
Tzvetan Todorov
(Sofía, Bulgaria, 1939)
Definición de lo fantástico*
[…] En un mundo que es el nuestro, el que
conocemos,sin diablos,sílfides,ni vampiros se
produce un acontecimiento imposible de
explicar por las leyes de ese mismo mundo
familiar. El que percibe el acontecimiento
debe optar por una de las dos soluciones
posibles: o bien se trata de una ilusión de los
sentidos,de un producto de la imaginación,y
las leyes del mundo siguen siendo lo que son,
o bien el acontecimiento se produjo realmente,
es parte integrante de la realidad, y entonces
esta realidad está por leyes que
desconocemos. O bien el diablo es una ilusión,
un ser imaginario,o bien existe realmente,
como los demás seres, con la diferencia de
que rara vez se lo encuentra.
Lo fantástico ocupa el tiempo de esta incertidumbre.
En cuanto se elige una de las dos
respuestas, se deja el terreno de lo fantástico
para entrar en un género vecino: lo extraño o
lo maravilloso. Lo fantástico es la vacilación
experimentada por un ser que no conoce
más que las leyes naturales, frente a un acontecimiento
aparentemente sobrenatural.
El concepto de fantástico se define pues
con relación a los de real e imaginario, y estos
últimos merecen algo más que una simple
mención.
Semejante definición,¿es,por lo menos,original?
La encontramos, si bien formulada de
manera diferente,a partir del siglo XIX.
El primero en enunciarla es el filósofo y místico
ruso Vladimir Soloviov: "En el verdadero
campo de lo fantástico,existe siempre la posibilidad
exterior y formal de una explicación
simple de los fenómenos, pero, al mismo
tiempo, esta explicación carece por completo
de probabilidad interna". Hay un fenómeno
extraño que puede ser explicado de dos
maneras, por tipos de causas naturales y
sobrenaturales.La posibilidad de vacilar entre
ambas crea el efecto fantástico.
Algunos años después, un autor inglés
especializado en historias de fantasmas,
Montague Rhodes James, repite casi los mismos
términos:"Es a veces necesario tener una
puerta de salida para una explicación natural,
pero tendría que agregar que esta puerta
debe ser lo bastante estrecha como para que
no pueda ser utilizada".Una vez más, dos son
las soluciones posibles.
Tenemos también un ejemplo alemán,
más reciente: "El héroe siente en forma continua
y perceptible la contradicción entre
los dos mundos,el de lo real y el de lo fantástico,
y él mismo se asombra ante las cosas
extraordinarias que lo rodean" (Olga
Reimann). Esta lista podría ser alargada
indefinidamente. Advirtamos, sin embargo,
una diferencia entre las dos primeras definiciones
y la tercera: en el primer caso, quien
vacila entre las dos posibilidades es el lector;
en el segundo, el personaje. Más adelante
volveremos a tratar este punto.
Hay que señalar, además, que si las definiciones
de lo fantástico aparecidas en recientes
trabajos de autores franceses no son
idénticas a la nuestra,tampoco la contradicen.
Sin detenernos demasiado, daremos algunos
ejemplos tomados de los textos "canónicos".
En Le conte fantastique en France, Castex afirma
que "Lo fantástico… se caracteriza… por
una intrusión brutal del misterio en el marco
de la vida real". Louis Vax, en El Arte y la
Literatura fantástica dice que "El relato fantástico…
nos presenta por lo general a hombres
que, como nosotros, habitan el mundo real
pero que de pronto, se encuentran ante lo
inexplicable". Roger Caillois, en Au coeur du
fantastique, afirma que "Todo lo fantástico es
una ruptura del orden reconocido, una irrupción
de lo inadmisible en el seno de la inalterable
legalidad cotidiana".Como vemos,estas
tres definiciones son, intencionalmente o no,
paráfrasis recíprocas: en todas aparece el
"misterio", o lo "inexplicable", lo "inadmisible",
que se introduce en la "vida real", o en el
"mundo real", o bien en "la inalterable legalidad
cotidiana". Estas definiciones se encuentran
globalmente incluidas en la que
proponían los primeros autores citados y que
implicaba ya la existencia de dos órdenes de
acontecimientos: los del mundo natural y los
del mundo sobrenatural.Pero la definición de
Soloviov,James,etc. señalaba además la posibilidad
de suministrar dos explicaciones del
acontecimiento sobrenatural y, por consiguiente,
el hecho de que alguien tuviese que
elegir entre ellas.Era pues más sugestiva,más
rica; la que propusimos derivaba de ellas.
Además,pone el énfasis en el carácter diferencial
de lo fantástico (como línea divisoria entre
lo extraño y lo maravilloso), en lugar de transformarlo
en una sustancia (como lo hacen
Castex,Caillois,etc.).En términos más generales,
es preciso decir que un género se define
siempre con relación a los géneros que le son
próximos.
*Fragmento del capítulo 2 de Introducción a la
literatura fantástica, de Tzvetan Todorov, publicado
por la Editorial Tiempo Contemporáneo,Argentina,
1972. |