
En La vida en tres tiempos, poemario de Humberto Arenal publicado por Ediciones Unión en 2008, el autor «desafía el destino, provoca a la inconciencia y vuelca en su anhelo una magia que rompe con esquemas y renueva cada día su propia visión de la escritura». Aquí está el que todos conocen como novelista, narrador, guionista. Aquí está el poeta que nunca ha dejado de ser. Como decía Alfredo Elejalde: «el que escribe una vez lo hace por muchas razones. Pero el que deliberadamente opta por dedicar su vida a la escritura persigue metas constantes, aprende a trasmutar sus sentimientos y emociones en materia prima al servicio de la construcción poética». Y su primera razón es la de «persistir para que nunca deje de ser su razón», asegura en el prólogo Zurelys López Amaya.
A la vez, explica la estructura del poemario:
EI libro recoge en tres tiempos lo mágico de su vivir en estos años: el amor, la familia, los amigos y el respirar absoluto que aporta a su filosofía personal la claridad del lenguaje coloquial. El místico acceso a la realidad constante de su padecer nos inspira a seguir con seriedad el equilibrio de un poeta que resume la única verdad que lo circunda, la del tiempo.
***
Definición propia
Soy un hombre bueno
que ama desde lejos
la ternura humana
un hombre melancólico y pausado
que enfrenta cada mañana con temor
la ferocidad inútil
del hombre contra el hombre
y miro sin entusiasmo
las largas horas de cada día
me aburre sin remedio
la tenacidad que derrochan muchos
tratando de llenar el silencio y la distancia
sé en cambio que esta poca cosa
es mejor compañera
que esa nada que llamamos muerte.
La vida en dos
Llegaste y rompiste
mujer intacta
las siete tablas de mi corazón
el vendaval de tu voz
trajo los panes y los peces
en bandejas de oro
mujer indemne
viva en tu silencio
la vida rota en dos
en esta ribera mi cuerpo
al pie de la montaña el tuyo
frente al ventanal en la sombra
nada fue como antes
mujer ilesa
las manos cruzadas junto al pecho
y la vela ardiendo junto a tu rostro
aquella noche en el oscuro monasterio
borraste el paisaje para siempre
rompiste el dique
intacta mujer
ileso mi cuerpo.
La familia
La abuela preside en su alto trono
de mimbre blanco
las reuniones familiares.
Se habla se escucha se ríe se rememora
Canarias siempre Canarias
Santa Cruz de Tenerife
la isla del Pico de Teide
Matanzas la provincia del silencio
los esclavos chinos de Colón.
La familia se mece en los sillones
Como si viajaran en una alfombra mágica
y la abuela silenciosa y complacida
al final dice en un largo bostezo:
Buueenooo, es hora de dormir
mañana será otro día.
Rondó
Mientras transita entre mis manos
el agua clara de tu pelo
imagino
al lobo solitario que sospecha
en el bosque húmedo y frío
la presencia del cazador homicida
que rastrea la pista de sus huellas.
Por un incierto augurio
medito en la dudosa identidad
que no saben del torrente que fluye de tu pelo
del cazador y su víctima
va dejando una memoria durable
y tibia entre mis dedos.
* * *
Sobre el autor
Humberto Arenal (La Habana, 1926- Id., 2012). Narrador, dramaturgo, ensayista y poeta. Entre otros reconocimientos, ha obtenido la medalla «Raúl Gómez García»; la Distinción por la Cultura Nacional y la orden «Alejo Carpentier». Además, le fue conferido el Premio Nacional de Literatura 2007. Entre sus principales obras destacan: El sol aplomo (novela, 1959); La vuelta en redondo (cuentos, 1962); El tiempo ha descendido (cuentos, 1964); Los animales sagrados, (novela, 1967); Del agua mansa (cuentos, 1982); El caballero Charles (teatro, 1983); En el centro del blanco (cuentos, 1989); Seis dramaturgos ejemplares (ensayo, 2005); Lala, Lila, el Benny, y otros más (teatro, 2005) y Allegro de habaneras (novela, 2006).
Visitas: 69





Deja un comentario