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ÍTALO CALVINO ANTE SEIS RETOS DE FINES DEL MILENIO
Mayerín Bello
A Calvino le sorprende la muerte en
1985,cuando escribía las que solía llamar Lecciones americanas y que llevan
por subtítulo Seis propuestas para
el próximo milenio. Se trata de las conferencias
que debía dictar en la Universidad de
Harvard, en el marco de las Charles Eliot Norton
Poetry Lectures del curso académico 1985-1986.
Tenía listas cinco y escribiría la sexta en Estados
Unidos. Su esposa, Esther Calvino, se encargó de
publicarlas en 1988.\
Como es conocido,en estas Lecciones se reflexiona
sobre aquellos valores que le permitirían a la
literatura competir con otras seducciones audiovisuales
y seguir gozando de sus prerrogativas. Estas
propuestas se concretan en la levedad, la rapidez,
la exactitud, la visibilidad, la multiplicidad, la consistencia.
Calvino sigue el curso que estos valores han
diseñado a lo largo de la historia de la literatura,
sobre todo occidental, en el que inserta su propia
creación,y pudiérase decir que lo hace exhibiendo
esas mismas propuestas por las que aboga. Es un
libro hermoso, profundamente humanista, luminoso.
Pero no será sobre él –aunque a él se aluda
ocasionalmente– que versarán estas líneas.LasSeis
propuestas constituyen un punto de llegada y se
proyectan al futuro. En cambio, los seis retos a los
que se quiere aquí aludir las preceden,y representan
las diferentes pruebas a las que tuvo que
enfrentarse Calvino en su carrera como intelectual
en perpetuo diálogo con su época.Esta época es la
de un mundo moderno y posmoderno en el que
todo lo sólido, cada vez más rápidamente, se desvanece
en el aire para adquirir de inmediato nuevas
consistencias provisionales.
He aquí seis problemáticas que terminaron convirtiéndose
en desafíos:
1. Literatura y compromiso político.
2. Compromiso versus institucionalización. Hacia
lo fantástico.
3. El sujeto y el mundo:gnoseología del escritor.
a) El saber como multiplicidad:la imagen cósmica.
b) El partido de la llama y el partido del cristal.
4. Literatura y tecnología en la era postindustrial.
5. Utopía y escepticismo.
6. Humanismo (a pesar de todo).
1. LITERATURA Y COMPROMISO POLÍTICO
La contribución de Ítalo Calvino a la lucha antifascista
se manifestó,en primer término, con su activa
participación en la contienda como el partigiano Santiago,nombre de guerra que recordaba su suelo
natal, Santiago de las Vegas, localidad cubana. Esa
experiencia deja su huella en los relatos de temática
guerrillera, los primeros que escribe, y en la novela
que lo situaría como figura de referencia dentro de
la literatura de la inmediata posguerra:Il sentiero dei
nidi di ragno (El sendero de los nidos de araña),publicada
en 1947. La energía y el entusiasmo que acompañaban
su compromiso político van a perdurar en
los siguientes lustros y serán declarados en escritos
diversos. Valga como ejemplo la convicción que
expresaba en una conferencia de 1955, "Il midollo
del leone" ("La médula del león"), luego publicada
como artículo:
Consideramos que el empeño político,el tomar
partido, el compromiso, es, más que deber,
necesidad natural del escritor de hoy, y más
que del escritor,del hombre moderno. Nuestra
época no se puede comprender estando au
dessus de la mêlée sino al contrario: se la comprende
mejor en la medida en que más se participa
en ella y se sitúa uno en la línea del
fuego.(1)
Esta línea del fuego, sin embargo, va perdiendo
poco a poco su carácter de trinchera,al menos de
aquella trinchera desde la que era fácil discernir el
enemigo a combatir. La sociedad de la posguerra,
luego de la importante fase neorrealista que va a
dar frutos tan significativos en el cine, se va
encaminando por vías múltiples (en política, en
literatura y en desempeños culturales), se va institucionalizando.
"A la atmósfera de entusiasmo
popular de los primeros tiempos de la posguerra,
siguieron la tensión y los dilemas de la guerra fría y
luego la euforia y las contradicciones del neocapitalismo",
(2) dirá el propio Calvino, quien se siente
lleno de energías pero siente también que la realidad
que tiene ante sus ojos no le resulta tan estimulante
como antaño para dar rienda suelta al
potencial aventurero, al ímpetu de superar pruebas,
que hasta ahora lo ha animado y todavía lo
alienta. He aquí el segundo reto a que se quiere
aludir.
2.COMPROMISO VERSUS
INSTITUCIONALIZACIÓN.
HACIA LO FANTÁSTICO
A dicha encrucijada se refiere Ítalo Calvino en
varios de sus escritos,como sucede con la Nota de
1960,(3) donde explica por qué su opción por la literatura
fantástica, y que funciona como postfacio
de su libro I nostri antenati (Nuestros antepasados),
título englobador de los tres volúmenes que ha
publicado en los años cincuenta: Il visconte dimezzato
(El vizconde demediado, 1952), Il barone rampante
(El barón rampante, 1957), Il cavaliere
inesistente (El caballero inexistente, 1959). Ello no
excluye que alterne esta tendencia "fantástica" con
relatos de carácter realista, referidos, sobre todo, a
la vida ciudadana de la Italia de esa década, y con
su dedicación al debate político y cultural. Este
activismo intelectual queda plasmado en su libro
de ensayos Una pietra sopra.Discorsi di letteratura e
società (traducido al español como Punto y aparte).
El primero de los trabajos que se incluye es de
1955 y el último de 1978. Aquí, en un artículo
como "Tre correnti del romanzo italiano d'oggi"
("Tres corrientes de la novela italiana de hoy"), se
ratifica la apertura de su poética a soluciones estilísticas
y procedimientos que lo vinculan con la
más genuina tradición de la literatura maravillosa y
aventurera, como lo prueba su devoción por la
obra de Ludovico Ariosto, a quien dedicará todo
un volumen.(4) El siguiente juicio es indicador de la
dirección que tomará su escritura de ficción y de
las expectativas presentes en su horizonte cultural:
De todos los poetas de nuestra tradición,el que
siento más cercano y al mismo tiempo oscuramente
fascinante es Ludovico Ariosto,y no me
canso nunca de releerlo […].
¿Es evasión mi amor por Ariosto? No, él nos
enseña cómo la inteligencia vive también, y
sobre todo, de fantasía, de ironía, del cuidado
de las formas;cómo ninguna de estas dotes es
un fin en sí misma sino cómo pueden ellas formar
parte de una concepción del mundo,
cómo pueden servir para valorar mejor las virtudes
y los vicios humanos. Son todas lecciones
actuales,necesarias hoy, en la época de los
cerebros electrónicos y de los vuelos espaciales.
Es una energía proyectada hacia el porvenir,
estoy seguro,no hacia el pasado,la que mueve
a Orlando, Angélica, Ruggiero, Bradamante,
Astolfo…(5)
3.EL SUJETO Y EL MUNDO:
GNOSEOLOGÍA DEL ESCRITOR
a) El saber como multiplicidad:la imagen cósmica Fantasía,ironía,atención al cuidado del estilo no
son, pues, dotes accesorias, sino parte esencial de
una concepción del mundo fundada en un perpetuo
diálogo con el universo, con la sociedad y con
sus semejantes,en un contexto siempre mutable y
provocador –para bien o para mal. Ese diálogo,
desde luego, hay que entenderlo de manera diacrónica,
pero termina por asentarse en una serie de
convicciones y en perpetuas interrogantes. Así,
en un ensayo de 1962, "La sfida al laberinto"
("El desafío al laberinto"), llamaba a no conformarse
con ninguna solución simplificadora de la complejidad
del mundo, que asumía, a su juicio, la
forma de un laberinto gnoseológico-cultural. La
tarea de la literatura sería,entonces,"definir la actitud
mejor para encontrar la salida, aun cuando
esta salida no sea más que el paso de un laberinto
a otro".(6) El activismo y las energías antes aludidos
se encaminarían, entonces, a desafiar la complejidad
del mundo y a ofrecer en la literatura "una
imagen cósmica […],es decir,al nivel de los planos
del conocimiento que el desarrollo histórico ha ido
gestando".(7) Esta convicción de 1962 alcanzará su
madurez en la conferencia titulada "Molteplicità"
("Multiplicidad") de las Seis propuestas para el próximo
milenio:
Desde que la ciencia desconfía de las explicaciones
generales y de las soluciones que no
sean sectoriales y especializadas, el gran
desafío para la literatura es poder integrar los
diversos saberes y los diversos códigos en una
visión del mundo múltiple y llena de matices.(8)
[…]
El conocimiento como multiplicidad es el
hilo que une las obras mayores,tanto de lo que
es llamado modernismo como de lo que es llamado
posmodernismo, un hilo que -más allá
de todas las etiquetas- quisiera continuara
desarrollándose en el próximo milenio.(9)
[...]
los libros modernos que más amamos nacen
de la confluencia y el choque de la multiplicidad
de métodos interpretativos, de modos de pensar,
de estilos. Aun cuando el diseño general
haya sido minuciosamente proyectado, lo que
cuenta no es su realización en una figura armoniosa
sino la fuerza centrífuga que se libera de él,
la pluralidad de lenguajes como garantía de una
verdad imparcial.(10)
Es, justamente, esa tensión entre la armonía y el
desorden que ella encierra lo que define el otro
aspecto de la gnoseología calviniana que se quisiera
destacar.
Continua...
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