
A partir del teatro bufo y respondiendo a nuevas condiciones históricas y culturales, a principios del siglo XX surgió otra forma más elaborada de la comedia autóctona, llamada en principio “teatro cubano”, pero que, a la larga, tomaría su definitivo nombre: teatro vernáculo.
En Cuba tenemos al menos un ejemplo de un buen escritor, Juan Ángel Cardi, conocedor por demás de hechos relevantes de nuestra historia y del comportamiento criticable de ciertos individuos, quien usó también las técnicas de redacción humorística para presentar los hechos en forma jocosa.

Creo haber encontrado en los cuentos de una de las fundadoras del semanario Palante, Évora Tamayo Maillo (Bayamo, 1941), un toque femenino que tan grato resulta a sus lectores y, también a sus lectoras...
Quien escribe Ciencia Ficción debe apelar a conocimientos científicos para dar una explicación coherente a lo que aún es desconocido.
Cuenta la leyenda que un buen día llegó a uno de nuestros órganos de prensa un caminante con su primer artículo humorístico y éste gustó mucho a la redacción. Cuando le confirmaron que iban a publicarlo, le solicitaron su seudónimo literario.
Guillermo Lagarde, nacido en 1915, desde los 23 años se dedicó al periodismo. En 1970 comenzó a publicar en el diario Juventud Rebelde la sección Desapolillando archivos donde, en una serie de estampas costumbristas, abordaba temas muy llamativos para el lector.
Virgilio Domingo Piñera Llera, conocido ampliamente como teatrista, y además novelista, ensayista y poeta, nació en 1912 en la ciudad de Cárdenas, Matanzas. Estudió las enseñanzas primaria y secundaria y posteriormente Filosofía y Letras en La Habana.
Nació en 1813, en Guanajay, municipio que pertenecía a la provincia de Pinar del Río , actualmente provincia de Artemisa, pero desde muy pequeño fue trasladado a La Habana para facilitarle sus estudios.
Mario Kuchilán Sol, nacido en 1910, tuvo la oportunidad —y la intención— de ser testigo muy cercano de los principales hechos políticos y revolucionarios ocurridos durante su existencia, que se extendió a lo largo del siglo XX , y reprodujo en sus crónicas, con singular estilo, las desventuras de la etapa llamada republicana.
Eladio Manuel Secades Rodríguez fue un connotado periodista nacido en La Habana en 1904 y fallecido en Caracas en 1976. En 1920 se inició en el periódico La Lucha y allí comenzó su labor como cronista deportivo.