
Escritor, poeta, periodista y político portugués, Abílio Manuel Guerra Junqueiro nació el 17 de septiembre de 1850 en Freixo da Espada, Sintra, Portugal. Con solo catorce años puso a circular entre amigos sus poemas Duas Páginas dos Catorze Anos, escritos dedicados a su primo Manuel Guerra Tenreiro.
Guerra Junqueiro inició su labor literaria en Coimbra, en el periódico A Folha, publicación dirigida en aquel entonces por João Penha que le permitiría al joven autor conocer a varios escritores y poetas de su época. En 1867 vio la luz su folleto Vozes Sem Eco y en 1868 Guerra Junqueiro publicó los libros Batismo de Amor y Lira dos Quatorze Anos. En este mismo año abandonó la vida religiosa –en 1866 había iniciado un curso de Teología en la Universidad de Coimbra– y comenzó a estudiar Derecho. En la Universidad se integró a la vida literaria, en un período conocido como “Cuestión de Coimbra”, caracterizado por una confrontación entre un Romanticismo ya de pasada y un Realismo emergente. En los años posteriores publicó Vitória da França (1870), A Espanha Livre (1873) y A Morte de D. João (1874). También durante esta época comenzó a colabrorar con los periódicos A Lanterna Mágica y Diário de Notícias.
En la década de los ochenta, junto a Oliveira Martins, Ramalho Ortigão, Eça de Queirós, António Cândido y otros, integró el grupo conocido como los Vencidos da Vida, escritores e intelectuales que durante muchos años organizaron tertulias y cenáculos para discutir sobre afinidades artísticas y culturales– Vencidos de la Vida, porque habían decidido renunciar a las aspiraciones e ideales revolucionarios de la juventud. En 1885 Guerra Junqueiro publicó A Velhice do Padre Eterno, uno de sus libros más importantes y difundidos.
Guerra Junqueiro ocupó además cargos políticos y administrativos. En 1910 fue electo Ministro de Portugal en Berna, Suiza. Vivió los últimos años de su vida en sus propiedades de Barca de Alba, cerca del Duero. A este período pertenecen Os Simples (1892) y Pátria (1896), composiciones que describen las labores campesinas, y otras como Oração ao Pão (1903) y Oração à Luz (1904), estas ya de carácter más metafísico. Así, es posible reconocer dos grandes vertientes en su obra: una, que se interesa por el medio social y por la acción política, y otra, más íntima, que se acerca a los sentimientos individuales, a lo divino y eterno.
Guerra Junqueiro murió el 7 de julio de 1923 en Lisboa. Recibió funerales nacionales en la Basílica da Estrela y, tras una estancia en el Monasterio de los Jerónimos, su cuerpo fue depositado en Santa Engrácia, Panteón Nacional.
A continuación, comparto con los lectores su poema «A minha filha».
A mi hija (Mientras la veo dormir) ¡Qué alma intacta y delicada! ¡Qué arcilla pura y mimosa! ¡Es la estrella de la alborada Dentro de un botón de rosa! ¡Y, mientras duermes tranquila, Veo el divino esplendor Del alma al brotar de la arcilla, De la estrella al brotar de la flor! Ángeles, en el azul inocente, Sobre tu hálito leve Desdoblan cándidamente, En dosel, las alas de nieve... Y yo, arbusto de brezos, Siento el deber sagrado ¡De besarte – con manos de rezo! ¡De bendecirte – arrodillado!
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