Iván Turgueniev, quienes convertirían a la literatura rusa en una manifestación de alcance universal, cuya genialidad ha trascendido hasta nuestros días.

Es apreciable en las letras de Rusia, la gran cantidad de excelentes poetas que entre los siglos XIX y XX dieron a conocer su obra. Entre ellos es necesario citar a Alexander Blok y Ana Ajmátova, autores inclasificables dentro de ninguna corriente literaria específica, y otros como Serguei Esenin, Marina Stvetayeva o Vladimir Mayakovski.También entre el XIX y el XX es destacable la figura del gran Antón Chéjov,dramaturgo y prosista universal de gran talla e influencia en el futuro de las letras universales.

Otros autores como Mijaíl Bulgákov, Boris Pasternak, Máximo Gorki, Ilia Erenburg, Mijaíl Sholojov o Evgueni Evtushenko completan un panorama muy somero de los grandes nombres.

Pero a la Feria de La Habana concurrirán también autores más recientes y prácticamente desconocidos para los cubanos, quienes podrán tomar conocimiento de los mismos a través de dos antologías de poesía y cuento, preparadas por la Editorial Arte y Literatura.Muy esperada también es la traducción de El maestro y Margarita, de Bulgákov, a cargo del novelista cubano Julio Travieso, que constituirá una nueva interpretación de esa novela, preferida y frecuentada en Cuba desde su primera publicación en la década de los ochenta.

En definitiva, la presencia de Rusia a través de sus escritores en Cuba, será un acontecimiento que dará continuidad a la hermosa tradición que vincula al lector cubano con la poderosa escritura de un país cuya cercanía lo convierte ya casi en parte integrante de nuestro acervo cultural.