Isabel Allende es una de las escritoras latinoamericanas de mayor éxito en la actualidad.
Quien revise la prensa de buena parte de la primera mitad del siglo XX hallará con frecuencia la firma de Rafael Suárez Solís.
El español Camilo José Cela, Premio Nobel de Literatura en 1989, vino a La Habana en enero de 1965 como jurado del Concurso Casa de las Américas.
El asesinato en La Habana del joven periodista ecuatoriano Carlos Bastidas, a más de medio siglo del suceso, continúa siendo una prueba tangible de las escasas garantías para la vida existentes en Cuba durante los últimos meses del régimen del dictador Fulgencio Batista.
El escritor español Francisco Ayala vivió 103 años (1906-2009). Ello, por sí solo, es noticia. Pero lo es más el hecho de que mereció los premios literarios más importantes en lengua española, a saber, el Cervantes, en 1991, y el Príncipe de Asturias de las Letras, en 1998.


“Con la llegada de Jacinto Benavente a La Habana, puede decirse que entra por nuestras puertas todo el prestigio y significación del teatro español contemporáneo” escribía un crítico literario del Diario de La Marina.
Aunque muy asociada a la vida y quehacer del filósofo Jean Paul Sartre, Simone de Beauvoir es por sí misma y en sí misma una personalidad de profunda huella en el panorama cultural de las letras francesas del siglo XX y en el movimiento feminista europeo.
Max Aub llegó a la capital cubana en el mes de enero de 1968, invitado al Congreso Cultural de La Habana, y a prestar su colaboración como jurado del Premio Casa de las Américas. Arribaba procedente de México, donde residía, y lo acompañaba su esposa.
Salvador Díaz Mirón es uno de los poetas mexicanos más leídos de los primeros decenios del siglo XX. Sin embargo, es asunto olvidado que en Cuba, donde mucho se le admiró, transcurrió parte de su vida.