
Édouard Glissant nació el 21 de septiembre de 1928 en Sainte-Marie, Martinica. Su paso por el Lycée Victor Schoelcher, en Fort-de-France, coincidió con el de un joven profesor de filosofía, pedagogo, también poeta: Aimé Césaire. En medio de una algarabía de jóvenes y adolescentes atraídos por la libertad surrealista, la voz de Édouard Glissant era singular, portadora de un nuevo mensaje: el destino de Martinica y de todas las islas del Caribe.
Durante estos primeros años de formación, otro encuentro importante tuvo lugar en 1946, con el joven poeta haitiano René Depestre. En este mismo año, Glissant viajó a Francia para continuar sus estudios en París. En el apartamento 4 de la calle Blondel recibió a otros antillanos, entre ellos, a Frantz Fanon.
A partir de 1953, frecuentó los salones literarios y se rodeó de nombres que, como él, creían en las virtudes de una poesía renovada —Jean Paris, Henri Pichette, Yves Bonnefoy—. Durante este período, muchos de sus trabajos vieron la luz en la revista de su amigo Maurice Nadeau Les Lettres nouvelles. Con artículos publicados periódicamente en la revista Présence africaine, Glissant también participó de la vida política y cultural de la época.
En 1956, publicó Soleil de la conscience y el poema «Les Indes». En 1958, La Lézarde, su primera novela, obtuvo el Premio Renaudot. Muchos comienzan a ver en el martiniqueño, además de una las voces más originales de la nueva poesía francesa, una figura esencial de las luchas de descolonización que ya se perfilaban. Su labor literaria continuó a la par de sus actividades políticas y en 1964 publicó Le Quatrième Siècle, obra que es recibida como una «revelación mitológica de las Antillas».
En 1965, Glissant regresó a Martinica. Durante muchos años, compartió sus días entre París y Fort-de-France, donde fundó en 1967 el Instituto Martiniqueño de Estudios (IME), un centro que velaría por que los jóvenes antillanos recibieran una educación libre de toda aculturación.
Durante la década del 70, fundó la revista Acoma —páginas dedicadas a la reflexión antillana— y su interés por el teatro lo llevó a recrear la epopeya de Toussaint Louverture en una obra titulada Monsieur Toussaint. En años posteriores, vieron la luz las novelas Malemort y La Case du Commandeur.
En 1981, con una visión antropológica, sociológica, literaria e histórica, Le Discours antillais presentaba un panorama exhaustivo de la realidad antillana.
Édouard Glissant murió el 3 de febrero de 2011, en París.[1]
Fastes
«Assouan», «Oran», «Puerto La Cruz», «Teotihuacán», «Québec», «Gavarnie», «Habana»…, los poemas de Fastes -poemario publicado por Édouard Glissant en 1991[2]- nos trasladan a través de un «mar-lugar de tránsito y transición, lugar de amplitud»[3],en un recorrido por «una geografía subterránea»[4].Movimiento perpetuo de los horizontes, unidad submarina:
Assouan[5]
Príncipes preciosos lavan la arena sobre el umbral
Un elefante cruzó el sol, -solitario
La multitud grita: “¡Es un dios maldito!” Oh dulzura
Una niña llena de gracia honra el agua sobre su rostro
Gavarnie[6]
Treinta caballos cruzan el vado nos deslumbran
La rama rota inaugura un teatro de agua
Nosotros alegres de representar multitud y pueblo
Durante el descenso, una antorcha en la cabeza
Archipiélago poético en «Habana»
En los versos del poema «Habana» hallamos una síntesis de la filosofía del Tout-monde:
Habana
De diez en veinte años la joven adelgaza
Sus jardines escuchan el llamado de palmeras ciegas
En el costado del barco negro el tiro agudo de las lianas
Cómo regresar a esta arena, cómo regresar
Glissant concentra en cuatro versos historia, tiempo, memoria y naturaleza. El poema se convierte en territorio de encuentros: barco negro, lianas, jardines y palmeras ciegas, el paso del tiempo sobre la joven que adelgaza, el regreso. De los encuentros saltan las imágenes:
La travesía del barco negro. La llegada al puerto. Pero hay un tiro agudo de lianas en el costado, como un desarraigo: la joven entre dos puertos. Y un llamado de palmeras ciegas: el allá irrumpe en el poema con su forma de memoria.
Mediante las imágenes accedemos a realidades esenciales en la filosofía de archipiélagos del poeta-filósofo: distancia y memoria, encuentro de los imaginarios, naturaleza, tránsito, errancia. Una concentración de fuerzas que convierte a «Habana» en fragmento del Tout-monde.
Tout-monde y poesía
En oposición a las divisiones de un mundo cíclope, donde los pueblos y las culturas, cerrados sobre sí mismos, proclaman: «¡MI origen!», «¡los símbolos de MI imaginario!», la filosofía del Tout-monde reconoce la existencia de una creolización[7] de los orígenes y las culturas. La raíz ya no es representación de la identidad aislada. El Tout-monde revela la existencia de los rizomas[8]: «en lugar del imaginario de la identidad-raíz única, defendamos el imaginario de la identidad-rizoma».[9]
La poesía de Glissant, tan llena del ruido del agua y de la tierra, con sombras de árboles-mundo, noches de menta y madre luna y viento errante, por su fuerza y su nomadismo, es hermana de aquellos himnos elementales de otro gran poeta de las Antillas: Saint John Perse.
Poesía para acompañar la marcha de una recitación
en honor al Mar.
Poesía para asistir el canto de una marcha
al borde del Mar.[10]
Notas del traductor
[1] Para los datos biográficos se consultó el sitio http://www.edouardglissant.fr (consultado en agosto de 2025).
[2] Publicado en Cuba en la traducción de Nancy Morejón (Glissant, 2001).
[3] Citado por Aliocha Wald Lasowski (2023) de Glissant (1997 a).
[4] Geografía subterránea, así explica el poeta en la Présentation, al inicio del poemario.
[5] Ciudad egipcia.
[6] Cascada en el suroeste de Francia, en los Pirineos.
[7] La creolización es el encuentro de varias culturas o al menos de varios elementos de culturas distintas en un espacio del mundo, y que tiene como resultado el surgimiento de nuevos imaginarios. (Glissant, 1997 b).
[8] «Cuando abordé la cuestión de la identidad, partí de la distinción operada por Deleuze y Guattari, entre la noción de raíz única y la noción de rizoma. […] La raíz única se aisla mientras que el rizoma se extiende al encuentro de otras raíces». (Glissant, 1995).
[9] Glissant (1997 b).
[10] Los versos son de Saint-John Perse, del poemario Amers.
Bibliografía
Glissant, Édouard: Fastos y otros poemas (col. Pasamanos), Nancy Morejón (trad.), Fondo Editorial Casa de las Américas, La Habana, 2001.
__________: Introduction à une Poétique du Divers, Éditions Gallimard, 1995.
__________: «L’imaginaire», Cahiers de l’université de Perpignan (25), p. 67, 1997.
__________: Traité du Tout-monde, Éditions Gallimard, 1997.
Wald, Aliocha: Édouard Glissant Artisan du Tout-monde, Michalon Éditeur, París, 2023.
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