
Leonor de Almeida Portugal de Lorena y Lencastre, marquesa de Alorna, nació en Lisboa el 31 de octubre de 1750, y fue hija de D. João de Almeida Portugal, segundo marquês de Alorna y cuarto conde de Assumar, y su esposa, también llamada Leonor, quien pertenecía a la familia nobiliaria de los Távora. Todos los miembros de esa familia habían sido acusados de participar en un atentado contra el rey José I, y a pesar de declararse inocentes, la mayoría de ellos fueron ejecutados el 13 de enero de 1759 bajo las órdenes del primer ministro marqués de Pombal.
Leonor, su hermana y la madre de ambas fueron salvadas por la reina y la princesa heredera María, pero las tres quedaron recluidas en el convento de San Félix de Chelas. Cuando la princesa ascendió al trono bajo el nombre de María I, ordenó una nueva investigación imparcial que rehabilitó la memoria de los Távora, e hizo liberar de su reclusión a Leonor, su madre y su hermana.
Durante los dieciocho años que pasó en el convento de San Félix de Chelas, Leonor estudió filosofía y lenguas, comenzó a escribir poemas y tuvo por preceptor al sacerdote Francisco Manuel do Nascimento, quien llegaría a ser un destacado poeta de la llamada Nueva Arcadia portuguesa[1]
bajo el seudónimo de Filinto Elísio. Fue él quien la bautizó con el nombre de una de las hijas de Marte, dios romano de la guerra: «Alcipe», seudónimo con el que la futura marquesa de Alorna firmaría gran parte de su obra.
Leonor contrajo matrimonio con el conde Karl August von Oyenhausen, oficial austríaco al servicio de la corona portuguesa. En los salones de su casa se realizaban convites a los que asistían algunos de los más importantes autores portugueses del momento, entre ellos Bocage, Almeida Garrett y Alexandre Herculano. La marquesa fue considerada la mujer más intelectual de Portugal en su tiempo, y se convirtió en musa de muchos escritores y poetas. Honrando su seudónimo de «Alcipe», mujer guerrera, fundó la «Sociedad de la Rosa», una organización secreta dedicada a combatir la amenaza napoleónica en Portugal y en toda Europa.
Leonor de Almeida se hizo notar también como pintora, y residió temporalmente en Londres y Viena, lo que contribuyó a que profundizara sus conocimientos de inglés y alemán. Su quehacer como traductora incluyó no solo esos idiomas, sino además el latín y el francés. Se dice que era capaz de escribir en las lenguas de las que traducía.
Entre sus versiones desde el alemán, el francés, el latín y el inglés, se cuentan los primeros seis cantos del Oberón de Christoph Martin Wieland; la «Oda» de Alphonse de Lamartine a Filinto Elísio; la Poética de Horacio; el Ensayo sobre la crítica de Alexander Pope; El rapto de Proserpina, poema de Claudiano en cuatro libros, y una paráfrasis de los ciento cincuenta salmos del Salterio bíblico. Las traducciones de Alcipe, junto a sus escritos y poemas, ocupan hoy un lugar importante en la literatura portuguesa de la época, aunque en su momento no fueran apreciadas en todo su valor, como afirma José Antonio Sabio Pinilla en su estudio «La marquesa de Alorna y la traducción: esbozo de una investigación histórica»:
A pesar de ser la primera traductora-autora que surge en Portugal, junto con otros traductores-autores como Filinto Elísio, António Feliciano de Castilho, Alexandre Herculano o Camilo Castelo Branco, sus traducciones tuvieron menor influencia en la literatura portuguesa. ¿Hasta qué punto influyó en ello el hecho de ser mujer? ¿O, más bien, estará motivado por el carácter póstumo y, por tanto, tardío de su obra y por el carácter parcial de muchas de sus traducciones? ¿O será un poco el resultado de todos estos factores?
Leonor fue autora de varios tomos de poesía. Muchos de sus poemas están impregnados de una melancolía tal vez atribuible a las trágicas circunstancias que rodearon su infancia y juventud. Sus obras fueron publicadas póstumamente por sus hijas Frederica y Henriqueta, bajo el título de Obras poéticas de D. Leonor d’Almeida Portugal Lorena e Lencastre, Marquesa d’Alorna, Condessa d’Assumar e d’Oyenhausen, conhecida entre os poetas portugueses pelo nome de Alcipe. Lisboa, Imprensa Nacional, 1844, en seis volúmenes que incluyen sus traducciones.
La marquesa falleció el 11 de octubre de 1839 en Lisboa, poco antes de cumplir 89 años. Fue enterrada en el Cementerio de los Placeres, en Lisboa. En su vida y obra se ha inspirado el libro As Luzes de Leonor (D. Quixote, 2011), escrito por Maria Teresa Horta, descendiente suya, y también una serie de televisión que se halla en proceso de rodaje y deberá estrenarse en 2026.
Comparto con nuestros lectores mi traducción de un poema de Leonor de Almeida.
¡Cómo está sereno el cielo, cómo sube mansamente la luna resplandeciente, e ilumina este jardín! Los vientos se adormecieron; a la fresca agua del río le quiebra su murmurío, lejos, el son de un clarín. Se despiertan mis ideas, van a la naturaleza, y esta nocturna belleza viene mi estro a incendiar. Mas cuando tomo la lira, esperanzas apagadas me traen memorias lejanas y lloro en vez de cantar.
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