Lloviendo, de Lidia Meriño, es una propuesta diferente: el tema de la separación de una familia debido a que uno de sus miembros esté preso ha sido muy poco tratado.
Un buen ejemplo de diversidad y multiples enfoques de lo que puede ser una obra para la infancia, es la colección de los libros premiados en el concurso de literatura para niños y jóvenes La Edad de Oro, correspondiente al año 2007, que anualmente convoca la Editorial Gente Nueva, y que será presentada el próximo 4 de abril en el Sábado del Libro como un saludo al Día Internacional del Libro Infantil y al Aniversario 48 de la creación de la Organización de Pioneros José Martí.
Aunque su obra como autora es apenas conocida, incursionó en la recopilación y adaptación de cuentos populares. Ella prefirió dedicar todo su tiempo, energías y talento a numerosas obras sociales.
Se le debe dar el mismo tratamiento que a un buen amigo. Dicen que no hay amigo pequeño. Pues cabría agregar que en verdad no existe amigo tan grande como un libro.
Todos los escritores son parte de una misma herencia colectiva que les sobrepasa mucho más allá, incluso hasta donde no son capaces de alcanzar a imaginarse.
Quiero dedicar hoy esta sección a una persona insustituible, necesaria, imprescindible como pocas, que se acaba de ir lejos, bien lejos, muy lejos, tan lejos como algunos de nosotros nunca podremos alcanzarla.
Siguiendo su línea de complacer a los lectores y dar a conocer la obra de los autores más destacados a nivel mundial, precisamente Gente Nueva anuncia para sus entregas futuras otras obras de Carlo Frabetti.
Se ha dicho en numerosas publicaciones y entrevistas que Cornelia Funke es hoy por hoy la escritora de libros para jóvenes más prolífica y de más rica fantasía en Alemania. Sus traducciones van de la mano de las grandes editoriales y en cada nuevo libro renueva un estilo siempre sorprendente.