Mariene Lufriú

Mariene Lufriú (Pinar del Río, 1987). Tiene publicados los poemarios La ruta incierta (Ediciones Loynaz, 2008) y Todos los semáforos en rojo (Casa Editora Abril, 2009). Ha obtenido varios premios entre los que figuran el Internacional de Poesía Nosside Caribe 2003, el segundo de literatura erótica Farraluque 2006 y el Calendario 2008 de poesía.

 

 

 

 


LA AMANTE

A veces
yo soy una mujer negra
negra como los golpes
como la angustia.
Una mujer
del color de los refugios
y los escondites
y los cuartos cerrados.
Negra como las mercancías
que no se enseñan.
Me aprendo de memoria
si quiero tocarme
y busco a tientas en mi oscuridad
algún camino que me salve.
A veces
yo soy una mujer negra
negra como los trozos de carbón
y triste como ellos
cuando no sacan lumbre.
Pago mi condena
en los sitios ignotos
de la ciudad
donde me finjo feliz
mientras alguien
me cabalga aprisa.
A veces
yo soy una mujer negra
y sin nombre.

LA GUERRA

En el hueco de un país lejano hay un
hombre.
En el hueco de un hombre hay un recuerdo
de familia.
En el hueco de una familia
hay una madre triste, una esposa sola y unos
hijos flacos
cavando una tumba.
En el hueco de una tumba
sepultan el grito de un hombre
que se quedó en el hueco de un país lejano.
La madre triste, la esposa sola y los hijos
flacos
se distinguen en la multitud.
Todos tienen un hueco en el pecho

REVELACIÓN ÚLTIMA

¿Quién dijo que la nada es un espacio
estéril?
La he habitado hasta la angustia
y cargo la suerte postiza
de sus abismos.
La recorro toda sin equivocar las esquinas.
He aprendido de memoria sus escondites
y despertado el rumor de sus lebreles
sedientos.
Hace tiempo que no me transitan.
Soy tierra vieja
presa tardía para las fugas.
Desde la nada
nunca se entiende cuándo amanece.
No se cocinan noches de sangre.
Pero nada importa..

 

PEQUEÑOS MILAGROS COTIDIANOS

Esa calma impronunciable
que se atora en las gargantas de mis
hombres
ha robado la potestad del árbol:
como un árbol carnicero crece
los obliga al circunloquio de la sombra.
El cansancio pegado en las aceras
va hilvanando el secreto de una fuga.
Las consignas disimulan
los gritos de júbilo disfrazan
el mutismo de la espera.
Pero los barcos se alistan
en los puertos escondidos
y las piernas ensayan
la danza salvadora de otros vientos.
Bajo el árbol que doblega
se echan mis hombres
perros mudos
prisioneros de una calma impronunciable.
Olfatean cabizbajos
tiemblan de emoción cuando descubren
que ha comenzado a podrirse la raíz.

ANIMALIA

I
Ladro al vacío
a ese hueco tremendo
que el viaje deja.

II
Mastico el polvo.
Imito el rumbo triste
de las culebras.

III
Feliz el pájaro
que vuela y deja atrás
la mala tierra.

IV
Los elefantes
con paso firme
no abren sospechas.

V
Peces de isla,
oculten tras su mutismo
la queja antigua..

MENSAJE EBRIO

Vivo en el margen
de la página mortal.
Es estrecho el espacio
pero no estoy cautiva.
A veces me salgo.
Deambulo
y bebo alguna cerveza
por las entrelíneas.