
El 1 de septiembre de 1952 se publica en la revista Life de Nueva York, Estados Unidos, la novela El viejo y el mar del escritor estadounidense Ernest Hemingway, premio Nobel y amigo de Cuba. A propósito compartimos algunas frases icónicas de esta obra literaria.
Un hombre puede ser destruido, pero no derrotado.
La suerte es una cosa con la que un hombre nunca puede contar.
La vida es una sombra que se mueve, una ilusión, una tragedia.Todo depende de la manera en que se ve la derrota.
Para lograr algo grande, uno debe tener mucha paciencia y resistencia.
No importa en qué tiempo o lugar te encuentres, la vida es siempre la misma.
Un hombre puede resistir todo, excepto el peso de las palabras.
Una buena decisión viene de discernimiento y de la experiencia, no de la prisa.
Cuanto más luchas, más fuerte eres.
Puedes perder todas las batallas, pero no pierdas la guerra.
Aprende a escuchar el silencio, porque es lo único que no te mentirá.
Tienes que aprender a superar la derrota para lograr la victoria.
Cada hombre tiene su propia dignidad, y no puede comerciar con ella.
La vida no es siempre fácil, pero hay que seguir adelante a pesar de todo.
La belleza de la vida es que cada día es nuevo.
Sobre el autor
Ernest Hemingway, renombrado por su estilo minimalista y su habilidad para capturar la esencia de la experiencia humana, nos regala con El viejo y el mar una obra maestra de la narrativa. Publicada en 1952, esta novela se desarrolla en un pueblo costero cubano y sigue la historia de un viejo pescador que lucha contra la adversidad y la soledad en alta mar.
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