En estas páginas lo que me interesa es más bien brindar una caracterización general de la CF, que tenga en cuenta no uno o dos rasgos, sino esa constelación de propiedades que con más frecuencia suele encontrarse en los textos considerados como pertenecientes a la CF.
Conociendo que, más allá de la erudición que está claro posee la Doctora y académica Maggie Mateo Palmer, la ensayística de esta autora tiene ese raro don de que parezca una conversación amena desde la sapiencia, en nada dudé leerme su primera obra de ficción, la novela ganadora del Premio Alejo Carpentier 2008: Desde los blancos manicomios.
Recuerdo cuando, hace muchos años, en un teatro repleto, escuché por primera vez a Pablo Milanés interpretar esa joya de la música cubana que es “El breve espacio en que no estás”. Electrizados, los asistentes saltamos de nuestras sillas y prorrumpimos en aplausos que parecían no tener fin.
Treinta y ocho cuentos, divididos en tres partes —con sus respectivos subprólogos— conforman esta antología de ciencia ficción, que José Miguel Sánchez, Yoss, ha tenido a bien compilar para la Editorial Letras Cubanas en saludo al 50 aniversario de la Revolución Cubana
Este libro está encaminado a descubrirnos esos códigos, a mostrarnos por dentro un espacio que no puede ser colocado en una medida y, al mismo tiempo, a conmovernos.
Las novelas históricas actuales se insertan dentro del discurso novelístico contemporáneo y por tanto, comparten características estructurales y formales a la hora de narrar la historia.
En la obediencia a una esencial exigencia de comunicación, el arte traspasaba la frontera de las apariencias y de los convencionalismos para entregarse a la aventura del descubrimiento.
El escritor Emilio Comas Paret ha publicado recientemente en Cubaliteraria un texto titulado “En defensa de la narrativa realista cubana”. A mi modo de ver, aun cuando quiere reflexionar provechosamente, y desde la sinceridad, mediante algunas advertencias “saludables” que hace al cuerpo crítico-reflexivo de la literatura cubana actual y a los narradores en particular, el texto merece una respuesta, algo así como una impugnación democrática.
Vladimir Bermúdez García es el autor de un libro que demuestra las infinitas posibilidades temáticas y estilísticas de los microtextos. Desde la brevedad de sus historias consigue reflexionar en torno a aspectos medulares de la existencia humana.
Lo que nos resultaba más curioso a los lectores de “El cachorro asesinado” era darnos cuenta de que aquello había sido narrado muy hábilmente, casi me atrevería a decir con mucha malicia literaria.