Deolinda Rodrigues de Almeida, poetisa que dejó atrás todos sus sueños personales, para involucrarse en el sueño colectivo de la liberación de su país, poniendo también, en segundo plano, sus afanes poéticos y literarios.
Escritor, editor, periodista y profesor, Dario de Melo es considerado el ícono de la literatura infantil angolana,
Nok Nogueira marcó pauta, dentro de la literatura angolana, al conquistar en el 2004, el premio Antonio Jacinto con el libro Señales de sílabas.
Isabel Ferreira, poetisa, actriz cantante y compositora angolana, se ha involucrado en diversos proyectos artísticos y ha participado como escritora en seminarios, simposios y congresos internacionales.
Rui Augusto, escritor y político angolano, es uno de los poetas más destacados de su generación. Obras suyas han sido recogidas en publicaciones nacionales y extranjeras.
Maria Alexandre Dáskalos es, al decir de la escritora y crítica saotomense Inocência Mata, una de las poetisas más importantes de Angola. Su «poesía rescata de la latencia y de los susurros el habla del país real», con «elementos sígnicos que enuncian todavía la posibilidad de una patria amada, no obstante la crudeza de la condición humana».
«La frontera de asfalto» es un cuento de José Luandino Vieira, pseudónimo literario de José Vieira Mateus da Graça, reconocido escritor angolano, portugués de nacimiento, que pasó su juventud en Luanda.
La poesía de Alda Lara está marcada por la nostalgia de su tierra natal: cocoteros, acacias rojas, buganvilias y palmeras pueblan su paisaje poético, enriquecido por vocablos provenientes de las lenguas africanas autóctonas. Tradición oral africana y sensibilidad femenina se unen en su obra, publicada póstumamente.
João Maimona forma parte del grupo de poetas angolanos contemporáneos que más se destacaron dentro de la generación de escritores —caracterizada por nuevas inventivas poéticas, libertades lingüísticas y renovaciones temáticas— en el período comprendido entre 1980 y 2004.
Desde que se publicó en 1849 el libro de poemas Espontaneidades da minha alma, de José da Silva Maia Ferreira, que marca para algunos el inicio de la historia literaria de Angola, la poesía de ese país ha recorrido un largo camino.