ALPIDIO ALONSO

ALPIDIO ALONSO-GRAU (Dalia,Venegas, 1963). Poeta y editor. Ha publicado los libros de poesía La casa como un árbol (1995), Alucinaciones en el jardín de Ana (1995), El árbol en los ojos (1998), Ciudades del viento (Premio Calendario 1999) y Tardos soles que miro (2007). Dirige la revista Amnios y escribe y conduce el programa Verso a Verso en Radio Metropolitana.

 

 

 

 


CURVAS DE EL YIGRE

Cruces del pasto saliendo a un lado y otro de la carretera.Miras pasar, veloces, los postes y las vacas. Sobre la piedra cruces, estrella de alambre.Miniaturas, vírgenes, casitas de cristal.Del pasto saliendo cruces, flores plásticas.

ZOOM

Para Gustavo Pérez y Oneida González

Emboscada en algún sitio de la luz, la cámara de Gustavo los sigue a mediodía.Ya llegan. Un día y otro, mírenlos. A eso de la una vuelven en las carretas. Véanlos caminar, vean su nublada curva de cansancio y harapos. Come fatiga, dice Cintio. Lo natural -insiste-, es el fango, el sudor, el excremento. Atiendan, observen cómo avanzan sin reparar en el lente, de jolongo y resol hacia las casas mustias.Toda una estética en ese trayecto.Monótona o lo que quieras, pero estética al fin.

MEDIODÍA Y DÍSTICOS

Para Roberto Manzano

1- Tu ala mide la extensión de la tarde
paloma eterna

2- Murmullo de monte
hojerío
acude a mi canto

3- Multitud de verdes
de rojos
flecha azul del colibrí

4- Tú llegas en la ráfaga
en la transparencia que las copas mueve

5- Un cintilar de bestias
que baja por las piedras

6- Avispero
Espinas
Agua de cielo en el curujey

7- Rama seca
Nido
Cuenco de fiebre y libertad

8- Aves que en vuelo preguntan
Trinos que vienen por ti

TOCO TU MANO


Toco tu mano La palma abierta de
tu mano contra mi mano abierta Los
surcos sudorosos de tu mano apoyados en
los surcos largos y confusos de la mía Dicen
que el destino está en esos surcos Tu
destino
enfrentado a mi destino según los que
saben leer en esas líneas Son líneas
de carne que son líneas de tiempo Tu
tiempo
sudoroso ahora fundido a mi tiempo largo
y confuso Tu carne contra la mía
leída por quienes saben ver en la claridad
el tiempo de los otros El destino
deshojándose como un collar de vicarias
en las manos de una niña que no sabe leer
el tiempo en su mano Esa niña está
muerta Las vicarias son blancas
El tiempo deshojó en tus manos
las vicarias Tú eres esa niña deshojándose
en el tiempo Nuestros destinos ensartados
por las manos del tiempo El tiempo
hace blancas líneas en los pétalos de
las vicarias Las líneas de los pétalos
se confunden con las líneas del tiempo
cuando toco tu mano

 

MONÓLOGO DE NADIE

Mi Reino está en ninguna parte
Tal vez allí una mujer me espera
Cierto que puedo ser diestro con la palabra
y con el arco
y que clavé una estaca en el maligno ojo de
El Gigante
Mas sigo siendo Nadie
Como cualquier mortal soy vulnerable a la
música encantada
y en más de una ocasión
pedí que me amarraran a los mástiles y
taparan con cera mis oídos
Guardo una cicatriz y un secreto
Acaso el porquerizo me conoce

VIENDO LLOVER EN LA LISA

Los demás que no fui
los que pude haber sido
los ajenos
los otros
los que ya no seré
ahora mismo sin sol
¿son también de la lluvia?
¿qué flamboyanes miran?
¿dónde están esperándome?

BLANQUIZAL

Hasta esa suave colina
blanca en las afueras
hemos llevado
nuestros queridos seres
Hasta allí hemos subido
una y otra vez
y desde allí hemos vuelto
como de un patio íntimo y conocido
Sombreada esquina
donde nos reuniremos
y donde
acaso por un rato
somos los ausentes

DESHORAS

Este pacto que hago
a solas con la muerte
es mi vigilia

Me asiste
como ven
otra razón
por tanto
Nada digo
del entuerto que soy
Se independiza
mi haber querido ser
de mi ya sido

Duden
descrean de mí
y de la excusa que opongo
a mi tardanza
Aún el tiempo que perdí
me concierne

Soy ese
tramado devenir
que mis manos no saben
Yo me entiendo