
En el año 2021, la editorial EnVivo, perteneciente al Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT), hoy Instituto de Información y Comunicación, presentó la primera edición del libro titulado Germán Pinelli, recordarlo halaga. Su autor es el radialista cubano Ángel Manuel Pérez Álvarez, quien fue discípulo del multifacético artista cubano en su proyecto …entre animadores, y motivado por esas vivencias, homenajea de este modo a su maestro y amigo, considerado por muchos uno de los grandes actores cubanos de todos los tiempos.
Secretillos, misterios y anécdotas colorean esta interesantísima biografía de Gregorio José Germán Piniella Vázquez —su nombre real acreditado por diversos certificados cuyas fotocopias se incluyen como testimonios, desde el de nacimiento hasta las evaluaciones laborales y documentos profesionales—, animada por decenas de entrevistas que Pinelli concedió en toda su vida para distintos medios radiales, televisivos y de prensa plana, que fueron rastreadas minuciosamente por el autor. Algunas aparecen textuales e íntegras; otras, en fragmentos seleccionados para conformar este interesante rompecabezas que arma la interesante personalidad del reconocido artista.
La investigación está amparada por 81 testimonios que se incluyen tras la biografía, los cuales van firmados por figuras tan disímiles como las actrices Aurora Pita y Verónica Lynn, los actores Carlos Ruiz de la Tejera y Reinaldo Miravalles, el historiador Eusebio Leal Spengler, los cineastas Rogelio París y Enrique Pineda Barnet, los directores de programas televisivos José Ramón Artigas y Pedraza Ginori; la cantante Farah María, el declamador Luis Carbonell, la locutora Zady Flor González y la vedete Rosita Fornés, entre otros colegas y amigos que disfrutaron de su cercanía. Igualmente, varios de sus descendientes brindaron su apoyo, como Germán Piniella Sardiñas, Isabel Piniella Cabrera y Tony Pinelli, hijos; Ari y Germán David Pinelli, nietos; Eduardo y Sol Piniella, sobrinos, y Alina de la Concepción, su primogénita y su hija Mónica, nieta.
Ángel Manuel, a secas, como gusta ser llamado el autor, incluye en palabras de Pinelli la evidencia del apoyo que tuvo de sus padres en la carrera artística desde la infancia, cuando junto a su hermana Sol, eran presentados en diversos teatros donde cantaban y hacían diferentes espectáculos. Fue su mamá quien le otorgó el nombre artístico que lo hizo famoso, no solo en Cuba, sino en el mundo, al punto de obtener reconocimiento internacional, como el recibido en España en 1967 por sus excelentes dotes de locutor, como una de las mejores voces de Hispanoamérica.
Mi madre me cambió el apellido artístico porque decía que el Piniella le sabía a “fabada”, a “caldo gallego” y la realidad es que el Piniella se pronunciaba “Piniel la”, pero mamá dijo: «mira así ahorramos tinta al escribir, vamos a poner “Pinelli” y así el público se lo aprende más rápido». Pues resulta que por tener que acompañar a Sol en sus giras, iba yo a saltos de teatro en teatro, conquistando para ella muchas flores y para mí mucho sueño.
Conformar este libro le llevó al escritor siete años, pues desde el 2014 estuvo tras los pasos de Pinelli, incentivado por el apoyo que Mónica Piniella, nieta de la insigne figura de la radio y la televisión, le ofreció gratamente. A ella atribuye, incluso, la realización de este volumen desde su misma dedicatoria. Luego, entre leves intervenciones, precisiones y acotaciones históricas, cede la palabra al fallecido actor para que exponga su vida, sus experiencias, interioridades y travesuras al público lector que lo espera.
Las imágenes que amenizan la narración son fotografías de época igualmente valiosas, tomadas del archivo personal del artista, conservado por su nieta. De esta manera, conocemos desde el arribo de sus padres españoles a Cuba, hasta los diferentes escenarios históricos donde protagonizó acciones sin igual en su condición de ágil reportero; como fueron los acontecimientos de Orfila, el 15 de septiembre de 1947 en Marianao, durante el gobierno del presidente Ramón Grau San Martín; la única intervención radiofónica de Winston Churchill, primer ministro británico que visitó Cuba tras el final de la Segunda Guerra Mundial; la cobertura de la muerte de Eduardo Chibás, líder del Partido Cubano Ortodoxo, en agosto de 1951; el golpe de estado ejecutado por Fulgencio Batista el 10 de marzo de 1952; y varios acercamientos que tuvo con el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz en distintos momentos de la vida cultural y política de la nación cubana.
Este volumen integra una trilogía que se completa con otros dos volúmenes: Habla Pinelli, a cargo de la editorial Unión, de la UNEAC, y Vivir, solo vivir. Pinelli en el recuerdo, donde aparece este investigador en coautoría con Flor Nodal Montalvo, quien también conoció al artista como maestro.
Es pertinente mencionar el notable trabajo de edición y corrección de estilo del libro, el primero llevado a cabo por Ilaín de la Fuente Guinart, también escritora y subdirectora de la editorial, y Barbarella González D´Acevedo, quienes logran una obra para agradecer profundamente por su claridad y efectiva distribución y equilibrio, muy grata para la lectura. Asimismo, el diseño de cubierta, interior y la composición de Seidel González Vázquez y la imagen de cubierta de Lienzo de Teodoro Ríos, ofrecen una imagen visual de excelencia, a través de una elegancia y limpieza que convida al disfrute y la confianza del público lector.
Ángel Manuel Pérez Álvarez, también cantante y animador de espectáculos, se ha presentado en Bolivia, Colombia, Perú y los Estados Unidos. En Cuba ha merecido las distinciones Dora Alonso y Raúl Gómez García. En la radio cubana labora como locutor en la emisora C. O. C. O. y como director de programas en Radio Enciclopedia.
Otros títulos de su autoría son: Saludos, amigos, dedicado a Eva Rodríguez; Si en un final, donde trata la vida y la obra del dúo Clara y Mario, y varios textos más sobre otras personalidades de la cultura nacional, publicados en el extranjero, que superan la decena.
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