Roque Dalton,, combatiente
por la belleza*
Alpidio Alonso-Grau
Yo volveré yo volveré
Roque Dalton.
La historia del exilio vivido en Cuba por centenares de
revolucionarios latinoamericanos durante las décadas de
los sesenta,setenta y ochenta del siglo que recién terminó,
está por escribirse.Un capítulo de esa historia preñada de
contradicciones y vivencias corresponde sin duda a los
intelectuales.Dentro de ellos,pocos dejaron una marca tan
singular a su paso por la Isla como la atribuida al poeta
Roque Dalton.
El rico anecdotario donde el salvadoreño aparece
como protagonista -conservado como un tesoro por
quienes le conocieron- asume signos de verdadera
leyenda.Su relación con los jóvenes poetas cubanos de
entonces, el modo tan personal en que se suma a la
aventura de la Revolución desde aquellos días épicos, y
especialmente, su vínculo con la Casa de las Américas,
forman parte de un legado sentimental y cultural, cuyo
significado trasciende la mera circunstancia de su presencia
en Cuba, para colocarnos frente a una de las
trayectorias más fecundas e intensamente vívidas
de esa etapa de la gesta rebelde en el Continente
Latinoamericano.
La imagen que nos ha llegado del poeta la debemos,en
primer lugar,a su propia obra literaria,en especial a su poesía.
La completan los testimonios de quienes compartieron
el itinerario deslumbrante de sus años cubanos. Parte de
esos testimonios están recogidos en poemas escritos por
autores de la Isla que han dedicado hermosas páginas a su
memoria. Tratándose de poetas cubanos, viene a ser esta
una forma sencilla de gratitud hacia quien,parafraseando a
Martí, llegó a escribir: "Dos patrias tengo yo, / Cuba / y la
mía". Cada uno particulariza y refuerza rasgos diferentes.
Así,bajo una suerte de línea de trazos múltiples,va configurándose
el definitivo perfil.
Frente a una personalidad como la suya, resultan inviables
la monotonía o el cumplido. Lejos de la solemnidad y
el aburrimiento que le eran ajenos, tanto su obra artística
como su actitud suscitan una honda admiración entre
quienes aquí lo recuerdan.Pero sobre todo,el saldo de estas
estrofas es el de un Roque vivaz, entrañable, jovial, contradictorio,
batallador,cargado de sueños,íntimamente ligado
a su tiempo y partícipe de ideas y experiencias que consiguen
mostrar la extraordinaria dimensión humana de su
figura.
Roque Dalton encarna una época.Hablar de él es pensar
en la pléyade de luchadores que se entregaron por entero
a la defensa de la causa de los humildes en nuestro continente,
para quienes resultó decisivo el triunfo de la
Revolución Cubana y el ejemplo incandescente del Che.
Como en otros intelectuales de su generación,se dieron en
él la pasión del poeta y la del combatiente.Una y otra fueron
para Roque una necesidad.En ambas puso lo mejor de
sí.En ambas fue un creador.Forjó una obra con herramientas
tan revolucionarias como las ideas que defendió.
Convencido de su responsabilidad,las llevó con rigor hasta
las últimas consecuencias.
Esa temeridad que mostró tanto en su poesía como en su
actividad política es la que da vigencia a su legado.No hay
posibilidad de domesticar a este incorregible. Su ejemplo
resiste los embates de quienes, tratando de presentar un
Roque algo más potable y ajustado a los tiempos que
corren,han querido separar al intelectual del militante revolucionario.
No puede haber dualismo en quien veía en el
poeta una conducta moral. Las calumnias que continúa
recibiendo y el descrédito en que han querido sumirlo,son
la mejor prueba de que sigue siendo una presencia incómoda,
un ejemplo inconveniente para quienes, ante
la coherencia de su actitud, insisten en simplificarlo y
silenciarlo.
Examinado a la luz de la historia más inmediata y del
rumbo que toma el destino de nuestro continente, podemos
constatar cuán visionario se revela su pensamiento.Su
defensa del socialismo,su crítica al burocratismo y la retórica,
su antiimperialismo radical,su fe en el indio y en los desposeídos,
el profundo amor que sintió y manifestó por su
país y por los pueblos de América, se articulan de manera
natural con las luchas de los movimientos sociales y de los
pobres de esta parte del mundo,que tienen en sus ideas un
referente de perenne vitalidad.
Su obra toda es parte del acervo cultural y político que
nutre las batallas de los humildes en el presente. La autenticidad
con que se resuelve en él una forma de compromiso
en la que se funden y complementan palabra y acción,
es una estocada a fondo contra el modelo de intelectual
aséptico puesto nuevamente de moda por la globalización
y la tesis del llamado "fin de las ideologías".Redescubierta
por las nuevas generaciones de creadores y estudiosos, su
obra despierta cada vez mayor interés. Mas la verdadera
dimensión de su herencia ejemplar sobrevendrá en el futuro
con el triunfo definitivo de los pueblos a los que consagró
todo su talento.Para quien escribió:"yo llegué a la revolución
por la vía de la poesía", significará haber ganado su
mejor batalla por la belleza.
* Fragmento del prólogo a la selección El tiempo está a favor de los
pequeños (Versos cubanos para Roque Dalton), editada por Letras
Cubanas en 2008. Publicamos este trabajo en homenaje al 75 aniversario
de su nacimiento y el 35 de su muerte, que se cumplieron
en mayo último.
TRES POEMAS DE
ROQUE DALTON
MALA NOTICIA EN UN PEDAZO
DE PERIÓDICO
Hoy cuando se me mueren los amigos
sólo mueren sus nombres.
¿Cómo aspirar, desde el violento pozo,
abarcar más que las tipografías,
resplandor de negruras delicadas
flechas hasta las íntimas memorias?
Sólo quien vive fuera de las cárceles
puede honrar los cadáveres, lavarse
del dolor de sus muertos con abrazos,
rascar con uña y lágrima las lápidas.
Los presos no; solamente silbamos
para que el eco acalle la noticia.
TRAGEDIA NO PRECISAMENTE OPTIMISTA
Naranjas de Cuba en Na Prikope! No sé por qué
me recuerdan la dulce carita de nuestra camarada
rumana, digo, de la camarada-funcionario-del-
Partido-Comunista-Rumano, que asiste a las
sesiones del Colegio de Redacción de la Revista
Internacional (Problemas de la Paz y el Socialismo,
si ustedes prefieren.) En los solemnes corredores
del edificio de Thákurova (lo cual en lengua
checa quiere decir "calle de Rabindranath Tagore")
su cara de naranjita cubana, sus ojos de
niña buena y su nariz de príncipe, habían venido
siendo para mí lo más deseable de ver, cada día.
Nunca cruzamos una palabra (y esto, con todo y
que un día llegó a mi despacho para darme un
boletín) y ahora todo está perdido porque su
avanzada aunque sutil y elegante preñez indica
que hace algún tiempo se ha casado. Ayer me he
asomado a la ventana para ver los cerezos de la
colina cercana y, con la colaboración del sol y de
una rama especialmente alta, he visto que a mi
sombra le crecía por la cabeza una incontrolable
cornamenta de ciervo. Todo esto es muy duro
para un soldado de la Revolución.
LAS FEAS PALABRAS
En la garganta de un beodo muerto
se quedan las palabras que despreció la poesía.
Yo las rescato con manos de fantasma
con manos piadosas es decir
ya que todo lo muerto tiene la licuada piedad
de su propia experiencia.
Furtivamente os las abandono:
feas las caras sucias bajo el esplendor de las lámparas
babeantes sobre su desnudez deforme
los dientes y los párpados apretados esperando
el bofetón.
Amadlas también os digo. Reñid a la poesía
la limpidez de su regazo.
Dotadlas de biografía ilustre.
Limpiadles la fiebre de la frente
y rodeadlas de serenas frescuras
para que participen también de nuestra fiesta. |