
Las áridas tierras de los sertones[1] brasileños han resultado fértiles en la literatura: allí se han ambientado o inspirado varias de las grandes novelas de aquel país. Es el caso de Grande Sertão: Veredas, de João Guimarães Rosa, que publicó por primera vez la Livraria José Olympio Editora de Rio de Janeiro en 1956, hace ahora setenta años. En España apareció en 1968 por la editorial Seix-Barral bajo el título Gran Sertón: Veredas, traducida por el poeta Ángel Crespo, cuya labor mereció grandes elogios del políglota Guimarães. Con igual título la publicó en Cuba la editorial Casa de las Américas (1979; el catálogo no contiene crédito de traducción). La obra magna de Guimarães, a la que se ha comparado con el Ulysses de Joyce por su complejidad lingüística y de pensamiento, ha sido vertida al español, al catalán, al italiano, al inglés, al alemán y a otros idiomas, a pesar de los desafíos que implica su traducción. Es generalmente considerada como una de las creaciones literarias más importantes en los ámbitos brasileño y lusófono; el crítico Alexei Bueno la incluyó entre las tres grandes epopeyas de la literatura en lengua portuguesa, junto a Los Lusíadas de Camoes y Los sertones de Euclides da Cunha.
João Guimarães Rosa nació en Cordisburgo, Minas Gerais, el 27 de junio de 1908. Desde pequeño comenzó a aprender idiomas, de los que con el tiempo llegaría a dominar seis (alemán, español, esperanto, francés, inglés e italiano) y a leer otros tantos. Estudió Medicina en Belo Horizonte y trabajó en ciudades del interior de Minas Gerais. Abandonó el ejercicio de la Medicina para dedicarse al servicio diplomático. Durante la Segunda Guerra Mundial fue cónsul de Brasil en Hamburgo, donde conoció a la que sería su segunda esposa, Aracy de Carvalho, funcionaria en la misma sede. Ambos se involucraron en el salvamento de personas perseguidas por los nazis y lograron salvar a cientos de judíos mediante una maniobra que impedía identificarlos como tales en sus pasaportes. Guimarães y Aracy se casaron en México en 1942. A ella fue dedicado el libro Grande Sertão: Veredas: «A Aracy, minha mulher, Ara, pertence este livro». La vida de Aracy de Carvalho es tema de la miniserie Passaporte para Liberdade (Pasaporte a la libertad, 2021), de TV Globo y Sony Pictures Television.
Guimarães Rosa regresó con Aracy a Brasil en 1942, y antes de escribir Grande Sertão: Veredas emprendió dos viajes al interior de su estado natal, Minas Gerais: uno en 1945 y el otro en 1952, para poder enmarcar su narración en el entorno real que iba a recrear uniendo la audacia lingüística con una honda reflexión sobre la vida humana. La novela cuenta la historia del antiguo yagunzo[2] Riobaldo, relatada por este a un interlocutor que no aparece explícitamente en la narración. Según Benedito Nunes:
Grande Sertão: Veredas sobrepasa el ámbito regional. En el drama del sertanejo o del yagunzo irrumpen los grandes problemas humanos —sea la lucha del hombre contra la naturaleza que lo estimula y lo abate al mismo tiempo, sea el ímpetu del yagunzo que se pone en armas para defender una causa indefinible, adopta la ley de la guerra menos por la rudeza de su espíritu que por la necesidad de vivir y de realizar su destino.[3]
El libro fue un gran éxito de público y crítica, mereció el premio del Instituto Nacional do Livro de Brasil y el Premio Machado de Assis en 1961, y ha sido adaptado al cine, la televisión, el teatro, la ópera y la novela gráfica. La más reciente adaptación al cine es Grande Sertão (2024), dirigida por Guel Arraes.
Guimarães Rosa fue elegido por unanimidad miembro de la Academia Brasileña de Letras en 1963. No tomó posesión hasta cuatro años después, y a los tres días de haber asumido la membresía falleció en Rio de Janeiro, el 19 de noviembre de 1967. Además de su gran novela, Guimarães dejó cuentos, novelas cortas y poesía; su primer libro había sido la colección de poemas titulada Magma, premiada en 1936 por la misma Academia de la que su autor formaría parte, y que se mantuvo inédita hasta 1996. A esa colección pertenece el poema que ahora comparto con nuestros lectores.
Lunático
Voy a abrir mi ventana sobre la noche. Es ya entrada la noche; la luna, alta hasta un tercio de su arco, habrá de deslizarse por mi cuarto hacia dentro, y paseará sobre mi rostro, adormecido y lívido, cuando yo salga a soñar por las avenidas nocturnas, sin fin, sin marcos ni encrucijadas, que llevan a la región de los desabrigos. Soñaré con mares muy blancos, de aguas finas, como un aire de las cimas, donde mi cuerpo sobrenada suelto, por entre nelumbios que pasan flotando... Oiré a la reina del País del Suave Sueño, cantando en lo alto siempre el mismo canto, como la sirena del siempre más alto... Y la ventana se cierra, prendiendo aquí dentro el rayo suave que prendía la luna... Para que yo zozobre en el mar de los nenúfares grandes, donde se arremolinan las formas inacabadas, donde vienen a morir las almas, ahogadas, y donde los dioses se miran como en un espejo...
[1] Sertón: Región agreste y poco poblada del interior de Brasil.
[2] Bandolero de los sertones.
[3] En: Jornal do Brasil, 10-2-1957.
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