Es Historias de sobremesa (Ediciones Almargen, 2011), de Néstor Montes de Oca Fernández, un excelente libro para deleitar la sensibilidad e inteligencia de los nietos y abuelas que se reconocen en sus sencillas historias, desde donde cantan sus costumbres y sucesos los pueblos pequeños de Cuba.
Cuando los grandes inventores eran niños (Gente Nueva, 2007), del valenciano Vicente Clavel, nos invita a conocer y, a la vez, abundar en la vida —y no solo en la infancia— de algunos grandes de las ciencias, enfatizando en los inicios de cada personalidad.
Aves representativas de América Latina y el Caribe (Editorial Academia, 2011), de Luis Hugo Fernández Ricardo y Minerva Palmero Núñez, es un vistoso e instructivo libro que ha cautivado a aquellos adolescentes que, desde pequeños, aprendieron a amar y a cuidar la naturaleza.
Es raro ser niña, de Mildre Hernández, propone una invitación a nuevos enfoques y visiones sobre la mujer cubana y su realidad social, familiar y amorosa, y el lugar preponderante que siempre tendrán los retoños.
Con poemas que van de la sencillez a la profundidad, del simbolismo al lenguaje más llano y directo, Un lugar para los sueños (Extramuros, 2005), del tunero Domingo Mesa Acosta, evoca temas que invitan a una atenta lectura: los abuelos, la casa, la lluvia, el mar, el silencio…
En El beso de Susana Bustamante (Gente Nueva, 2011), novela de Sindo Pacheco, cada recurso literario es noblemente empleado, y la emotividad y la preocupación por el país donde se ha nacido desembocan en un inmenso amor que, por momentos, duele.
Buenos días, camaradas (Gente Nueva, 2009), del angoleño Ondjaki, es un avance de lo que nos deparará la Feria Internacional del Libro del año 2013, la cual tendrá a Angola como país invitado de honor.
La recopilación Aguas que el tiempo teje (Gente Nueva, 2010) es una lectura maravillosa que nutre y vivifica recuerdos y acicala la mente, con el preciso poder descriptivo y la certera estocada narrativa de la buena mano de Nersys Felipe.
Con Cucarachas al borde de un ataque de nervios (Oriente, 2010), Eldys Baratute pretende una mirada humana hacia nosotros mismos, pero desde afuera y, quizás, desde arriba, justo como lo hacen los científicos, a través de sus microscopios, o los chiquillos, cuando persiguen rastros de hormigas y vigilan, curiosos, sus más insignificantes movimientos.
Con El próximo disparate (Editorial Oriente, 2010), Mildre Hernández Barrios nos transmite la maravilla y el horror del mundo de hoy a través de la forma tradicional y cubanísima de la décima.