
Roque Dalton vivió en Cuba una larga temporada de los años 60 del pasado siglo XX. No se limitó a ser testigo de los avatares sociales, participó de ellos, soñó junto al resto de los cubanos y a ellos se integró. Vivió y escribió en Cuba y sobre Cuba.
Seguir la huella de Miguel Otero Silva en Cuba sería tarea adecuada para encomendar, como tesis de grado, a un aprendiz aventajado de detective.
Es una de las personalidades interesantes de la sociedad española del último cuatro del siglo XIX y de los primeros 30 años del siglo XX; una mujer que emigró, que hizo vida periodística y no se cansó de batallar por su subsistencia en condiciones adversas.
Alfonso Camín fue un escritor español —propiamente asturiano— con larga vida y obra vinculadas al suelo cubano.
En 1936 arribó a La Habana el escritor asturiano Luis Amado-Blanco, quien había cumplido 33 años y gozaba de un cierto renombre en la Península, donde había publicado en 1928 su poemario Norte, y donde vio la luz un libro suyo de viajes titulado Ocho días en Leningrado.
En la biografía del escritor chileno Rubén Azócar aparece frecuentemente la presencia de Pablo Neruda, quien fuera su amigo, compañero de aventuras y confidente, uno del otro, de amores y desvelos.
Luego de conocer el crudo invierno inglés, para Luis Cernuda el arribo a Cuba el 24 de noviembre de 1951 debió significar algo así como trasponer las puertas del paraíso, porque aunque también aquí estábamos en invierno, ya sabemos cuán agradable suele ser la temperatura por estas fechas.
No son pocos los casos de pintores que cultivaron la escritura, y de autores que hallaron en la pintura su violín de Ingres. Será, tal vez, porque el pintor escribe sobre el lienzo y el escritor pinta con palabras. Vaya usted a saber.
La vida de la poetisa puertorriqueña Julia de Burgos resulta dramática. Hoy nos conmueve el sufrimiento de aquella mujer dotada de talento, enferma y errante que murió a los 39 años, en Nueva York, el 6 de julio de 1953 y cuyos restos permanecieron sin identificar varias semanas, hasta que su fotografía en la prensa permitió a los amigos reconocer en ella a la insigne escritora que fue y es.