Las calmas aparentes

Próximamente verá la luz el poemario Las calmas aparentes (Ediciones Orto, 2011), del poeta manzanillero Alejandro Ponce. Sobre este libro, que obtuvo el Premio Manuel Navarro Luna en 2007, ha dicho Sigfredo Ariel: "Nada tiene de calmo el paisaje de esta poesía; filtrada por un voluntarioso cristal que media entre la mirada de Alejandro Ponce –planos que no sabremos nunca si forman parte de la memoria personal, la realidad o la alucinación histórica–, y lo que pretende referir el poeta: conducirnos por un filtro de contraste, de enfoque, de cercanía o lejanía de sucesos y personas; cristal que es también lenguaje vasto, culto, agarrado con mano dura, a veces demasiado dura."

Alejandro Ponce

Alejandro Ponce, poeta y editor, ha obtenido premios en concursos nacionales e internacionales entre los que se destacan el Premio de Poesía Manuel Navarro Luna en 2001 y 2007, el Premio Internacional de Poesía Nosside-Caribe en 2003, el Premio Dador en 2004, la Beca de Creación Prometeo en 2008 y Premio Alcorta de Poesía en 2008. Ha publicado Oscuros de fuego (1992) y Ius potliminii (2002).


EL JOROCÓN / SÚPER JEEP 4X4

a la memoria de Cario Borbolla

En los corredores de lo que hace ya algunos         
           años son las ruinas del hotel Edén han     
           colocado sorpresivamente sin             
          contar con nadie un Órgano             
          Oriental
Para que los ebrios y los locos del parque             
                    comunal nos encontremos a
gusto bien     entretenidos y
controlados han puesto la misteriosa
máquina de aire

En la tarde de Londres     año de 1969    
espero         instalado cómodamente
en mi banqueta           escondido detrás del
magnífico drum      
          la orden que desde el proscenio
acribillado por la luz de los spot lights      me         
                    hará el bueno de jimmy para
que              arranque a dar palos
sobre la            transparencia de los parches

A las ruinas del corredor de lo que en otro
tiempo fue el hotel Edén      en compleja
 paridad buscando que suene bien la música
 molida     hemos sido convocados     todos
 negritos y blanquitos
a bailar el cadencioso Son

Welcome to woodstock generation /
3 días de amor, paz y música
parece hablan los lumínicos desde las
avenidas "Bienvenidos..." y nos gritan con ira
los fans amontonados a ambos lados de la
vía pública
"...los esperábamos..."
y nosotros pegamos las narices al vidrio del
ómnibus asentimos como animalitos
cordiales / felices como si esta fuera la
última vez que tocamos juntos

Ahora voy y regreso        me aventuro
comentan que soy pésimo instrumentista        
que
ejecuto el tema con los antebrazos
"es como si repartiera palos con todo el
cuerpo"        dicen que no parto las muñecas      
que sólo soy john bonham un desperdicio y
en Moby Dick me ensaño con rencor /
alevosía usando las manos
como un martillo neumático
Comentan asombrados que soy el fabuloso
        martillo
neumático        el hombre bala / si acercas el
rostro te lo haré añicos con el molinete de         
mis baquetas
Puedes asegurarlo

Por aquí andan mis asuntos     suelo/sueño
estar en Londres y en silencio mostrarme
como un miserable sin amparo mientras los
ebrios y los locos observan el modo en que
cruza sobre el escenario el trasnochado
fantasma de Cario Borbolla y ya no estoy
pegando mi nariz a los vidrios del ómnibus
ni tengo luces de spot lights lloviendo sobre
el entarimado ya el público no grita por mi
ejecución no me saluda nadie a la puerta de
los camerinos ni a la salida de los enormes
stadiums las muchachas me despiden con
gladiolos

Ahora estoy de pie delante de todo el
 mundo y siento que anochece      me cuidan         
            las ruinas del Edén
me protegen las sombras imprecisas de los
bailadores

Al amanecer el ruido del fuelle me dirá que
debo seguir con mi martillo neumático
repartiendo palos sobre el cuero de los
         tímpanos.

LA ARDILLA ZAPADORA Y YO (EN REICHSTAG)

Para Edel Morales

Ahora hay una bandera sobre mí
en Spoon River. ¡Una bandera!
¡Una bandera!
Edgar Lee Masters


¿Será como tener el trapo purpurino a             
           media asta
como hablar de la rubia lecherita koljozciana
de los planes quinquenales        de lenin y
de los soldaditos moviéndose en plena
libertad
allá abajo?
¿Será como si no sucediera nada/
evidentemente arbitrario?

En número absoluto
olvidamos a los francotiradores
al sector de fuego y a los héroes
mientras en Rusia        hermanado con los
rusos
murió el pobre Mikhail Petrovich Minin,
y no lo llegamos a conocer
El bosque agotado no lo resiste en peso
no salta en la sombra una ardilla zapadora
ni en be de vaca
cruzan los cielos de Moscú
/de la Plaza Roja/
enormes cisnes con sus cuellos negrísimos
como agradeciendo en la oblación
la hombradía del sargento
Murió el explorador
el portaestandarte
el sargentico siempre en primera fila de
bolshoi
–y en la isla-Cuba los periódicos no lo
recuerdan:
nadie sabe nada y ahora es cuando...–

Uno procura hallarlo en los libros de textos
en la voz que cuece el discurso y no lo
nombra
en la Uamita al combatiente desconocido
en el tic & tac / TIC & TAC
del artefacto crono-tópico
Pasa como ánima Mikhail        el joven
y aún existe en laberinto Reichstag
persiguiendo (detrás de/a:) goebbels
con una granada antitanque en cada ojo
en pos de hijoeputas feroces y SS
con el trapo rojo que le sembraron en el
tórax
la misma tela que remendaran con hábiles
manos
en lo profundo de la manigua oriental
mis mambisitas
Se levanta Minin con el trémulo estandarte
que lució Céspedes en montes de Las Mercedes

Al sargento en nada nos lo recuerda
el calzado soviético
la luz y el silencio consecuente de otros
pueblitos
la historia oficial        unos decretos
Menos lo recuerdan
m. kantaria
parado en el suelo de su aldea georgiana
m. yegórov
héroe de la grande guerra patria
posando para la eternidad amarilla del
politburó
Ya Mikhail Petrovich Minin acabó,
viejo y triste
...joven y triste       acabó       victimario y
víctima
de la estrada:       planta baja       piso
segundo...
...azotea
cuando en la corona de Germania
de bronce de Reichstag
encajó la banderola roja
y es como si ahora me hablaran sin parar
de las alegres lecheritas koljozcianas
o de lenin hermoso
de la sombra con que nos roen los años
de la cerrazón donde roe la ardilla zapadora
y de los torpes patos salvajes que no
planean ya
en la be de la vaca
ni en aquel sonsonete menos práctico
sobre plaza roja
sabiendo que un gremio
es siempre como para asustarnos:
y así como para que nada nos lo recuerde.

COPRÓFAGOS

para Jorge Betancourt Quintana
y José Luis Serrano

Mientras buscábamos con desespero
el firme del turquino
referiste inaudible o cuasi
que las jutías congas y/o los monos
cuando se le truecan nulas
las fuentes de alimento
asumen nutrirse de sus propias heces
Recuerdo que en tu brevedad aclaraste
que heces y mierda no eran la misma cosa:
("Se le llama mierda, única y exclusivamente, al
excremento humano.")
No quedó más alternativa que seguir en
silencio
En el silencio
nutriéndonos de los ruidos de la
sierra/monte
de las luces de los cocuyos que empezaban
a salir delante de la noche prematura
Orientándonos cual un pobre hombrecillo
eskimaw
por el rastro de heces testadas hasta el oso
polar
El resto de la historia no amerita
importancia
–contiene más de mierda que de heces–
"Toda la familia de los conejos por tener
un sistema digestivo demasiado simple
está obligada a mantener hábitos
de alimentación coprófagos"
referiste inaudible o cuasi
mientras buscábamos con desespero
debajo de la noche idumea
el firme del pico real del turquino.

PIARA

(J. M. Poveda)

Parecida al tacto que no cesa
será mientras intente verla
un bulto en lontananza
Nunca dispersa hacia el muro
y siempre en contra del suelo
y del puente que pretende achicarla
La viví desde el bazar del fondo
sostenido en la altura del tabique
igual a una viga más ante el avance
¿cuál es José Manuel tú/ cuántos
rostros contiene una piara sabes?
¿cuántos pares de ojos monoformes?
¿cuántas
lucecitas sobre el puente que
ansias achicarla?
Parecida al tacto que no cesa (parricida)
a los en otro tiempo días gloriosos
será el mismo bulto en lontananza
dispersa por el muro
cruzando el pequeño puente que la achica
como una extraña masa viva
que años y años sacrifico para sobrevivir
a costa de la frase suntuosa
a costa de la nulidad del nombre
¿sabes tú José Manuel cuántos rostros
contiene...?
Ya no tan distantes me esperan
y no son ni ciegos   ni unánimes    ni rebaños
Es la piara José Manuel
la piara que avistamos en lontananza.
 
CONTRA LOS CUBANS SUGAR KINGS

a la memoria de Carlos Manuel Ponce

El manager abrirá el primer juego con su
estrella del box, el zurdo Ponce, que el
domingo pasado rindió una muy brillante
labor dejando en tres hits a sus rivales
aunque cargó con la derrota.
De Orientación de Manzanillo (Diario
Independiente)

No es recomendable la irritación
no es recomendable detenerse
a escarbar en el pasado
Si naciste para gozar de otras verdades/
otras circunstancias no deben alimentar tu
débito

En el Centro de Detallistas nadie recomienda
alcanzar con miedo la sombra de los álamos
nadie correr hacia el vórtice de la tarde vacía
En el más bien enorme stadium sin gradas
nadie recomienda...
Cuando sobre la lomita de lanzar
de espaldas al mar de las antillas
inicia la indescifrable maniobra el zurdo
Ponce
Era como por diciembre días antes de la
navidad
y las muchachas exhiben incómodos
swatters/
cuellos de tortugas/
sayas circulares
que siempre se abren cual platillos
mientras se bifurca la danza de los cuerpos y
se sueñan los largos compases
de Hasta luego cocodrilo y La engañadora

Entiendo que todo eso pasó
pero aquí nadie recomienda...

Será un poco/(unos días)
antes de la natividad de Jesús
Será contra los Cubans Sugar Kings
y las bellas muchachas
contra los incómodos swatters cuellos de
tortugas
y las sayas abiertas como platillos voladores
contra bill haley & his comets
y la orquesta de enrique jorrín
contra el zurdo Ponce
que otra vez apela a la endemoniada curva
y no poncha.