
Cierto infierno dantesco nos espera a las puertas de este relato.

Una historia de amor y de belleza.
¿Cómo luce un caníbal? ¿Qué imagen del infierno ofrece aquel que ha roto la última frontera de la especie?

...el testimonio de la memoria que nos aplasta.
En algún lugar del espacio, cuando ya no se pulsen otras cuerdas ni estallen otras novas, se seguirá hablando del amor y de la pérdida.

El horror de la mariposa, de la transformación, son alicientes para continuar hacia adelante.

La figura del hijo es el eje central que mueve las decisiones de la madre y que, de cierta forma, conduce la trama a través de la sucesión de la historia.

Una mujer puede llamarse Mabei y ser un personaje, como en este relato, como en cualquier otro rincón de la verdad que atraviese los sentidos de la ficción.
Esta es la metáfora del cuento: comienzo y fin no importan, todo se recicla, todo es material para la reinvención, la historia está condenada a repetirse.