Es muy temprano y Marcial Gala, cargan la pena más vieja de la literatura, la pena del brujo que pretende convencer sin mostrar el artificio.
Entre los libros que han comenzado a circular tras los días de feria, se encuentra Crimen en Villa Sirena, de la autoría de Leonelo Abello Mesa.
Dos cadáveres son encontrados en las aguas heladas de una laguna recóndita. Un hombre y una mujer, con sus cuerpos entrelazados, así se inicia la historia que nos cuenta el escritor ecuatoriano Francisco Proaño en su fascinante novela Tratado del amor clandestino.
El puente y el templo de Emerio Medina, una de las nuevas voces de la narrativa cubana, es un conjunto de gran riqueza imaginativa y expresiva, que van desde el relato fantástico hasta el de corte realista.
Ofelias,un libro muy digno del Premio Alejo Carpentier y una muestra de la calidad que va alcanzando la cuentística cubana en las últimas décadas.
Quizás lo que despierta mayor interés en la obra de Félix Sánchez (Ceballos, Ciego de Ávila, 1955) es el hábil tratamiento de los conflictos que enfrentan al hombre común con una circunstancia marcada por las conmociones de su tiempo, sutilizando los nexos que unen las historias personales con la Historia.
Presentar a Jorge Ángel Pérez puede parecer un acto superfluo, y seguramente lo sea, pero es un buen pretexto para, otra vez, llamar la atención sobre este magnífico narrador.
Compañía urbana en la noche es un libro de historias aparentemente simples. Aparentemente. Anécdotas de la cotidianidad, unas; otras como fábulas sin moraleja.
“Inverosímil”, dijo Garrandés con una media sonrisa al entregarme su novela. Pero ¿por qué una novela “inverosímil” justamente ahora?