
A la sagrada memoria del Dr. Gregorio Delgado García
«La historia de una ciencia [cualquiera que sea], es la ciencia misma; quien no conoce [su] historia, no conoce la ciencia». Con ese medular aforismo del filósofo francés Augusto Comte (1797-1857), quiero ilustrar la reseña que le hiciera al libro Historia de la Enseñanza Superior de la Medicina en Cuba (1900-1962), del doctor Gregorio Delgado García (1933-2024), historiador del Ministerio de Salud Pública (MINSAP) hasta su lamentable deceso, y fiel defensor de la historia, no solo de la educación médica superior, sino también de la medicina cubana, cuya fama trasciende las fronteras geográficas insulares.
En las páginas de ese texto, publicado en dos tomos por la Editorial Ciencias Médicas, y caracterizado -básicamente- por el rigor académico y profesional, así como por la prosa elegante, que caracterizaran en vida al también profesor titular de la Universidad de Ciencias Médicas de La Habana, el autor comienza un periplo que va desde principios de la anterior centuria hasta 1962; año en que el Gobierno Revolucionario promulga la Ley de Reforma de la Enseñanza Universitaria, que implica cambios radicales en el diseño curricular de los estudios biomédicos en la mayor isla de las Antillas.
Historia de la Enseñanza Superior de la Medicina incluye no solo los disímiles planes de estudio sobre los cuales se estructurara la educación médica superior en el archipiélago caribeño, sino también cómo los profesores titulares, auxiliares u otros docentes podían acceder a las cátedras en la antigua Escuela de Medicina de la Universidad de La Habana, el único centro de enseñanza superior donde se estudiaba dicha carrera hasta el triunfo de las armas rebeldes.
En tan amplio y ancho recorrido que realizara el también escritor e investigador para llevar a «puerto seguro» ese valioso aporte histórico al camino seguido por la educación médica superior capitalina, se hace un esbozo de la vida y obra (incluida trayectoria científico-académica y docente-educativa) de prestigiosos profesores que honraron las cátedras que ocuparan en la Escuela de Medicina: a título de ejemplo, podríamos citar a los doctores Ángel Arturo Aballí (1880-1952), padre de la Pediatría Cubana, Ricardo Núñez Portuondo (1893-1973), precursor de la Escuela Cubana de Cirugía, Joaquín Albarrán (1860-1912), urólogo eminente, formado en los principios básicos fundamentales de la escuela médica francesa, y Jesús L. Cornidé Salvá (1902-1989), distinguido neuroanatomista y autor del libro Anatomía del Sistema Nervioso (dos tomos), con quien tuve el honor de compartir responsabilidades profesionales en el Hospital Psiquiátrico de La Habana, donde laboró como neurólogo hasta su jubilación en 1981, entre otros ilustres catedráticos que dejaron en las aulas de la Escuela de Medicina una estela de valores científico-médicos, éticos, humanos y espirituales, que los estudiantes supieron descubrir, interiorizar e incorporar, tanto al saber-hacer hipocrático, como a su estilo de afrontamiento.
Historia de la Enseñanza Superior de la Medicina es una obra de obligada consulta para profesores que ejercen en las Universidades de Ciencias Médicas, para que conozcan la evolución histórica de los estudios biomédicos en nuestro país, ya que el doctor Gregorio Delgado García ha sido consecuente -en todo momento u ocasión- con las sabias enseñanzas del doctor Eusebio Leal Spengler (1942-2020), Historiador de La Habana; «la historia hay que enseñarla como es, no como quisiéramos que fuera, ni siquiera como debiera ser». El finado Historiador del MINSAP ha cumplido, al pie de la letra, su sagrada misión.
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Nota
Jesús Dueñas Becerra es Socio Honorario Scuola Romana Rorschach, Italia.
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