
Entre las pocas personalidades del ámbito literario que asistieron al funeral de Rilke en Raron, Suiza, estuvo la poeta y narradora suizo-austríaca Regina Ullmann, que honraba así a quien fuera durante muchos años su amigo y mentor.
Nacida en la localidad suiza de Sankt Gallen el 14 de diciembre de 1884, Ullmann fue una niña enfermiza, con dificultades para hablar y escribir, por lo que debió asistir a una escuela privada para poder aprobar las enseñanzas primaria y media. Su padre falleció en 1887, y en 1902 la madre se trasladó con sus hijas a Munich. Allí la joven Ullmann asistió a cursos de literatura e historia del arte, trabajó temporalmente en la Biblioteca del Estado de Baviera, y entró en contacto con poetas reconocidos como Hans Carossa, Ludwig Derleth y Rainer Maria Rilke.
El legado literario de Ullmann no es extenso: 70 narraciones, dos poemarios y una buena cantidad de cartas, así como una novela inconclusa, Girgel und Lisette.[i] Su primera publicación, «Die Feldpredigt» (La prédica del campo, 1907) llamó la atención de Rilke, con quien comenzó a cartearse en 1908. Ullmann enviaba sus poemas al poeta, quien los guardaba y seleccionaba, y finalmente los recomendó para su publicación en la Insel Verlag, donde aparecieron en 1919 bajo el título Gedichte (Poemas).
Ambos se encontraron por primera vez en 1912. Su correspondencia, junto al intercambio epistolar del poeta con Ellen Delp, fue publicada por la Insel Verlag en 1987.[ii] Rilke escribió el prólogo para el libro de Ullmann Von der Erde des Lebens. Dichtungen in Prosa (Sobre la tierra de la vida. Poemas en prosa, Frauen-Verlag, Munich/Leipzig, 1910).
Los escritos de Ullmann fueron comentados y elogiados por grandes autores de lengua alemana como Thomas Mann, Arthur Schnitzler, Robert Musil y Hermann Hesse. Este último señaló: «En estos cuentos se ha logrado todo aquello por lo que tanto se afanan los falsos poetas de hogar y terruño. Hay olor a pan y miel, […] a establo y a pueblo; lo narrado tiene que ver con gente sencilla y niños, y todo está lleno de misterio.»
El relato «Von einem alten Wirtshausschild» («Historia de un antiguo cartel de taberna»), perteneciente al libro Die Landstrasse, fue calificado por Rilke como una obra maestra de la cuentística en alemán.
En el Bertelsmann Literaturlexik se afirma que la narrativa de Ullmann es inconfundible por «el lenguaje arcaizante, de gran plasticidad; la sintaxis circunstancialmente arbitraria; el escenario rural-campesino, la tendencia a lo sibilino y misterioso, y a describir animales, plantas y objetos como si fueran seres dotados de alma».
Por su parte, la investigadora Lisa Jeschke ha escrito en el sitio web Monacensia:
Muchos de sus textos, en su descripción de la tranquila vida campestre, parecen estar fuera del tiempo, pero al mirarlos con más detenimiento se encuentra en ellos un análisis preciso de estructuras patriarcales y jerárquicas específicas de su época.
Con el auge del fascismo, Ullmann fue expulsada de la Asociación Alemana de Escritores en 1935, por su origen judío. Al año siguiente abandonó Alemania y se trasladó a Austria. En 1938, tras el Anschluss, regresó a Sankt Gallen, donde vivió hasta 1959 en el Marienheim, un asilo administrado por monjas. Allí escribió, entre otros, los volúmenes de narrativa Der Engelskranz (La guirnalda del ángel, 1942) y Madonna auf Glas (La Virgen del vitral, 1944).
Después de la guerra recibió un tardío reconocimiento a su talento literario: en 1949 fue aceptada en la Academia de Bellas Artes de Baviera. Ese mismo año le fue otorgado el Premio Cultural de la ciudad de Sankt Gallen, y en 1955 ingresó en la Academia Alemana de Lengua y Poesía.
Al final de su vida regresó a Alemania y se alojó en una residencia para ancianos. Falleció el 6 de enero de 1961 en la localidad de Ebersberg. Su obra ha continuado publicándose; ejemplos de ello son la antología Ich bin den Umweg statt den Weg gegangen (Tomé el desvío en lugar del camino, Frauenfeld, 2000), que incluye una biografía detallada de Ullmann, y el libro de cuentos Die Landstraße (Insel Verlag, Leipzig, 1921), que ha sido publicado en español bajo el título Camino rural, en versión de Anna Rossell Ibern (Editorial Rosamerón, Barcelona, 2025).
Comparto con los lectores mi traducción de un poema de Regina Ullmann.
Despertar
Yo estaba en ti, aún no ramificada,
roca honda de una noche, tú;
fría como piedra y sin consuelo apenas.
De pronto sentí como el día
en la luz se abrazaba con el Ser
y cálido, de amor y llameante
se apegaba a las cosas más pequeñas.
Entonces desperté.
Mas todavía un sonido de plata,
que brotaba de un címbalo,
era audible para mí
y el andar matutino de mi ángel.
[i] Un fragmento de esta novela se publicó en JUNI. Magazin für Literatur und Kultur, cuaderno 51/52, Bielefeld, 2016.
[ii] Rainer Maria Rilke: Briefwechsel mit Regina Ullmann und Ellen Delp, Insel Verlag 1987.
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