-
Paul Celan
Las angustias de Paul pasan por los horrores de la guerra: holocausto y campos de concentración.
-
Lectura de domingo: Raspute / Encrucijada, de Elaine Vilar Madruga
En lectura de domingo proponemos «Raspute / Encrucijada», obra teatral de la narradora, poeta, dramaturga y pr[...]
-
El pibe que arruinaba las fotos
«El pibe que arruinaba las fotos», de Hernán Casciari, fue publicado por la editorial Arte y Literatura en 201[...]
-
Leonor de Almeida Portugal, marquesa de Alorna
Como parte de la serie «Escritoras en el recuerdo» hoy dedicamos la reseña a la marquesa de Alorna.
-
Tres poemas de Halina Poświatowska, escritora polaca
Kraków, finales de verano del 1967, se apaga otra estrella fugaz de la poesía polaca. Muere Halina Poświatowsk[...]
-
Un poema de Leontia Flynn
Cubaliteraria comparte el poema «Las distancias más lejanas que he recorrido», de Leontina Flynn (Irlanda del[...]
-
Tres poemas de Denise Levertov
Desde Cubaliteraria, compartimos tres poemas de la multipremiada poeta inglesa Denise Levertov.
¿Te acuerdas cuando jugábamos a llenar los animalitos de agua? Los animalitos estaban vivos y les abríamos bien las bocas para llenarlos de agua con una manguera negra. Qué cómico. Qué interesante. A ti te ingresaron en un hospital de día y a mí me ingresaron en un hospital de noche. Porque también le abrimos […] Leer más
Lo torturaron, pero por más que lo torturaron, no le hicieron hablar. Entonces lo mataron, pero por más que lo mataron, no le hicieron callar. Primera Mención. Concurso Internacional de minicuento El Dinosaurio 2006. Visitas: 1026 Leer más
La claridad del día casi murió sin nacer. Unos iracundos nubarrones, semejantes a vientres infaustos, cruzaban veloces, cargados de brutal escoria volcánica. Las aguas, como animales, empezaron a reptar por los escalones hacia el piso superior. A la vez, sumergidas corrientes hacían una incesante labor de zapa contra pisos y cimientos. El líquido ejército asfixiaba […] Leer más
El hombre, parado frente al mostrador de la casa de Quiniela, trataba de decidir a qué número jugar. El tábano se le apoyó en el hombro izquierdo. –Juéguele al noventa –dijo el tábano. –¿Por qué? –preguntó el hombre. –Es el miedo. Ayer soñé que un viento fuerte me arrastraba lejos. –Está bien –dijo el hombre […] Leer más
Se habían terminado los alimentos y las bebidas. El último pedazo del cirio desapareció después de la eterna jornada amorosa. Otra vez, aunque el sol luchaba desde el cielo, las sombras tomaban la casa. El aire oscuro, ametrallando a golpes los cristales, no amainaba. En la planta baja, las líquidas corrientes se apoderaban de cada […] Leer más
Primero fue la risa de ella. Un pájaro enjaulado detrás de las tristezas, se liberó a través de la garganta de Oda. El mundo quizás no llegaría a mañana. La pena, el recuerdo de los muertos, el desconsuelo por todo lo que fue o no sería, no los abandonaban. Pero ahora, aquí, todavía estaban vivos. […] Leer más
El comandante de la Guardia Suiza nunca llegó a cruzar el umbral. La serenidad del Cardenal Andrew Hagen se interponía entre sus hombres, que aun apuntaban al hombre de púrpura, y la entrada al salón. Le aseguro, comandante: solo han sido unos cuantos volúmenes mal colocados -insistió el Cardenal. Pero el militar le miraba receloso. […] Leer más