Vivir el cuento

II

Y salen al mundo. Solo, que la mayoría de ellos no son fumadores. Por suerte,tú sabes que yo fumo como una chimenea. ¿Quieres que te represente ahora mis relaciones carnavalescas? ¡Eh!, ¿escribieron los muchachos? Seguro es de la niña… Sí,ponle el cuño,un nuevo problema con el guanajo ese; un día me voy a acordar de lo que tengo de gallego, voy para La Habana y le entro a patadas para que aprenda a hacer feliz a una mujer, y más si esa mujer es mi hija.No, deja, qué va, tú bien sabes que soy alérgico a las cartas. Nunca las entiendo, todas traen grandes desgracias que le trastornan la existencia a cualquiera.Cuando no consolaciones y mentiras. Que no, son muy peligrosas. Con ellas hay que tener un detector de mentiras y de mierda. . . Cuando tengas voz me cuentas las nuevas.No voy a romper ahora mis reglas. Desde aquí no voy a arreglar nada con saberlo. ¿Para qué sufrir entonces? Y,además, es a ti a la que le escriben. Sí, claro, es para los dos y yo nunca les respondo.Mira,por eso,seguro tú te has puesto así al leerla.Ya te lo ha dicho el médico, tu pérdida de la voz es por el estrés y la tensión de las emociones.No se puede intentar cambiar al mundo desde la Fosa de Battle, Magnolia Barrera.Te quejas de que no me preocupo de tu carrera y te lo he dicho mil veces:No cojas lucha,Magnolia,que así pierdes la voz...Y tú como la de Begoña. Ahí, ahí, machacándote la corbata. ¡Ah! Un día,un día cometí la locura de releer las cartas de mis novias.No,no... Las de antes del Imperio Romano, de la emperadora Magnana Barrara. Las guardo en el mismo cajón de los muñequitos, en casa de la vieja.Ah,quedé lelo,ponte a pensar:una de María. "Tato,hemos terminado,no quiero verte más,lo nuestro es una mentira.No me llames más por teléfono ni me vayas a buscar a la beca.Esto es el final.Adiós para siempre,María".Da gracia, para mi desgracia veinte años después pude leer entre líneas lo que realmente quería decirme. "Tato de mi alma.Nunca podremos terminar,si tú lo quieres, deseo verte enseguida. Es mentira que lo nuestro puede acabar así. Coge el teléfono y llámame ahora mismo, so vaina de mi alma. O mejor, ven corriendo y ni le preguntes al portero de entrada y llega hasta mi albergue, que aquí te espera para recomenzar siempre esta loca de remate amante tuya,Maria".El tiempo te enseña a leer la verdad de los sentimientos hasta en las fibras de las cáscaras de mango.No, no es filosofía barata de fin de año. De veras,le tengo tanto miedo a las cartas como a los sueños. Sí, me dan miedo, tú lo sabes. ¿Y qué? Uno le tiene a veces más miedo a lo que no puede explicarse que a los temblores de tierra.Sobre todo a ese que me persigue últimamente… Estoy inmóvil en un hueco, quiero respirar y no puedo. Trato de moverme y tampoco puedo.Algo que no veo me detiene, me agarra como un pulpo que quisiera arrastrarme tras de sí.La respiración se me acorta, siento mis latidos que se alargan como un reloj cansado, lento, lento. Quiero gritar, llamar a alguien y nada sale de mi garganta. De pronto abro los ojos y en la oscuridad del cuarto no distingo nada. Sé que estoy despierto y no reconozco esas paredes que me estrechan, ni ese techo que me cubre. ¿Dónde estoy? ¿Qué lugar es este? ¿Dónde estás tú? Y al fin grito y tú te despiertas junto a mí.Nunca te lo he podido contar enseguida. ¿Para qué? Cuando me secas las lágrimas y me arrullas casi, tengo más miedo de quedarme solo entonces.Ya sé que nadie emprende su viaje con nadie. Pero qué bueno debe ser tener a alguien que te apriete la mano en ese instante, aunque el frío te impida sentirlo.Será por eso que me paso las horas en esa Iglesia con mi Biblia.Allí uno se siente otro, entre cantos y salmodias con los hermanos. ¡Claro que eso calma un rato! ¿Acaso no es por eso que tu adoras a tu Virgencita del Cobre y pones vasos de agua bajo la cama? Pero ya no me gusta ni soñar despierto.Y mira,eso tuyo que te metió en la cabeza el empresario belga ese,caído en paracaídas. Que tan delicado y todo,si le das una oportunidad, te pasa la mano…Sí, sí.Ya me salió el Otelo… "Oh,Yago, cruel Yago". ¡Sí,búrlate! Pero yo sé lo que me digo.Y eso tuyo… Son sueños de ese tipo."Ma cherie, ma cherie, bella voz, bello espectáculo". Mucho refinamiento y planes, pero "nananina, jabón Candado". ¿Grabar un disco con canciones del Benny en tu voz, a esta altura? En La Habana eso es muy bonito, "exótico" y lo puede hacer la Miriam Ramos porque es toda una señora cantante y todo el mundo la reconoce y respeta.No, no digo que tú no lo seas.Pero es diferente.Tú,desde aquí Magnolia Barrera, más conocida en su casa como Engracia Pérez, que tienes que quemar tus CDs para que tu hijo los venda a tus fans en este "paraíso" de San Pedro del Mar,a precios módicos. ¿Tú? No me hagas reír que se me despeina el labio. ¡Lo que me da una rabia! Tú eres Magnolia…,pero nos cogió la confronta.Ya nuestros sueños diarios tienen que tener la vista más corta. Para Nochebuena podemos comprar un lechoncito en Boniato y en algunos Boleros de Oro darnos un saltico a La Habana,por un fin de semana.¡Hasta ahí! No te machaques la cabeza, china, entiéndelo.No me puedo ir para La Habana. ¿Cómo tú quieres? ¿Para seguir tu exitosa carrera tardía? Sí, tardía… ¿O no te das cuenta que ya no eres la misma,que ya no soy el mismo? Sí, y es que me cansé, Magnolia,sí,entérate,estoy cansado de ser el marido de una de las estrellas de las noches calurosas de San Pedro del Mar. Para tus admiradores, para tus amigas y "amiguitos" no soy nadie más que el marido de Magnolia… "La voz más exquisita,sensual y versátil de Cuba", quieren decir de Santiago y sus pueblos adyacentes: Songo, La Maya y Caney… Esos son tus límites, los nuestros. "Sí, hija, el mulato flaco marido de la Magnolia". Está bien, está bien.Yo sé que tú no.Siempre decente y digna con todos:"Mi esposo,Serafín Armada"… ¡Ah!… y también para tu compañera de trabajo,la refinada tanguera Fabiana del Lago. Maquillada siempre desde que se levanta hasta que se acuesta…"Señor Armada,nuestro carro tiene problemas serios con el botón de arranque"… ¡Brr! Pero para el resto no tengo nombre ni apellidos. Nunca los he tenido. A veces tan solo oficio cuando necesitan que les arregle algo en el carro.Y yo soy el mejor mecánico automotor de Santiago,yo, Serafín,Tato Armada.Graduado en Artes y Oficios y con un curso en los talleres de Lada,en Moscú.A mi puerta tocan dirigentes y extranjeros. Bien, y también jineteras y sus chulos, bisneros y sus conectos: no, no discrimino a nadie. Para que el mundo sea mundo tiene que haber de todo. Y mientras me respeten… ¡Que bailen con la música que llevan dentro! Pero, ¡ah!, al mediodía cuando bajo de la Plaza de Marte al parque de Céspedes,embarrao en aceite y gasolina,el dentista del Policlínico se baja de su auto a darme la mano,y el abogado del bufete me invita a una cerveza en el bar. Y el guajiro maceta de San Luis se acerca con dos pollos porque le resolví lo del acumulador… ¿Y qué? Les resuelvo y ellos me resuelven. Es así.Por supuesto… ¡Y también robo, coño, robo! Una pieza a este,al otro...y engaño al turista de porra para venderle a aquel el carburador suyo, más adelante.Pero,¿sabes?,esos no me dan ninguna pena, muchos vienen aquí a ser robados y a veces se llevan lo que más valor debía tener para nosotros, nuestra vergüenza, carajo. Total, más daño le hacen al país los ladrones de cuello y corbata,esos que andan en oficinas y tiendas refrigeradas. ¡Esos sí roban! Nosotros somos unos pobres rateros. Pero nunca lo he hecho para mí, bien lo sabes,sino para mis hijos y para ti y ahora… para mis nietos.Sí,los hijos de mamá y papá tienen lo que tienen: piscinas los domingos en hotel de extranjeros, motos últimos modelos con que correr de garzón a Siboney y ropa de marcas de altura.¿Por qué los míos no pueden tener un mes de vacaciones en Mérida,un Mercedes a la puerta o un bautizo con cien botellas de ron siete años como algunos? A veces se me cae la cara de vergüenza, no te lo voy a negar,cuando a los tres días viene un don nadie con carro y me lo trae todo jodido con la pieza "nueva" que le había arreglado una quincena atrás. Pero ya no puedo parar. Es el juego de la candelita, allí fumé. Una maquinaria más engrasada y eficaz que la cadena puertotransporte del mejor muelle del mundo. ¡Gran cadena! El que roba en la fabrica es robado en la carnicería,a este le roban a la entrada de un restaurante por quien es robado a su vez en el mercado y al que más adelante le roban para entregarle una buena plaza a su hijo,en una empresa extranjera... Y así sigue la cadena interminable. ¿Y me vas a decir que en La Habana no es peor? ¿O es que en todas partes no hay burócratas, ladrones y sinvergüenzas, sirios y troyanos? No, ya no me siento el mismo para recomenzar una vida lejos de… ¡esto! Cuesta verdes y ayuda hacer nuevos contactos. Es que… tengo… No son los lugares los que nos cambian,sino las personas que habitan esos lugares. Y allí no tengo a nadie que… Bueno, a los muchachos y claro estarías tú… ¡Pero no es igual! La vida sería más difícil sin… ¡Santiago…! ¡Mi Chago! Aquí nací, crecí y jodido y jodiendo me las sé todas. Cuando me da la morriña me pongo a bajar, a saltos, de madrugada, la escalera de Padre Pico, como cuando salía de la escuela; si tengo un problema nos vamos a Enramadas el Tomy, Pachito y Richi y bajamos,a corazón abierto,una y dos botellas.Y me resuelven o me consuelan,que para eso son los amigos del alma. ¡Ah…! Y dónde mejor alegrarse que en estos carnavales,me disfrazo como ahora,cojo mi corneta y… Y voy por casa de mis socios representando mis relaciones por el aguinaldo, ¡claro! ¡Y a desfilar! "Campana, Campana,Campana, sube la loma, si no fuera por Campana en Cuba no hubiera loma".Y amanecer luego,ahí mismo, en Santa Rita o calle K,en pleno Sueño,con los amigos y la "cerva" y el enchilado y los cangrejos… ¿Lo vas a negar...? ¡Eso es disfrutar la vida! La Habana tiene unos carnavales de postalitas," maravillosos y lindos a más no poder".No lo niego. Pero ni arrollar detrás de la comparsa se puede,es feo.Qué va,me muero si tengo que dejar todo… ¿Y qué más,qué más? Ves cómo ya no nos entendemos. Ahora solo sueñas con pelucas a lo Celia Cruz… ¡Ah!, y con que podamos cambiar mi viejo y reluciente Ford del 57 por un vagón verde, Toyota. Aunque a veces… ¿Tú crees que yo no? Los sueños despiertos, lo trastocan todo. Sí, pero no es igual, no. Para mí hay cosas que no. Lo que hago por fuera es otra cosa,pero en mi trabajo,ahí, mantengo mi posición.Afuera cobro en verde y si no en su conversión.¿Pero cuándo tú me has visto diciendo lo que gano en el taller, en dólares? Óyeme bien.Nunca he podido sacar la cuenta de mi sueldo en el Ministerio,no puedo.Claro,sé que es sencillo.Pero no puedo hacerlo como muchos. "Yo gano tan solo diez dólares al mes". ¿Y eso es verdadero? No quiero decir real. ¿Solo ganan eso en la vida que llevan? Y las caras se les vuelven una máscara de rabia y dolor.¿Cómo pueden sentarse luego a la mesa de todos los días con tranquilidad? ¿Cuánto sufrirán al levantarse cada mañana soñando con el mundo donde no están y matando lo que son? ¿Dónde viven realmente, en el sueño o la pesadilla? Pesadilla del sueño. "Santiago de Cuba, policromada, estampa criolla que derrite el sol,ay que bonito luce…" ¡Ay, ay, ay! Si pudiéramos disfrutar de un atardecer como antes, tomarnos un batido de guayaba en los bajos de la Catedral,como cuando te buscaba, todos los días, en la academia al comienzo... ¿Te acuerdas? Y nos íbamos a la Alameda por gusto, por estirar las piernas, ver nuestro cachito de mar sucio y pestilente,y darnos unos besos escondidos ante los ojos escandalizados de todo Santiago. La vida entonces nos parecía tan clara pese a los problemas, tan clara como un vaso de agua.¿Qué tontos, verdad? No, no, no. No es para ponerse así. El mundo no se ahoga en un vaso de agua. ¡Ahora, señores y señora…! ¿O señorita, no? Como usted se quejaba ahorita de que casi hace más de tres meses que no baila… Bueno,bueno…A propósito, ahora sí para despejarte y ponernos a la altura de las circunstancias te represento las relaciones carnavalescas.Sí,te vas a morir de la risa.¿Te acuerdas de los tres meses que pasé en Moscú en el 90, en aquel curso de superación? Pues bien, "Las tribulaciones de un oriental en el sociolismo". Acto Primo. "¿Quién dijo que nosotros inventamos el negocio?" El otro nagüito que va con "éte que etá aquí atrá", mi socio Manolo, tiene la sangre más caliente que una jicotea y a cualquier fondillo de rusa quería darle una mordida.Nos dan hospedaje un fin de semana en el Rossia.Pero quién le dice a usted que en el pasillo del hotel aparecen de pronto "una morena y una rubia",de campeonato. El muy cabrón de Manolo las desviste enseguida con la mirada suya a lo Mario Balmaseda o Richard Gere. ¿Eh? "Oye, que están para nosotros". "Compadre, déjese de eso que yo puedo ser el padre de la rubita, anda, apúrate". "¡Mira, mira!" Y cuando miro, sonrisa de Monna Lisa y dientes de oro brillando como cocuyo. "Hazme una media, compadre" Y, arrastrado yo del brazo por Manolo, estamos frente a ellas. Cuando con la mejor clase nos susurra en perfecto inglés moscovita una: "¿Cuánto piden por esos abrigos?" Y al Manolo levantar la manga de su sobretodo, la otra: "¿No querrán vender también ese Rolex?" Salimos zancando como alma que se lleva el Diablo, con el rabo entre las piernas,bueno lo que quedaba de él. ¡Koniec! Acto Secondo."¿Las cosas son como parecen?. . . O por dónde le entra el agua al coco". El nagüito hace amistad con un estudiante becado que tiene un grupito de música cubana,este es del exterior de Cuba,es decir,de La Habana.Una tarde el nagüito y el del exterior salen a conocer aquella cosa y encuentran a un niño andrajoso que se le pega al gabán del nagüito. "Míster, míster, míster, one dollar,one dollar".El nagüito mete mano al bolsillo y le da dos rublos:"No,míster,dollar,one dollar". El nagüito en su inglés de one,two,three:"Sorry,boy, sorry". Y el muchacho con su cantaleta dándole unos tirones a su abrigo que casi lo tumba… "One dollar, míster, one dollar". El del exterior, molesto, aparta al muchacho de un tirón y al nagüito se lo lleva calle abajo.Aquel niño se queda maldiciendo. "Son gitanos,gitanos,y todos son así.No se cansan nunca de pedir, lo llevan en la sangre". "¿Cómo?" "Oye, ¿entonces tú crees que los negritos que en Cuba les piden dinero a los turistas, lo hacen porque lo llevan en la sangre?" Y el del exterior, más joven que el nagüito, menos quemadito que él, hijo de un abogado del exterior,le contesta molesto: "No, hombre, eso es otra cosa". ¡Koniec! Caray, cómo se evapora el ron.¿No tendrá ni un por ciento de alcohol de reverbero ese mejunje,de las gárgaras? Bueno, termino, este es el más corto. ¡Acto Fínale! "Dime a qué te quieres parecer y te diré qué tú no eres". Entre los músicos había uno,tan fino él que era un heroísmo. Sí, oye, porque maricón puede ser cualquiera que le satisfaga,pero pájara no."Hay que tener una cuerpa y una disposición de ánimo y una gracia de angelote, que para qué contar", como dice mi cliente especial,el intelectual.¡Y este no se bajaba de los tacones de Luis XIX! Pero tocaba la batería como los dioses.¡Era puro mamey! Por eso va y le regalo un cucurucho de coco oriental,de los que había llevado.Y para mí que entendió mal las señales de pitcheo. Y ya estaba relamiéndose con la idea de tirarse a un mulato, temba y santiaguero. ¿Eh,por qué no? Entonces todavía yo daba la hora. El caso es que el señorito me hace el favor de conseguirme una entrada del Bolshoi para que me cultivara. Y yo, como siempre, tren lechero, llego tarde. "Spasiva, tovarich de la región oriental de nuestro terruño, ni te disculpes. Je ne se pas si we lost el asiento to see dancing a Tatiana Somailova". Todo eso en alta voz y soltando más plumas que un ganso en pleno vuelo.Y a medida que intentaba disculparme se alteraba más y taconeando y manoteando como una licuadora ultrasónica. Tuve que tomarlo por los hombros y bajito…"Oye, por favor, baja la voz que yo no soy tu chulo. Y sabes,a mí no me importan tus pajarerías,pero… ¿No puedes hablar como hablan allá en tu pueblo? ¿Con tus amigos y tú pareja? Y ser tú de nuevo.Para ser lo que tú eres o lo que quieres ser, no es necesario tanto disfraz,tanta máscara,viejo". Se puso verde,gris y bermellón,me miró de hito en hito.Y en perfecto español y con acento y gesto de pájaro normal:"Me llamo Jorge y soy de un pueblito cercano a Santa Clara.Este es tu boleto",me tendió la mano y se perdió en el teatro. ¡Koniec! ¿Sabes? ¿Será verdad… que al hombre,a un país y al amor no lo destruyen los grandes cataclismos, sino la suma de esas pequeñas miserias? "Hoy, como ayer, yo te sigo queriendo mi bien, con la misma pasión que sentí, cuando te vi…" ¡Ah! ¿Creías que me había olvidado? ¡Treinta años de matrimonio! Se dice fácil.A uno de los dos debían darnos una medalla por la resistencia.No,déjame decirlo por supuesto que a ti,a ti,que pasando por blanca,desde el primer momento te enfrentas a tu familia y a todo Santiago que no soportaban mi mulatez, ni mi oficio sin futuro. A ti, que me das a leer los primeros libros serios y de poemas y me cortas las uñas de los pies y de las manos,llenas de grasa,con la mayor delicadeza del mundo… "Soy el más dichoso / entre los primos, / inhábil entre amigos,/ fustigador de insectos /en la infancia.De signo nada apetecible / suelo mentir por puro placer. / Dicen que ronco, /vocifero y gesticulo / sin medida / pero te ofrezco mi amor / como una enmienda". Te lo escribí porque no me atrevía a declararme. En serio, estabas tan alto, eras…eres tan fina y distante para mí. Francamente hemos pasado cientos de ratos buenos, pero nunca he creído poder alcanzarte. No miento. A no ser en algunos momentos cuando hemos reído o llorado juntos.Magnolia, yo te quiero, te querré siempre. Pero soy, soy… Yo pude, yo pude ser pariente de un príncipe en Mahometania,.el ganador del premio gordo, el mejor de mis hermanos. Y mírame, mírame. Ya soy más viejo que mi padre, coño. Magnolia, me estoy muriendo… Tenía que decírtelo, ya sé que no es el momento adecuado y vengo a aguarte los carnavales y nuestro aniversario. No puedo seguir engañándote… Me estoy muriendo… de amor.Sí, es cierto.No,ni de ninguna pepilla o jinetera. ¡No! Tiene más o menos tu edad. . .Sabía que en los silencios del desayuno lo estabas deletreando, en las noches en que no pasaba nada y caía rendido en la cama fingiendo el ronquido del sueño. Me conoces como si me hubieras parido. Sí, Fabiana, la tanguera. ¡Es que la amo! La amo como un día te amé a ti,pero distinto. ¡Entiéndeme! No podía vivir sin ti, ya no vivo si no es con ella. Perdóname, perdónamelo esta vez… No quería que te enteraras por nadie que no fuera yo.Ya sé,con millones de mujeres afuera,buscarla aquí… Pero no quiero humillarte, te lo juro. Luché contra mí,créeme, luché con ella. Las veces que le he pedido al Señor que me ayude… Aquí nos tratamos de "Usted sabe, Armada", "Discúlpeme, señora Ortiz". Cordiales y distantes. "Que pase buenas noches","Mejor usted, señora". Nadie puede sospechar nada. Pero un día me dedica un tango con la mirada, en la Peña.Y otro, cuando lleva a reparar el carro. "Anoche soñé con usted,Armada". "No, no puedo decírselo".Y al tercer sueño:"Soñé que le cantaba un tango al oído". Esas dos veces que no pude era porque estando sobre ti, era a ella a la que veía, era su perfume el que sentía,su nombre el que tenía en la punta de la lengua.Es verdad,soy una mierda.¡Un mamarracho de carnaval! Pero la gloria solo puede alcanzarse con lo amado... No sé cómo fue... no sé explicarme qué paso… Si su marido el guardia se entera coge el revólver y nos acribilla a los dos… de veras.Ya sé que no soy un muchacho.Lo sé.Pero es que ella… Cómo decírtelo… Desde el primer día no cierra los ojos, los mantiene abiertos y me mira, me mira como si quisiera ir mar adentro de mí, hasta no sé qué puerto donde aún tiemblo y sueño como el niño que fui.El que vuelvo a ser a su lado.Y entonces no me avergüenza ni mi flacura,ni mis dientes perdidos,ni ese olor que ya me ronda, y que no es sudor sino costumbre, desencanto y miedo.Tú tienes que entenderme.Tú eres mi familia, con mis hijos,mi único consuelo.Mi almohada. Me sentiría ridículo contándole lo que me pasa a otra persona ajena. Y esto va en serio. Queremos comenzar una nueva vida.Me dio hasta hoy para hablar contigo.No quiere hacerte daño.Después, después ella hablará con su marido.Vamos a hacer las cosas como deben ser. Por supuesto, es para morirse de risa. Pero sabes… Nunca me había pasado. Es ella la que me posee, con tantas ganas y necesidad me traga y me pierdo en ella,buscando un sitio pequeño donde acunarme, seguro, en el paraíso donde mi madre me engendró... Lo siento, de veras que lo siento. ¿Por qué nunca me hiciste una escena por mis correrías? No, la cara de tranca y el silencio como si yo no te importara. Dejando caer los platos en la cocina o los vasos sobre las paredes. Claro que se me pasaba. Y ahí estabas tú, comprensiva… No, aguantona, no. Magnolia, mejor, mejor que nadie… Magnolia, dime, por favor…Yo sé que lo mío no es tan, tan, ni muy, muy, pero… Realmente, ¿yo te importé alguna vez en la cama? ¿Y esto? ¿Qué es…? Leer ahora la carta de… Pero no es de… "Por este medio contratamos a la señora Magnolia Barrera para la gira promocional por Colombia,Venezuela y España…y con las gestiones de grabar un CD promocional desde el espectáculo"… ¿¡La señora del Bolero!?. . . Ah, vaya, qué bueno. Ya ves. Me equivoqué. Te llegó tu momento Magnolia Barrera, tu gran momento. Y te pagan… Es una millonada. Pero están locos. Bueno,no,quiero decir que tienen dólares cantidad para invertir en ti. Aprovecha,Magnolia, no mires atrás ni para coger impulso... Y no te preocupes en esos seis meses, ya yo habré muerto a manos de ese. ¿O ella se habrá cansado de mí? No va a dejar su seguridad, la comodidad de su casona en Vista Alegre y sus tres hijos hombres,por mí.Lo sé.Este será mi último sueño despierto.Te perdí,Magnolia,y me perdí. Señor, aquí está este pecador que sólo ha querido disfrutar un poco de la vida que le has dado; si en ello he dañado a otros,apártame de ellos y de todo.Apiádate, Señor, de este ser que ya no tiene ni aliento para una oración más. Amén.. .Siempre he confiado en tu entrega a la música, en tu voz. . . Si no quise alimentarte ilusiones era para que no sufrieras más desengaños en la vida. Pero el único engañado he sido yo. ¡Suerte! ¡No, Fabiana! No lo rompas. . . ¿Qué haces,Magnolia? Pero, ¿te vas por…?