Ambos agasajos tuvieron por escenario la Casa de las Letras Digdora Alonso.
Publica Ediciones Luminaria Arroyo Blanco 1898: el otro final de la guerra de Cuba, de Lourdes María Méndez Vargas.
El elogio oportuno dedicó su espacio a la obra de Fidel.

La obra de Fernando Ortiz es una obra de fundación basada en las raíces ignotas y escamoteadas de la realidad nacional y de sus contextos sociohistóricos.
La propuesta cuenta la historia de una adolescente, Ana, que debe emprender un viaje con su madre para cuidar a una pariente lejana.
Compilado por los críticos cinematográficos Luciano Castillo, presidente de la Cinemateca de Cuba, y Mario Naíto, presidente de la Asociación Cubana de la Prensa Cinematográfica (ACPC).
La escritora Mabel Cuesta presentó en Matanzas su más reciente poemario.

Fue reconocida la obra de Fernando Ortiz como Patrimonio Cultural de la Nación.
Cada martes y jueves en un área de la Plaza Martiana tendrán lugar iniciativas con la confluencia de varias manifestaciones culturales.

En la capitalina sede de la Uneac, se dieron cita el autor, y varios involucrados en la escritura de este texto.