VOY POR CIGARROS(Monólogo)

Gerardo Fulleda León

Para Fabiana que canta como los
ángeles,en el Infierno

SERAFÍN: ¡Te traigo una representación de relaciones carnavalescas! Hace su entrada triunfal el Maharajá de Tanganica llegando a su exilio en la República Federativa Autónoma de Santiago de Cuba. ¡Ríete, ríete del pobre "beodo" olvidado de Dios y del Diablo! ¡A mí me dan más risa esos guanajos y guanajas de allá afuera,aunque por cierto, aumentan más por días a estas horas de la madrugada! Cuando ya debían recogerse en el asilo. ¡Ahorita es tan temprano que van a perder el desayuno! "Otra Magnolia,otra". Como en un circo romano,¿ellos no saben que como tú no hay otra? Otra,otra y de dónde van a sacar a otra con tu voz y tu repertorio tan actualizado. "Yiyiribó. Yiyiribó, Yiyiribó, Yiyiribó. Yimboró, Yimboró, Yimboró. En Cuba se siembra la caña, en Cuba se siembra el café,se fuma tabaco"… No,no me mires así, si vas a clavarme un puñal trapero aquí tienes a mi pecho abierto dispuesto a recibir los dardos del despecho.Bueno,lo que queda de él… En verdad, verdadera y hablando como los borrachos: el mundo se está virando al revés. ¿Te has fijado? Ahora los viejos son reconocidos y les graban y los ponen en la TV como patrón de prueba.Pero tú no estás vieja,mi china,no.Por eso no te pasan por la pantallita. Te lo dice este que está aquí, tu Tato. ¡Hum! Sólo estás un poquito más usada, nada más...Pero no lo tomes tan a pecho si Tina Turner es la abuelita del rock… ¿Por que tú no vas a ser la del bolero?... Sí,sí,y yo soy el abuelo del tango,nos pega más a los borrachos. Por eso voy, bajo temblor o huracán, a mi peña de los sábados por la tarde. Allí doy rienda suelta a mis sentimientos." Uno busca lleno de esperanzas, el camino que sus sueños ofrecieron a sus ansias. Sabe que la lucha es dura,pero lucha y se desangra,por la fe que lo empecina.Uno va…" Sí,el tango sí que no envejece…Gardel canta cada día mejor.Bueno, también es verdad que el Benny, el Bola, tu Rita y otros pocos más siguen siendo los mismos…Pero claro es porque están… ¡Ay,ay! China,la verdad es como un dolor de muelas… Duele que es un gozor… pero es que… mientras el bolero se queja, el tango hace filosofía con lo mismo. Es. . . ¡Qué lastima que la afonía, sí, perdón, disfonía me impida disfrutar del aroma de tu voz: ¿Y así crees que podrías triunfar en México, Yakarta y Estambul? Ya estás que a los tres números,no das más.¡Mira cómo quedas! ¡Uff! Pero no te ocurre a ti sola, mi china. Antes, antes yo bajaba una botella de ron en una hora y media… ¡Yo solo! Y podía ensartar una aguja al final.Ahora no encuentro ni la taza cuando orino y me vuelvo una regadera de cien huecos. Búrlate, búrlate. A mí lo que me dan ganas de entrarme a pescozones y galletas. ¿Qué se hizo mi fortaleza ante los tragos? ¿Adónde fue mi arrogancia de los veinte? ¿Cuánto queda aún por perder en esta ganancia de años? Pero nada, nada, estamos en plenos carnavales. ¡Y hay que guarachear! Aquí hay genio y figura hasta la sepultura.¡ Menda,el corneta chino suplente de la comparsa de San Agustín! "Pachito eche, le dicen al señor. Pachito eche, es el gran jugador. Pachito eche, es el gran bailador. Pachito eche, es un gran jodedor…" Por cierto,¿te acuerdas de Pachito? No, no me refiero al gran Pacho, el nuestro, el de los bolerones de siempre… Me refiero a Pachito, el negrón aquel de San Agustín que trabajaba de estibador en los muelles, Trespatas, China. Imagínate por qué le vino el nombrete.No, no era en juego.Sí,desde muchacho era la gran maravilla del Caribe… Solo comparable al gallito de veleta de Carnicería o las dos momias mesopotámicas… o no importa de dónde, del museo Bacardí… Lo de él era la tercera maravilla de Santiago, por lo menos para nosotros cuatro… Los tres mosqueteros y él, D' Artagnan.Durante más de cuatro fines de semana no duermo bien pensando en lo que Pachito tiene entre las piernas.¿Eh, qué é lo qué é? ¿Qué é lo qué é? No me pasaba a mí solo, estoy seguro que a los otros dos también, a Richi, Tomy…Y a mí… Búrlate todo lo que quieras… Empezábamos a descubrirnos con todas esas "cochinadas",como dicen los mayores del despertar de los muchachos. Creo que ninguno llegábamos a los trece.Todavía nos preguntábamos… "¿Y como se hacen los muchachos?" Nos íbamos al sótano de la abuela de Pachito a jugar a las guerras, a los espadachines y a los agarraos...Todos los sábados que teníamos las mañanas libres.Y la abuela desde arriba, a nuestros gritos, gritando a su vez."Muchachos,no jeringuen más, dejen dormir la siesta en paz,cabrones.Y no jueguen de mano,los varones no juegan de mano". Y ahí era cuando hacíamos el silencio sepulcral. Sin mirarnos entre las telarañas,la humedad y la tierra negra del sótano: ¡El rito! Cada uno saca y comienza a mostrar su trofeo con orgullo esperando superar al otro, pero aguardando la aparición de la maravilla… Te aseguro que el monumento a los chinos que pelearon en la guerra de Independencia, ese que está allá en Línea, en La Habana, es un juguete de niño al lado de aquello. Y cada cual se pone a su tarea,afanoso con lo de uno y mirando de reojo aquello y comparándolo con lo suyo,con un entusiasmo de Día de Reyes.El sudor chorreándonos el cuerpo y la ropa. Hasta que se nos escapan los suspiros y la vida se nos va y la tierra solo recibe un poco de agua blancuzca que se pierde en nada.Mientras aquello sigue enrojeciendo, farfullando y retando como un guerrero en combate.Soltando chispas con su lanza para al fin hacer brotar de ella un chorro de fuego artificial espeso que inunda la suela de nuestros zapatos. ¡Me salvé en tablitas! Al final de esas vacaciones apareció María de la Caridad… con sus pechos como unos melones… bueno, recién nacidos. Siempre estuvo ahí, realmente… apenas doce años,menuda… Me pide prestados muñequitos, yo tengo la mejor colección de ellos en el barrio,sí, anda y pregúntale a los amigos de entonces; por ahí guardo un cajón aún lleno.Del pato Donald,el ratón Miquito… ¡Y los halcones negros! Un día al devolvérmelos pone un papelito dentro de uno. Todo temblor y decisión. "Revísalos". Y se va corriendo. "Quiero ser tu novia del alma". Ni lerdo ni perezoso la cabeza comienza a darme vueltas. ¡¿Esa niña…?! ¡Mis sueños se vuelven aquellas trenzas negras como de india, aquella boca pequeña de ciruela y los ojos, los ojos que derramaban la ternura de la vida! Claro que no perdí tiempo y a la próxima entrega de muñequitos,que demoró algo… Siempre se aparece en casa cuando estoy solo.Yo más nervioso que ella.La tomo o me toma.La beso y nos besamos.Nos abracamos como unos náufragos… ¡Qué fiebre! ¡Dios! Pero qué aroma a verdolaga en su pelo… ¿O era a hierba? ¡Qué boca tan tibia como un horno húmedo y lo demás…! Bueno, eso fue hasta que apareces tú… años después,claro.Con tu cinturita de avispa y esa mirada de ángel de fuego. Seducías a Mahoma con ella. ¿Qué raro? ¿Cómo se puede arder de nuevo cuando ya lo demás es ceniza? Y hasta… uno mismo. Mira, el que apenas es, no digo ya cenizas, ni humo siquiera es Pachito, los años le han caído a su caparazón y está peor que la Habana Vieja.No la que se ve en postales y en Andar La Habana, la otra, la profunda…Y así tú querías irte para allá. "Para recomenzar"… Por ir detrás de los muchachos que ya son tan tarajalludos. No me mires así. Pregúntales, pregúntales a ellos mismos cuando te escriban: la barbacoa de Ludmila se está cayendo del comején, el diploma de universitaria se le echó a perder con las goteras y ahorita la pobre niña tiene unas molleras de constructor subiendo cubos de agua. Y el manganzón de su marido no encuentra cómo salir del atolladero.Ah, sí, exagero, como siempre solo veo lo malo.Sí,lo acabo de decir yo mismo que defiendo esto como gato bocarriba, porque tú bien sabes que si no es por esto todavía estaría limpiando zapatos en Enramadas, sin poder terminar la escuela de Artes y Oficios. . . Ya sé, ya, te sabes al dedillo el melodrama de Tato, el hijo de albañil y cocinera,el nieto de una hija de esclavo y un gallego en alpargatas… Pero es que le zumba el mango.Uno no es ciego,ni vive en la isla de al lado. ¿Y qué decir del otro, de tu niño?..."De él no vayas a decir nada,no te atrevas". ¡Hum!,pues hablo bien que para eso soy su padre, tú lo pariste y yo le di ese cuerpo desde cuando apenas ganabas,dando clases en la primaria, para dos varas de crepé de China con que hacerte un túnico para las veladas musicales;aquellas de La Luz de Oriente,donde en vez de viejos iban pepillos a toquetearse y arrullarse y no a oírte a ti.Y ese, mejor expediente de su curso, con un futuro como ingeniero civil y ahora anda de traductor de inglés en Turicuba. Claro, claro que gracias a eso tiene su cuarto a tó meter con japonesas en cuero en las paredes, con onda, vaya,según él.Y con su gorda y los dos cabezones tomando los domingos, con el arroz con pollo, refrescos de latica. Y también le alcanza para enviarte,de sus propinas,algo… Bien lo sé y hasta bolsitas con colorete del bueno y carmín que le regalan los turistas para su madre "artista".No, no son celos, para mí basta con su regalo por los padres.Yo sé buscármela y en la casa nunca falta el plato fuerte y la "cerva" los domingos.¿O no? ¡Ah! ¿Pero para eso pasamos tanto trabajo con ellos? Está bien,esa es la vida que llevamos.Nada es fácil para nadie. Bien lo sé. Lo bueno siempre está en otra parte donde uno no está.¿Qué gracioso, no? Pues entérate:el pobre Pachito se quiso suicidar… Como lo estás oyendo:amarra la soga del arquitrabe, espera a que la última mujer y los hijos vayan a lo suyo,cierra la puerta del cuarto con la cama y se sube a una silla.Se amarra bien el cuello… ¡Y cataplum! Su peso desguaza al arquitrabe que lo sepulta como una losa. Ahora tiene una minerva de lo más chula al cuello, para más jodienda. ¿Y sabes lo que me confesó en su cama de hospital anoche, con la voz desgajada?: "Tato, mi hermano, ya no levanto ni un centímetro con lo mío.No quiero seguir viviendo así". Esa es su vida, sus cinco matrimonios y su harén regado en todos los barrios de esta ciudad.Y no puede ni…Oye, oye, oye… que lo mío es otra cosa, estoy… muy nervioso con los carros esos nuevos del Ministerio,no los entiendo y las condiciones en que vivimos con los parientes del campo siempre aquí,y el cansancio… Sí,y quizás los años. Pero no,no,eso mío tiene cura, es un momento nada más, no te asustes.Yo soy el que no vivo del cabrón susto. Lo peor está aquí.Estoy esperando los resultados de los análisis. Me aseguró que se va a los remates de Baracoa, a donde nadie lo reconocerá. Sí, me reí también como tú…"Pachito, adonde quiera que vayas en esta isla, que es tan pequeña, vas a encontrarte a alguien que en el medio del campo,cuando menos lo esperes, te va a tocar el hombro…‘Compa, Trespatas,¿qué hace usted por aquí de incógnito?” Tú sabes que allá, en el país de los vecinos,es más fácil.Es tan grande aquello.Al año se pierden de su casa de quinientos a novecientos hombres. Lo leí en una Selecciones vieja.Y nunca vuelven a aparecer más.No,no,ni por la mafia,ni la policía.Son sencillos y normales hombres de su casa,felices según parece, sin tener ningún problema monetario ni en la familia.Tras comer opíparamente se sientan a ver la televisión en el horario estelar,con la señora, los niños,el canario riendo,los gatitos ladrando,los perritos maullando y,de pronto,dejan la Coca Cola dietética, se paran del cómodo butacón y solo dicen: "Voy por cigarros".

Continua...