
Chénier: Nuestra muerte es el triunfo del amor.
Magdalena: Nuestra muerte es el triunfo del amor.
(Andréa Chénier, música de Umberto Giordano, libreto de Luigi Illica)
De madre griega (Élisabeth Santi Lomaca) y padre francés (Louis Chénier), André Marie de Chénier fue bautizado el 30 de octubre de 1762 en la iglesia Saint-Pierre de Gálata, en Constantinopla (actualmente, Estambul). De aquella Grecia otomana, el poeta André Chénier solo conservaría un vago recuerdo: apenas contaba tres años cuando su familia se traslada a Francia. Su infancia transcurre en Carcasona (al sur de Francia).
El joven Chénier, apasionado por la Antigüedad y la poesía clásica, escribía versos mitológicos y frecuentaba los cenáculos literarios y aristocráticos parisinos. «Poeta de espíritu industrioso», según refiere Ju teles Derocquigny en la Introducción a las Poésies Choisies de André Chénier. Homero, Hesíodo, Platón, Aristófanes, Calímaco, Teócrito, Meleagro, Catulo, Lucrecio, Virgilio, Horacio, Petrarca…, son algunas de las lecturas de Chénier, de donde extrae muchos de los materiales para su propia obra.
Desde finales de 1787 y hasta 1791, André Chénier se desempeña como secretario de M. de la Luzerne, embajador francés en Londres. De regreso en París, el poeta vive una intensa actividad política: escribe Le Jeu de Paume, donde describe a grandes rasgos el nacimiento de la Asamblea Nacional y de un programa político, y de noviembre de 1791 a julio de 1792, 21 artículos suyos aparecen publicados en el Journal de Paris. El poeta defiende la causa del rey Luis XVI e intenta salvarlo de la guillotina, y al enterarse de la muerte de Marat, compone su oda «À Charlotte Corday». Estos hechos precipitan el inevitable arresto de Chénier, siendo detenido el 7 de marzo de 1794.
El 25 de julio de 1794, condenado por «encubrir la documentación del embajador de España», el poeta André Chénier, de treinta y un años, es conducido a la guillotina. Su obra (salvo algunos poemas y fragmentos) permanece desconocida hasta 1819.
De esta poesía llena de música, comparto a continuación «Sueño del Amor» e «Invocación a la Poesía».
Sueño del Amor
En aquel paraje reposaba el Amor,
y sobre su mejilla en flor
De una manzana brillante estallaba el color.
Vi, en cuanto entré en aquel espeso boscaje,
Su arco y su carcaj suspendidos en el follaje.
Sobre millares de rosas de embalsamado cáliz
Dormía. Una sonrisa sobre su boca
suavemente aparecía, y jóvenes abejas
a cosechar la miel de sus labios escarlatas venían.
Invocación a la Poesía
¡Ninfa escarlata y tierna, oh joven Poesía!
¿Qué bosque es hoy tu escogido retiro?
¿Qué flores, cerca de la onda donde se extravían tus pasos,
Suavemente se curvan bajo tus pies delicados?
¿Adónde irte a buscar? Mira la nueva estación:
¡Sobre su rostro blanco el púrpura resplandor!
Cantó la golondrina; Céfiro está de regreso:
Viene danzando; trae el amor.
La sombra, los prados, las flores, son su dulce familia.
Y Júpiter se place en contemplar a su hija,
Esta tierra donde, desde todas partes, bajo tus dedos llenos de gracia,
ansían germinar versos melodiosos.
El río que se extiende en los valles húmedos
por ti arrastra versos dulces, sonoros, líquidos.
Versos que, abriéndose en tropel bajo las miradas del sol,
Son este pueblo de flores de cáliz escarlata.
Y los montes, en torrentes que blanquean sus cimas,
Lanzan versos fulgurantes al fondo de los abismos.
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Sitios consultados
https://www.poetica.fr
https://francearchives.gouv.fr
https://lesvoixdelapoesie.ca
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