
El Pabellón Infantil Tesoro de Papel de la Feria Internacional del Libro de La Habana, quizá hoy llevaría otro nombre de no ser por el ingenio de Albertico Yáñez. Cada año ese espacio abre sus puertas a las infancias y adolescencias para ofrecerles un entorno de ocio y aprendizaje. Corta fue su vida, tan solo cincuenta años vivió Albertico, mas profundo y perecedero fue su regalo para los niños.

Nació en La Habana el 15 de diciembre de 1957, el hermano de Mirta y entusiasta de la Editorial Gente Nueva. Escribió títulos como Cuentan que Penélope (1981 y reeditado en 2013), Zafarrancho colosal (2009) y La rebambaramba de los bichos y las musarañas. Textos suyos aparecen en varias antologías de Cuba y el mundo; entre ellas Sol de los talleres (1979).
Graduado de Artes Plásticas en la Academia Nacional de Bellas Artes en San Alejandro en 1977, después concluyó sus estudios en la carrera de Literatura Hispanoamericana en la Universidad de La Habana. Sin embargo, su infinita curiosidad pudo saciarla por distintos caminos: la revista literaria Espiga, revista Unión y El Caimán Barbudo, además de la radio y la televisión, donde entre 1986 y 1987 escribió el guion del programa infantil «Tía Tata», de Radio Liberación y en 1988 realizó el guion del programa televisivo «Contacto».
Cuentista, novelista, poeta y guionista, Yáñez es cada año un invitado visible de la Feria del libro. Está en los niños que hacen del pabellón un lugar de risas, música, aprendizajes y libros, muchos libros. Albertico fue miembro de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) y viajó por varios países, fundamentalmente Brasil y Argentina, donde realizó lecturas de su obra y ofreció conferencias sobre la literatura infantil cubana. Inquieto en sus búsquedas, el escritor también dedicó tiempo a las artes plásticas pues desde 1981 se desempeñó como técnico en restauración de obras de arte en el Museo Municipal de Centro Habana. Sus libros son, igualmente, obras de arte que beben de la pintura y de ese espíritu de los colores que tiene el arte del pincel.
Por su labor profesional Albertico Yáñez recibió diversos reconocimientos, entre otros, el Premio Nacional de la Crítica por el libro Este libro horroroso y sin remedio, en 1997; Premio en Concurso 13 de marzo y Premio La Rosa Blanca por su obra La perdida por ganada, o el cambio de la vaca por el niño. Asimismo, le fue entregada La Rosa Blanca por la obra de toda su vida, distinción otorgada por primera vez post mortem, por la sección de literatura infantil de la UNEAC.
Un día como hoy, Albertico dijo adiós a la vida. Era 26 de septiembre de 2008 cuando emprendió otro viaje luminoso. Sí, hay hombres que no se van de los lugares solo porque la muerte los haya venido a buscar temprano: Albertico es de esos; de los que se quedó entre los tesoros del papel y la tinta, de los que pasea entre los niños en cada feria, de esos seres creativos que cuando un pequeño pregunta: «Mami, ¿cuándo vamos a la Feria del Libro?» y llegan a La Cabaña, al Pabellón Infantil Tesoro de Papel, sin dudas, Albertico va con ellos.
Visitas: 17






Deja un comentario