II

b) El partido de la llama y el partido del cristal
Cristal y llama son para Calvino dos manifestaciones esenciales de la materia, fascinantes y sugerentes emblemas morales, filosóficos y gnoseológicos.(11) Con frecuencia, se siente atraído por el partido del cristal y busca encerrar lo contingente, aleatorio y fragmentario, en un diseño racional y geométrico –véase, a propósito, la estructura compositiva de libros como Le città invisibili (Las ciudades invisibles, 1972), Il castello dei destini incrociati (El castillo de los destinos cruzados, 1973), Se una notte d'inverno un viaggiatore (Si una noche de invierno un viajero, 1979). Pero luego advierte que ese orden,en apariencia tan sólido,sólo puede ser conjetural y provisional, debido a lo diverso, inestable y abierto a desarrollos no previsibles de los componentes que encierra. Para ilustrar esta persistente actitud calviniana en su percepción de la vida puede acudirse a su entusiasmo y conmoción cuando contempla, en un viaje que realizara a México, en una localidad cercana a Oaxaca, el llamado árbol del Tule, del que se dice que tiene más de dos mil años. Mide cuarenta metros de altura y cuarenta y dos de perímetro. El testimonio se recoge en el libro póstumo Collezione di sabbia (Colección de arena):

[…] me acerco al tronco, le doy vueltas para descubrir el secreto de una forma viviente que ofrece resistencia al tiempo. Y mi primera sensación es la de una ausencia de forma: es un monstruo que crece –se diría– sin ningún plan; el tronco es uno y múltiple, como ceñido por columnas de otros troncos menores que sobresalen adosados al mastodóntico fuste central,o se separan de él como si fueran raíces aéreas que caen de las ramas, cual anclas que aferran la tierra,cuando,en realidad,son proliferaciones de las raíces terrestres que crecen. El tronco parece unificar en su perímetro actual una larga historia de incertidumbres,geminaciones, desviaciones […].

¿Es a través de un caótico despilfarro de materia y de formas que el árbol logra hacerse de una forma y mantenerla? ¿Quiere decir que la transmisión de un sentido se garantiza mediante la falta de moderación en las manifestaciones, en la profusión al expresarse, en el arrojar hacia fuera,sea como sea? Por temperamento y educación siempre he estado convencido que solo cuenta y resiste lo que está concentrado hacia un fin. Ahora el árbol del Tule me desmiente, quiere convencerme de lo contrario.(12)

4.LITERATURA Y TECNOLOGÍA EN LA ERA POSTINDUSTRIAL

El asunto a que remite este epígrafe aparece tratado con detenimiento en uno de los ensayos medulares de Calvino: "Cibernetica e fantasmi. Appunti sulla narrativa come processo combinatorio" ("Cibernética y fantasmas. Apuntes sobre la narrativa como proceso combinatorio") de 1967. Es un período en que el autor italiano se siente solicitado por los estímulos que provienen de los ambientes académicos,teóricos y literarios franceses, en particular, pero también de otras escuelas europeas y norteamericanas (Canadá incluido). Es decir,por el estructuralismo, la semiología, la estética de la recepción,el post-estructuralismo,y en lo que concierne a la literatura de ficción,por la práctica del grupo Oulipo,al que se adhiere. Este diálogo o aprendizaje se traduce,dicho en muy pobres palabras,en la convicción de que escribir es activar procedimientos combinatorios entre operaciones lógico-lingüísticas y sintáctico- retóricas; entre signos culturales; entre términos que se alían, permutan o excluyen para producir una sarta de líneas negras sobre el blanco de la página. Vendría a ser la realización moderna del ars combinatoria del monje catalán y medieval Raimundo Lullio, pues la literatura, en la era ultramoderna, podría beneficiarse de la tecnología y de los cerebros electrónicos "cuyo ábaco de solo dos cifras permite cálculos instantáneos de una complejidad inexpugnable para los cerebros humanos".(13) He aquí la significativa mutación que Calvino advierte:

En el lugar de aquella nube cambiante que llevábamos en la cabeza hasta ayer, y cuyo adensarse y esfumarse tratábamos de comprender describiendo impalpables estados sicológicos, ambiguos paisajes anímicos… en lugar de todo esto sentimos hoy el velocísimo tránsito de señales sobre los intrincados circuitos que unen los relés, los diodos, los transistores, de los que está atestada nuestra bóveda craneal. (14)

De ahí a la muerte del autor va un solo paso, y Calvino se suma al rito funerario. En lo adelante, la máquina podría encargarse de desempeñar las funciones que el finado cubriera hasta su deceso.

Desde luego, esta euforia que parece embargar al autor italiano tiene mucho de juego y de ironía. Bien sabe que las cosas no son tan simples, y su argumentación, fluida, pero llena de incisos y de preguntas implícitas y explícitas, queda abierta y susceptible de un futuro desarrollo.(15) Porque, a pesar de todo,sabe que los fantasmas siguen habitando nuestras casas. De modo que estas son algunas de sus conclusiones:

La fuerza de la literatura moderna está en su propósito de dar la palabra a todo lo que en el inconsciente social e individual no ha sido expresado todavía: este es el desafío que continuamente lanza. Mientras más iluminadas y prósperas están nuestras casas,más las rondan los fantasmas; los sueños del progreso y de la racionalidad son visitados por íncubos.(16)

La máquina literaria puede efectuar todas las permutaciones posibles en un material dado pero el resultado poético será el efecto particular de una de estas permutaciones en el hombre dotado de una conciencia y de un inconsciente, es decir,en el hombre empírico e histórico; será el shock que se produce,porque alrededor de la máquina escribiente están ocultos los fantasmas del individuo y de la sociedad.(17)

5.UTOPÍA Y ESCEPTICISMO

El camino que conduce de uno de estos términos al otro es asumido por la cosmovisión calviniana desde una actitud de "perplejidad sistemática". Así es calificada en la "Presentación" del libro de ensayos a que hemos venido haciendo referencia, esto es Una pietra sopra (Punto y aparte).

Perplejidad sistemática y creciente,que no excluye, sin embargo, las contaminaciones: la utopía en Calvino suele autovacunarse con el escepticismo,y este busca escapar de sí planteándose nuevos y futuros proyectos. En las antípodas de su recorrido vital e intelectual, como dos emblemas extremos de estas actitudes,se sitúan dos de sus personajes emblemáticos,separados,asimismo,por el tiempo que va del autor novel al escritor consagrado. Ellos son el comisario Kim, de El sendero de los nidos de araña de 1947,y el señor Palomar, del libro homónimo publicado en 1983. El futuro,para el primero, se dibujaba como el escenario de la plena realización de una filosofía de la historia que lo alentaba en su lucha –filosofía demasiado seductora y perfecta, sin embargo, como para encarnar en un topos tangible, su pasado, para el segundo, visto desde el firme terreno de una realidad que sólo le concede evitar lo peor, se torna cada vez más lejano e incomprensible, como distante le resulta esa utopía concebida por los anhelos de su juventud. El camino es delineado con pulso firme por el severo autor de la aludida "Presentación":

La ambición juvenil que me sirvió de impulso fue la del proyecto de construcción de una nueva literatura que, a su vez, sirviese a la construcción de una nueva sociedad. Cuáles correcciones y transformaciones fueron sufriendo estas expectativas se irán manifestando en la sucesión de los textos aquí reunidos. Lo cierto es que el mundo que hoy tengo ante mi vista no podría ser más opuesto a la imagen que aquellas buenas intenciones constructivas proyectaban sobre el futuro. La sociedad se manifiesta como colapso, como quiebra, como gangrena (o, en sus apariencias menos catastróficas, como vida al día); y la literatura sobrevive dispersa en las grietas o en las inconexiones, como conciencia de que ningún derrumbe será tan definitivo como para excluir otros derrumbes.(18)

6.HUMANISMO (A PESAR DE TODO)

La identidad de Calvino-escritor se funda en el cambio: "…es un autor que cambia mucho de un libro a otro. Justamente por estos cambios se le reconoce",(19) se lee en la auto alusión que hace en su novela Si una noche de invierno un viajero (1979). Esta mutabilidad no sólo es perceptible en los dominios de la ficción sino también en sus convicciones relativas al devenir de la modernidad, que pueden concretarse en una visión positiva y pragmática,o en una ofuscación sombría, con todos los matices que van de uno a otro extremo. Estos cambios de humor vuelven polifacética su identidad intelectual. Así pues, si el mundo se le vuelve cada vez más incomprensible e inatrapable, contra todas las previsiones, no depone las armas. Siempre lúcido, y más aún si está sereno, encuentra nuevas defensas y nuevos bríos. De modo que, en una de sus más bellas páginas nos ofrece un muy atendible y práctico consejo:

El infierno de los seres vivientes no es algo que será; si existe uno, está ya aquí, el infierno en que vivimos todos los días,que formamos estando juntos. Existen dos maneras para no padecerlo. La primera resulta fácil para muchos: aceptar el infierno y formar parte de él hasta el extremo de no verlo ya. La segunda es riesgosa, exige atención y aprendizaje perennes: buscar y saber reconocer quién y qué cosa, en medio del infierno, no lo es, y hacer que dure, y abrirle espacio. (20)

Si el camino hacia una historia redentora ha conducido a un laberinto en el que no se encuentra la salida; si la que se creía firme identidad del autor se disuelve en la pluralidad de textos que concurren en toda obra, se las arregla Calvino, no obstante, para que el humanismo –valor de vieja y probada prosapia– perviva. Es el lector,nos dice,quien opera la resurrección perenne de la literatura. La moral, el compromiso, el impulso para la acción, alientan en las obras porque son las expectativas del lector las que los hacen vivir, aun cuando su autor no pretendiera proponer esa moral, ese compromiso y ese obrar. Como se afirma en Si una noche de invierno un viajero: "El universo se expresará a sí mismo mientras alguien pueda decir:‘Yo leo, luego él escribe’". (21)

Es, tal vez, esta convicción –antigua en su poética y libre de menoscabos y escepticismos– la que animó a este heredero de Ariosto a legarnos lo que la vida quiso que fuera su último reto, esto es, romper lanzas a favor de la pervivencia de la literatura en un milenio que ya no es sólo futuro. La frase inaugural de sus Propuestas para el próximo milenio, vista en esta perspectiva, adquiere valor testamentario: "Mi fe en el futuro de la literatura consiste en saber que hay cosas que solo la literatura puede ofrecer con sus medios específicos".22 Una de ellas es su vínculo indisoluble y generoso con el lector: con nuestros temores, nuestras certezas, nuestros anhelos. Por eso,veinticinco años después que nos dejara, seguimos sintiendo tan próxima su obra: leve, mercurial, exacta, nítida, múltiple, consistente.

(1) Ítalo Calvino: "Il midollo del leone", Una pietra sopra. Discorsi di letteratura e società,Einaudi, Torino,1980,p.12. Todas las traducciones de los fragmentos citados son de la autora.
(2) ———:"El hecho histórico y la imaginación en la novela". Antologado por Helio Orovio, Las dos mitades de Calvino,Editoriales Unión-Arte y Literatura,p.67.
(3) ———: "Nota 1960", I nostri antenati, Arnoldo Mondadori Editore,Milano,1991.
(4) ———: Orlando furioso di Ludovico Ariosto raccontato da Italo Calvino (Orlando furioso de Ludovico Ariosto contado por Italo Calvino),Einaudi,Torino,1970.
(5) ———:"Tre correnti del romanzo italiano", Una pietra sopra..., ed.cit.,p.57.
(6)———:"La sfida al labirinto", Una pietra sopra...,ed.cit.,p.96.
(7) Ibídem,p.97.
(8) Ítalo Calvino: "Molteplicità", Lezioni americane. Sei proposte per il prossimo millennio,Garzanti,1988,p.110.
(9) Ibídem,p.113.
(10) Ídem,p.113.
(11) Cf. Ítalo Calvino: "Esatezza",Lezioni americane...,ed.cit.p.70.
(12) ———: "La forma dell'albero", Collezione di sabbia, Garzanti,1984,pp.194,195.
(13)———:"Cibernetica e fantasmi (Appunti sulla narrativa come processo combinatorio)", Una pietra sopra..., ed.cit.,p.168.
(14) Ibídem,p.168.
(15) En el artículo "La macchina spasmodica" de 1969-1970 (recogido luego en Una pietra sopra…) responde a algunas objeciones que se le hacen al respecto y matiza algunos de sus juicios.
(16) Ítalo Calvino: "Cibernetica e fantasmi (Appunti sulla narrativa come processo combinatorio),ob.cit.,p.175.
(17) Ibídem,p 177.
(18) Ítalo Calvino: "Presentazione",Una pietra sopra...,ed.cit.,p.VII.
(19) ———:Se una notte d'inverno un viaggiatore, Einaudi, 1983,p.9.
(20)———:Le città invisibili, Oscar Mondadori,1993,p.164.
(21) ———:Se una note d'inverno un viaggiatore,ed.cit., p. 196.
(22) ———: "Nota preliminar", Lezioni americane..., ed.cit.