En Vista aérea asume usted un discurso donde se intenta buscar alrededor del paisaje lo que debe permanecer por decantación; está formado por una todopoderosa imaginación, que no me atrevo a nombrar.
Poeta José Ramón Sánchez, no puedo tener yo la última palabra ante El derrumbe, un libro que tiene un magnífico poema como pórtico pero que después declina en sus postulados escriturales. Quizás me quedaría, como epílogo, con su poema “¿Teología sin liberación?”, donde mantiene el mismo entramado de escenas y tiempos.
Afortunado pudiera catalogarme al leer su libro Adán: evidencia de los límites. Aunque no se lo proponga, Manuel, me sorprende. Las búsquedas alrededor de Cristo y del primer hombre generan una cultura necesaria como la que se advierte en sus poemas.
Estimado poeta Ismael González Castañer, su poemario Disfuerzo es como una gravitación omnisciente alrededor de un mismo eje, un centrípeto movimiento sobre él, un escape de fuerzas en sentido contrario.
Estimado Pedro Péglez, nada hay que pueda cuestionar en su bello poemario Últimas puertas podadas por la nieve, lleno de cabalgatas y elogios. Aquí se acumulan tiempos y se protege lo efímero con ese deleite del poema. La sustancia que nos provee la palabra.
Estimado Herbert Toranzo, en su libro el drama es evidente como la diversidad discursiva de sus páginas. Una especie de enigmas que solo el buen catador de vino lograría descifrar, aunque usted piense que Ni siquiera nadie alcanzará estas verdades.
Estimada Rita Martín, qué puedo hablarle yo de nostalgia, si sus palabras son un árbol mayor. Poemas de nadie es un canto órfico y difícil para quien (re)conoce estas distancias.
Su poemario Bajo una luz más clara es una obra de grandes aciertos e intensidades, una apuesta por otras navegaciones.
Ojalá pueda volver sobre tu poética. El momento perfecto ha sido un primer paso, un dejar atrás la vital infancia y un sembrar, desde la poesía, otro momento, para ti, más pleno, más perfecto.
Hay muchas aristas en tu poesía que merecieran una valoración mayor; estoy acercándome a otro agujero negro, a otras márgenes que en tu poética se asumen con la elegancia de quien conoce de poesía y pretende trazar en ella su tiempo.