Los medios de comunicación nunca han sido tan influyentes a la hora de determinar el curso de la guerra como durante la Intifada de Al-Aqsa, la cual, por lo que respecta a los medios de comunicación occidentales, se ha convertido principalmente en una batalla de imágenes e ideas.
Proponemos en estas páginas algunos temas posibles para el debate en torno de la cuestión: «Principios y valores de la nueva sociedad». No se trata de axiomas, sino de hipótesis de trabajo y sugestiones para la reflexión.
Contra estos gigantes de poderío ilimitado y fauces insaciables, contra estos cíclopes del capitalismo, voraces y despiadados, ¿qué pueden hacer los humildes trovadores cubanos, los guaracheros invencibles que solamente cuentan con sus sencillas guitarras, su talento y su simpatía? Continuar expandiendo su mensaje amistoso y sensible, su sabor espontáneo y libre, su magia inextinguible.
La esperanza es una de las tres virtudes teologales, junto a la fe y al amor. Rima con confianza, término que deriva de fe: quien cree, espera; y quien espera, cree.
Sin bombos ni platillos por parte de aquellos que durante la Guerra Fría lo exaltaron como si fuera un dios de las letras, se están cumpliendo cien años del nacimiento del inglés George Orwell, el ingente crítico del Estado soviético y también del fascismo, cuya sublime obsesión fue transformar en arte la literatura política.
Eran los tiempos de la Santa Inquisición. Tiempos de nunca acabar. En España, la Inquisición duró tres siglos y medio. La herejía de la diversidad, en todas sus formas, fue condenada a suplicio o muerte en varios lugares de Europa y de América. Muchos homosexuales, hombres y mujeres, fueron quemados vivos. La hoguera los redujo a cenizas «para que de ellos no haya memoria».