Al parecer hay una sexta revolución tecnológica en marcha. Pero como siempre pasa, las revoluciones tecnológicas no ocurren de la nada, no aparecen caídas del cielo.
Desde Krakatoa llegaban ruidos muy intensos y había frecuentes descargas eléctricas. La tensión eléctrica aumentaba en el aire.
El hecho de la concentricidad de algunos cráteres marcianos y también lunares, despertó la curiosidad de los científicos y de los cazadores de mitos y señales, que vieron en este hecho algo más que una simple coincidencia o un fenómeno natural que aparecía como reflejo de leyes, hasta ahora desconocidas por nosotros.