Eso que diversos críticos han llamado "explosión temática", puede considerarse una especificidad de la narrativa de los 80 y los 90, en sus dos promociones cabeceras. No ha de olvidarse que, aunque también convulsos socialmente, los años 60 y 70 (estos últimos, como se ha dicho en muchos trabajos críticos, caldo de cultivo de formación de la promoción del 80), no sufrieron los intensos y continuados cambios bruscos de la conciencia social universal que sí se manifestaron en las décadas del 80 y 90 debido a esas vueltas de rueca, también intensas, continuadas y bruscas (siempre en forma de rupturas traumáticas) del contexto político y social internacional.